Telemadrid: de los orígenes al ERE, por @salvemostelema

Manuela Álvarez profesora de Secundaria:

El 2 de mayo de 1989, Telemadrid nacía como la sexta empresa pública de televisión en España. El Ente autonómico puso en marcha un canal cuya línea editorial fue el pluralismo como garantía democrática. Se unía así a los que ya funcionaban en Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía. El primer director de Telemadrid, Pedro Erquicia, definiría los comienzos de su emisión como un milagro, pues contaba únicamente con un equipo de 28 personas.

Las instalaciones de producción y emisión se situaron, provisionalmente, en los tres edificios que tenía la Agencia Efe en la calle Espronceda. Pasarían ocho años hasta que la radio televisión publica de Madrid pudo contar con su propia sede en la Ciudad de la Imagen de Pozuelo de Alarcón.

Como canal autonómico y televisión pública, el principal objetivo de Telemadrid fue prestar un servicio a los madrileños. Para ello, gran parte de su programación se ocupaba de la Comunidad de Madrid y de todas aquellas cosas que, por uno u otro motivo, pudieran ser de interés a sus ciudadanos.

Información, entretenimiento y espectáculo Cuando Telemadrid salió a competir hace 15 años con el resto de la oferta televisiva, producía una programación de seis horas diarias, de lunes a viernes, que aumentaba significativamente los fines de semana. A los pocos meses amplió su banda horaria a 12 horas, a la vez que incorporaba su segundo informativo al mediodía. En esos momentos, Telemadrid emite casi 8 horas de información diaria. Los informativos fueron sin duda un referente para la mayoría de los madrileños. En ellos tuvo una especial atención la actualidad local y regional, desde Buenos días Madrid hasta los Telenoticias y el último informativo del día, Diario de la noche, pasando por el programa Madrid directo, que todos los días tiene profesionales en la calle para ofrecer reportajes y noticias en directo con los propios ciudadanos como protagonistas de la actualidad.

Además de los informativos, Telemadrid cuenta con otros muchos espacios que siguen la filosofía que marca un medio de comunicación de interés público: son los casos del espacio de entrevistas de actualidad El Círculo a primera hora, de los contenedores de reportajes Treinta minutos y Madrid 7 Días, de la particular visión de la vida de la Comunidad que ofrece Mi cámara y yo, de la actualidad parlamentaria de la Asamblea de Madrid En Pleno Madrid y del informativo para los inmigrantes de la Comunidad Telenoticias sin frontera. Su programación incluye también programas cuya función principal es el entretenimiento.

Para cumplir con este propósito, se incluyen espacios como el concurso Cifras y Letras; los debates como Madrid opina y Alto y claro; las mejores películas del cine actual y de siempre, que tienen en el programa El Megahit su mejor referencia; y, por supuesto, los mejores partidos de la Liga de fútbol profesional de primera, segunda división y segunda división B, la Liga de campeones, la liga ACB y los programas deportivos.

Otras actividades y nuevos mercados A la vista de la gran proyección del mercado audiovisual y los límites naturales de expansión de una cadena autonómica, en 1997, Telemadrid decide entrar en el emergente mercado de la televisión digital, televisión por cable y emisión digital terrestre. Así, apuesta por los medios de comunicación del futuro y se asocia con el Canal de Isabel II y Caja de Madrid para constituir la empresa Multipark Madrid, en cuyo accionariado participa actualmente junto a Caja de Madrid y Telecinco. Telemadrid es proveedor de programas y de servicios para la plataforma digital y por cable y participa de diferente forma en la producción de canales temáticos.

El 1 de octubre de 2000 el Ente Público RTVM inauguró las emisiones de televisión digital terrestre en abierto en nuestro país, lanzando dos señales con tecnología TDT: la programación de Telemadrid y la Otra, el segundo canal autonómico. La Otra inauguró sus emisiones regulares el 19 de marzo de 2001, con una parrilla inicial de ocho horas diarias de programación centrada en el mundo del ocio, los espectáculos y la cultura.

