Umberto Eco, "un gran europeo", por Emilio Fuentes Romero (@efurom1)

Días atrás recibíamos la triste noticia del fallecimiento de Umberto Eco. Como señala Pablo Ordaz en su crónica, a su muerte, "tanto políticos como intelectuales han intentado apresar su personalidad". Sobre Eco se ha dicho estos días prácticamente de todo:

"Un inmenso humanista" (François Hollande); "Un titán de la cultura" (Juan Cruz); "eggregio dottore" (Pablo Molinero); "Bon vivant, un tipo listo y de enorme inteligencia" (Jordi Llovet); "Un verdadero maestro" (Helena Lozano); "Escribía y escribía, era un trabajador formidable" (Mario Andreose); "Erudito pop" (Helena Hevia); "Eco era un provocador...cuando afirmaba que las redes sociales le dan derecho a hablar a legiones de idiotas" (Miquel Pellicer)...

Nadie va a discutir, en estas circunstancias, la veracidad o exageración de estas afirmaciones, pero me gustaría detenerme brevemente en la siguiente: Umberto Eco ha sido "un gran italiano y un gran europeo" (Matteo Renzi).

No pongo en duda que Eco fuese un gran italiano. Lo que no acabo de entender, quince días y una docena de artículos después, es qué le convierte  en un un gran europeo. 

          Fuente: Revista Ñ 

Y no lo acabo de entender sencillamente porque ninguno de los mencionados alcanza a detenerse  para explicarnos ese carácter europeo.

Pablo Ordaz o Pablo Molinero lo pasan por alto. A Juan Cruz le basta y le sobra con "...hace algunos años hablábamos de Europa, de la cultura sobresaltada de un continente que se estaba aislando a sí mismo". 

Llordi LLovet, catedrático de Literatura Comparada, relaciona a Eco con otros intelectuales, pero pierde una ocasión extraordinaria para descifrar, por ejemplo, unas claves europeas en un éxito editorial global, El nombre de la rosa, a la que (des)califica de "novela interesante por la sabiduría que contiene, pero mediocre, como todas las suyas, en cuanto al estilo" . 

Pero de las referencias leídas, sin duda lo que más me ha sorprendido, por no decir decepcionado, es que un destacado miembro del Movimiento Europeo, en una Carta al Director, prefiera referirse a Cómo se hace una tesis (1977), antes que ilustrarnos sobre dicha dimensión europea de Eco. 


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