Un periodismo bajo mínimos, por Rogelio Delgado (@rogeliodr)

Fuente : fesp.org

El descrédito sin precedentes del periodismo en España, es objeto de la tesis doctoral presentada por la periodista Clara Aurrecoechea en la Universidad de Sevilla.

El periodismo en España vive un descrédito sin precedentes que deteriora el funcionamiento de la democracia; esta es una de las conclusiones de la tesis doctoral de la periodista Clara Aurrecoechea (*), que con el titulo “Ética y Derecho a la información de los ciudadanos, el periodista frente a la información”, y dirigida por el profesor Juan Carlos Suárez Villegas ha sido leída en la facultad de Comunicación de Sevilla y calificada con un sobresaliente por el tribunal.
En la base de este descrédito, según Aurrecoechea, está fundamentalmente la falta de control y de legislación que ponga coto a los grandes grupos mediáticos y regule el ejercicio del periodismo.
La tesis describe un panorama periodístico desolador: “hay ruedas de prensa sin preguntas, no dejan grabar imágenes y ponen a los periodistas aparte en los actos públicos, para que no se puedan mover libremente; se distribuyen imágenes y sonido que los profesionales usan para sus informativos, imágenes y sonido que no seleccionan los periodistas”.
Falta de pluralidad, ausencia de discurso crítico y asimetría informativa completan un panorama de descrédito sin precedentes para el periodismo en la España democrática.
“Todo esto -asegura- se ve facilitado por la precariedad y la escasez de personal a que se ven sometidas las plantillas, como desde hace años denuncian los sindicatos de periodistas de nuestro país”.
La crisis económica, añade la autora, ha puesto de relieve la falta de información que recibe el ciudadano, una responsabilidad que es principalmente de las empresas, pero también de los profesionales porque “tenemos que ser proactivos, rebelarnos”, explica, y “asumir la responsabilidad que tenemos ante los ciudadanos para recuperar un papel protagonista a la hora de interpretar la realidad”.
“La ética -afirma- no es un mérito adicional, sino la condición misma para el funcionamiento de una democracia”. Desde distintos ámbitos se ha propuesto la corregulación de los medios “pero ésta no sería suficiente”, aclara, y añade que se hace necesario promover estatutos de información, democratizar las redacciones en los medios. Pero para esto dependemos también del legislador, porque los medios por sí solos no lo van a hacer, como de hecho no lo hacen”.
Clara Aurrecoechea es especialmente crítica con el panorama general de los medios en España: “vivimos una situación selvática, con preeminencia absoluta del mercado, cuyo interés por encima de todo es el beneficio”.
Por eso, para la doctora Aurrecoechea, los principios morales no bastan y hay que establecer normas legales que limiten el poder político y corporativo de las grandes empresas mediaticas.
“Y es urgente hacerlo -continua- ya que España se ha convertido en uno de los pocos países europeos que carece de una figura que permita a los ciudadanos plantear sus quejas ante la vulneración de sus derechos y
libertades, en los casos sangrantes de manipulación informativa o de intrusión en la vida privada, ni a los profesionales disponer de mecanismos que les permitan dejar de ser meros voceros de los intereses empresariales”.
“En este contexto -añade- la información, un derecho fundamental de los ciudadanos, se ha banalizado y se ha convertido en espectáculo.”

(*) Licenciada en Periodismo por la Universidad del País Vasco, con un doctorado sobre “Sistemas de comunicación y nuevas perspectivas de los multimedios” de la Universidad de Málaga, Clara Aurrecoechea tiene 24 años de experiencia profesional en diversos medios de comunicación, los últimos 14 de ellos en Canal Sur Radio en Huelva.


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