'Three’s Company', la sitcom donde tres son cinco, por @tv_acida

 
 
No es raro escuchar la frase “tres eran, tres, las hijas de Elena; tres eran, tres, y ninguna era buena” cuando algún crítico estirado quiere hacer referencia a aquellas personas que se meten en cualquier faena de la vida sin lograr la menor brillantez. Todo lo contrario que pasó con Three’s Company, un Apartamento Para Tres que no era tal, pues los protagonistas de base terminaron entendiéndose cual quinteto en cuanto se vio el juego fundamental que daba el matrimonio Roper. Y es que del primero al último componente del reparto consiguieron alzarse como maquinaria cuyas piezas encajan en el engranaje del humor amable... sí, y hasta entrañable, pero es que estoy hablando de humor de los 70 para la bienpensante tele yanqui. El serial no era otra cosa que la americanización del programa británico Man About The House, en el que ya aparecían los tres inquilinos y, por supuesto, la pareja de caseros, esos Roper que en el Reino Unido hallarían su merecido spin-off gracias a la sitcom George & Mildred.

 

Pero, aunque no lo crean, Apartamento Para Tres era ante todo Norman Fell y John Ritter, es decir, los roles de Stanley Roper y Jack Tripper, casero y cocinero –restaurador, le dicen ahora– en ciernes, respectivamente. El uno, cascarrabias, picarón, chapado a la antigua y un tanto bobalicón; el otro, un salado joven que es todo vitalidad y buen carácter, un tipo que se debe hacer pasar por homosexual para que el conservador Roper le deje compartir piso con las chicas Janet Wood (la genial actriz y comediante Joyce DeWitt) y Chrissy Snow (Suzanne Somers, la rubia intérprete de telefilmes que en los 90 andaba ganándose la vida por la teletienda). Tanto Fell como Ritter eran auténticos docentes del slapstick, de la comedia física; aunque si Norman era más similar a Milton Berle, genio del vodevil televisivo, todo caras raras y muecas desternillantes, John trabajaba al cien por cien con la totalidad del cuerpo, con cada una de sus extremidades, a veces convirtiéndose en un auténtico talento de las caídas, los giros imposibles o los movimientos más estrambóticos.

 

 

Las primeras temporadas sin duda fueron las mejores, aunque con el paso de los años el universo del serial se fue ampliando con más féminas y algún que otro fichaje masculino. Por ello, no es de extrañar que en la segunda temporada, cuando aún se mantenía la alineación de cinco original, apareciesen capítulos como “Cyrano De Tripper” o “Stanley Casanova”, llenos de ese encanto tan particular de la recordada sitcom. Unos minutos que cuando éramos todavía chavales dábamos por bien invertidos, un espacio que nos entretuvo y nos descubrió a un valladar como era Jonathan Southworth "John" Ritter, actor que falleció el 11 de septiembre de 2003. Aquel día, mientras rodaba una escena de la segunda temporada de la también apuesta televisiva 8 Simple Rules For Dating My Teenage Daughter, Ritter sufrió un desvanecimiento; esa misma noche nos dejaría para siempre en el Providence Saint Joseph Medical Center. Como cada septiembre habrá que tomarse una ronda en el Regal Beagle junto a Janet y Chrissy en honor, no sólo de Jack Tripper, sino igualmente de Stanley y de la sufrida Helen Roper (Audra Lindley). A ésta invita la casa, ¿verdad, Jim?

 

por Sergio Guillén

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