Zenet: amalgamando jazz, swing y copla, por @renacerelectric

El irresistible arte del crooner Zenet se encuentra imparable, arrebatador, lleno de vida. Embarcado en una nueva travesía, este magnífico artista ha abandonado lejanos mares para darnos La Menor Explicación. Escuchemos lo que tiene que contar este mago de la canción en un tú a tú.

Los Mares De China fue un disco muy bien recibido, un comienzo más que satisfactorio que te consiguió el Premio de la Música al mejor Artista Revelación. ¿Cómo lo ves desde la posición de experiencia en la que te sitúas ahora?

Cuando se tienen tres hijos, lo veo como si fuera el primer hijo. Es más ecléctico que los demás. Su estilo está menos depurado pero tiene la fuerza del que nace.

Cual malagueño, ¿en qué músicas te bañaste en tu infancia? ¿Cuál dirías que fue la banda sonora de tu niñez y cuál la de tu juventud?

En mi casa se escuchaban todo tipo de músicas. Desde los Beatles, sobre todo en mi niñez, hasta todo tipo de cantantes sudamericanos como Silvio Rodríguez. Ellos fueron la banda sonora de mi adolescencia.

Entre otras disciplinas musicales, en el sonido de Zenet se descubre fácilmente el gusto tanto por la copla como por el jazz o el swing. De estos tres estilos, dime el que para ti es su representante más brillante –o el que más cale en tu corazón– y dame una razón para cada elección.

Copla: Quizás Molina es mi favorito. Más que una admiración directa, pertenece a un recuerdo de mi vida. Tiene color blanco y negro y sale de la radio.
Jazz: Chet Baker. Me encanta su voz y el modo en el que canta. De él hay que aprender aquello de que "menos es más".
Swing: El swing es un género muy amplio y deberíamos recordar influencias latinas. Desde las bandas americanas de los 40 hasta las bandas cubanas de los 50.

Has comentado que en La Menor Explicación hay una doble narrativa, un segundo sentido que sólo se puede descubrir entre líneas, cerrando los ojos. Háblame un poco de esto, explícame esa segunda intención.

En estos tres discos hay una lectura entre líneas. Hemos trabajado en el poder evocador de la música. De ahí la importancia de los arreglos musicales y el protagonismo de los instrumentos, elemento narrativo que potencia el mensaje de cada canción.

¿Cómo es tu relación con los músicos que te acompañan? ¿Cómo os organizáis en las grabaciones?

Somos como una familia. Entre ellos me encuentro de una forma natural. Y en las grabaciones dejamos espacios abiertos a la improvisación para que esa frescura se refleje en el disco.

¿Cuál es la meta que te planteas rebasar a la hora de organizar una actuación en directo? ¿Cuáles son tus premisas básicas que siempre tienen que estar a flote en uno de tus espectáculos?

La premisa básica de un directo es disfrutar y que el público disfrute. Preparamos los directos pensando en una curva donde la intensidad va de menor a mayor, creando una especie de viaje.

Has hecho tus incursiones en el mundo del teatro, del cine y de la pequeña pantalla. ¿Cómo surgieron estas iniciativas? ¿Actualmente buscas compaginarlas con tu carrera como cantante o las has aparcado por unos años?

Estudié arte dramático en Málaga y desarrollé mi carrera como actor. Tengo el honor de haber trabajado con directores a los que admiro, haciendo personajes muy interesantes. La música siempre fue paralela. Espero algún día poder compatibilizar las dos cosas.

¿Qué significa para ti la poesía de Javier Laguna?

Para mí es el hilo que cose el traje. Si yo escribiera canciones me gustaría como Laguna y si tocara la guitarra, me gustaría tocarla como Taboada.

por Sergio Guillén

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