Vinos que me gustan: Els Escurçons 2010, por @Raqueliquida

Aunque no suele gustarme poner marcas de vinos, de vez en cuando me da por ahí. Hace unas semanas estuve en el Priorat por trabajo y tuve una experiencia “viajera” con un vino, porque, aunque estaba allí mismo, en su tierra, bebiéndolo, me trasladaba, como el ratatouille hacía con el crítico gastronómico en la peli de dibujos, hasta el paisaje de donde provenía. Ese vino se llama Els Escurçons.

El nombre, que significa “los escorpiones”, es el de la finca donde crecen las cepas de garnacha de las que se elabora este vino. Pero voy a pasar de datos técnicos y solo diré eso, que me gustó tanto que me sentí trasladada al paisaje del Priorat. Literalmente, bebí paisaje. En ese momento y cuando lo he vuelto a probar en Madrid, Els Escurçons me llevó de viaje, y eso es algo que una no encuentra siempre en un vino. Por eso mola tanto. Estaba acompañada de un profesor americano y nuestras miradas al probarlo lo decían también: ese vino habla de paisaje. Paisaje, terreno, sinceridad… no perfección, sino honradez.

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Aunque no es barato (pasa un pelín de los 40 euros) y la situación económica no está como para permitirse un vino así todas las semanas, ni todos los meses, Els Escurçons es, para mí, un vino que habría que probar al menos una vez. Y dejarse llevar de viaje por él.

Cuando terminé de beberlo (esas flores, esa frescura, esa potencia, aaaaah) solo le pude decir a su autora, Sara Pérez (Mas Martinet), un sincero “Gracias, Sara”.

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