The Pale Emperor y las caras de Marilyn Manson, por @naiaraparra

¿Y si Marilyn Manson es un impostor? A lo largo de su carrera Marilyn Manson ha tenido grandes aciertos, pero seamos sinceros, ha tenido más fracasos. Más momentos para el olvido que para recordar. ¿Pero han sido esos momentos de gloria suyos de verdad?

En los 90 apareció en medio de la confusión que vivía el rock por la muerte del mesías Kurt Cobain. La entrada en escena de un personaje oscuro y lúgubre llenó un hueco sin explotar, que él supo rellenar como nadie con discos como Portrait of an american family y Smells like children. Pero quizás para entonces la fórmula empezaba a desgastarse, y es ahí cuando entran en escena nuevos actores.

En 1996 edita Antichrist Superstar,bajo la batuta de Trent Reznor. El músico aparece como productor del disco y tan solo como compositor en 2 de los 17 temas que lo componen, pero es innegable que todo el disco se impregna de él. Reznor ya había producido el debut Portrait of an american family, pero las malas lenguas dicen que esta vez prácticamente escribió el disco entero. Verdad o no, lo cierto es que suena a una transición perfecta entre The Downward Spiral y The Fragile, y que Manson nunca ha vuelto a hacer algo tan bueno. Los sintetizadores, las guitarras, los medios tiempos que de repente cortan los sonidos enmarañados ¿Será Reznor la verdadera razón de que ese álbum sea tan redondo?

La relación no acabó del todo bien y para el siguiente álbum ya no formaron tándem. Manson había conseguido la atención del público y para seguir manteniéndola necesitaba ofrecer algo distinto así que se inventó una identidad nueva. Su puso cada ojo de un color distinto y se inventó que era un extraterrestre que acababa de llegar a la tierra, como ya hiciera David Bowie en los 70 y publicó Mechanical Animals. Un disco mucho más comercial que rompe bastante musicalmente con su antecesor. El concepto del disco ya era viejo, pero además su look se asemejaba bastante al que el cantante de Psychotica, Patt Briggs, llevaba por entonces. Lástima que Psychotica no acabaran de triunfar como se merecen. Pero el parecido de ambas estéticas también entre en el juego de las suposiciones, pero ¿Y si Manson copió?

Y así llegamos a Holy Wod. Editado en 2000 se suponía que era el último acto de una trilogía. La certeza es que fue el último buen disco de Marilyn Manson, aunque aquí las ideas ya empiezan a agotarse con una portada que lo representa a él siendo crucificado como a Cristo, una idea que ya explotó años antes en Antichrist Superstar. El restos de trabajos posteriores, sin colaboradores interesantes ni ideas nuevas, han pasado con más pena que gloria para un músico que simplemente parece querer mantenerse en la industria.

El mes pasado Manson publicó su noveno disco de estudio, The Pale Emperor. Un trabajo algo irregular que se debate entre el amor y odio. De primeras nos encontramos un disco bastante mejor que sus predecesores más inmediatos, pero aún así a años luz de sus comienzos.

El inicio con “Killing Strangers” nos abre la puerta a un disco mucho más sólido, un tema algo arenoso que nos puede recordar a momentos de gloria pasados. Le sigue “Deep Six”, una de las canciones más pegadizas y en la que incluye algo de garra. “Third Day of a Seven Day Binge”, single de presentación, es posiblemente el mejor de todo un disco que empieza ascendente pero que poco a poco decae.

De este modo tenemos unos cuantos temas que intentan fórmulas que le dieron éxito en el pasado. “The Mephistopheles of Los Angeles”, “Slaves only dream to be kings” o “Cupid carries a gun” utiliza ese medio tiempo de aire medio burlesque que tanto rendimiento le dio en “mObscene” o “Rock is dead”, y aunque no consiguen maravillar se dejan escuchar. Y para cerrar nos ofrece “Odds of even” un intento de acabar el álbum con la fórmula de “Man that you fear” pero sin conseguirlo.

En todo el disco escuchamos una guitarra mucho menos distorsionada y muchas más capas de música, seguramente eso se lo debamos a Tyler Bates, guitarrista y productor del disco. Una colaboración que parece le ha dado a Manson un empujón, si no para conseguir un gran álbum, por lo menos sí para grabar un trabajo decente que mejora considerablemente lo presentado durante los últimos 10 años.

*Artículo publicado en B-Side Magazine el 3 de marzo de 2015

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