Una epidemia que se transmite más rápido que el Ébola, por @FeSPeriodistas

El Colegio gallego considera que se infringen normas éticas elementales en el tratamiento informativo del caso de la auxiliar de enfermería contagiada del virus del Ébola.

 

La Xunta de Gobierno del Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia ha dado a conocer hoy, 9 de octubre, el siguiente comunicado.

“En la Xunta de Goberno do Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia (CPXG) vemos con preocupación como en el tratamiento informativo del contagio del virus del Ébola la auxiliar de enfermería Teresa R. se están infringiendo las más elementales normas éticas.

Tanto que, aunque no se produzca especial ni principalmente en nuestro ámbito de actuación, como organismo público que representa a los profesionales gallegos consideramos que tenemos el deber de pronunciarnos. Y no nos referimos al tratamiento como espectáculo del que es una crisis de salud pública, o del uso de una persona como peón en una lucha política. Sino de la grave intromisión en la intimidad de una enferma.

La primera agresión es desvelar su identidad. No conocerla, lo que supondría que los medios quedaran inermes y sujetos a la información (sic) de las autoridades sanitarias y sin capacidad de investigar, sino desvelarla. Que los nombres de las víctimas no deben ser revelados es un principio que no por repetidamente infringidos deja de estar vigente. Y en este caso, en el que sus apellidos, ni su cara, no añaden información ninguna.

La segunda es la difusión sin trabas de sus fotos personales y familiares. Puede ser discutible hasta que punto unas imágenes subidas a una red social son privadas, pero lo cierto es que la inmensa mayoría de los usuarios, desconocedores de las enredadas y cambiantes modalidades de permisos de visión y compartición que tienen redes como Facebook, si las ponen ahí es para las vean sus amigos, no para que pasen a formar parte de un archivo de libre disposición de los medios. Sobre todo algunas fotos hechas en la más estricta intimidad, que cualquier persona evitaría no ya difundir, sino siquiera mostrar a alguien poco conocido.

Por esta razón, el CPXG señala una vez más la inutilidad de la autorregulación como método de vigilancia de la deontología periodística. El único reparo parece ser esperar a que algún medio tire la primera piedra para los demás tener la excusa de proceder a la lapidación. El Colegio llama a la responsabilidad de los profesionales para que evitar la propagación de este epidemia, que no necesita del contacto físico para transmitirse."

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