El edificio La sede de Telemadrid en la Ciudad de la Imagen, cuenta con una infraestructura técnica y un equipo humano que permite optimizar y rentabilizar el uso de los nuevos medios tecnológicos. Así, la nueva sede es un campo de acción donde se combinan la creatividad con las nuevas tecnologías. El resultado es una avanzada forma de hacer e implantar contenidos que conlleva una auténtica revolución en la forma de producir televisión. Dispone de dos estudios de producción de 900 y 400 metros cuadrados, respectivamente, además de un estudio para informativos y un cuarto espacio que permite realizar programas de pequeño formato con decorados virtuales. Además, para la grabación y post-producción de programas grabados en los estudios, se ha dotado al canal madrileño con vídeos de Betacam Digital. Todo esto, unido a las nuevas salas de post-producción digital, permite a Telemadrid efectuar el proceso completo de producción de programas en formato digital.

Aspectos arquitectónicos El nuevo centro de producción y emisión constituye la primera instalación de estas características y funciones proyectada en España. Cuenta con más de 27.000 metros cuadrados, distribuidos en seis plantas, más sótano y azotea, y acoge diariamente a más de mil empleados. Por su espectacular diseño y su innovadora imagen, el edificio fue calificado como de Especial Interés en el Día Mundial de la Arquitectura, en octubre de 1997. El edificio cuenta con una infraestructura técnica y un equipo humano que permite optimizar y rentabilizar el uso de los nuevos medios tecnológicos. Los aspectos arquitectónicos más destacables y destacados son la funcionalidad y la integración.

El PP y su política en Madrid Desde que el Partido Popular ganó las elecciones en la Comunidad de Madrid y Ruiz Gallardón asumió la presidencia regional, las amenazas en torno al futuro de Telemadrid como empresa pública no han cesado. Pero es con Esperanza Aguirre al frente del Gobierno regional cuando se modifica la esencia de esta empresa de comunicación y se destruye el equilibrio de pluralidad hasta convertir Telemadrid en una industria de manipulación al servicio del poder. Esta nueva orientación provoca una confrontación con los profesionales y sus organizaciones que lleva a un enfrentamiento abierto con la dirección del Ente Público y de las direcciones de la radio y la televisión

El pasado 5 de diciembre la dirección del Ente Público Radio Televisión Madrid presentó su propuesta de despedir a 925 de los 1.164 trabajadores, una decisión fundada en causas de carácter económico derivadas de insuficiencia presupuestaria sobrevenida y persistente para la financiación del correspondiente servicio público.

Desde ese momento y hasta el final de las negociaciones la dirección no se ha movido prácticamente de su posición inicial, lo que ha impedido el acuerdo con la representación de los trabajadores. La decisión del Gobierno de la Comunidad de Madrid, largamente buscada y preparada por los gestores del Ente Público Radio Televisión Madrid, es la de un medio de comunicación que de público solo mantiene su titularidad y que privatiza, ellos dicen externaliza, la programación para ofrecérsela a productoras privadas, limpias, eso sí, de plantilla y de derechos laborales.

Salvan de esta carnicería a los directivos (los más de 40 existentes permanecen en sus puestos, sin contenido pero con sus salarios) a una parte de la redacción, un parte de documentación, algunos administrativos y a la radio, donde los despedidos son 7

El 4 de Enero de 2013 se produjo la reunión que cerró el periodo de un mes de negociación obligatorio entre la Dirección del EPRTVM y la representación sindical, a raíz del expediente de despido colectivo puesto en marcha por la dirección que afectaba inicialmente a 925 trabajadores. Los esfuerzos de la representación de los trabajadores para evitar o reducir el impacto del ERE en el EPRTVM han sido infructuosos.

Propuestas de la representación de los trabajadores Las centrales sindicales propusieron la reducción de gasto de personal, hasta en un 20%, con eliminación de complementos, reducciones salariales del 5% y reducciones de cuantías de complementos del 75%. Se efectuaron propuestas de reducciones de plantilla mediante mecanismos de voluntariedad acordados en otros EREs. Todo ello dirigido a garantizar el futuro de RTVM como servicio público, y también los puestos de trabajo.

La Dirección en ningún momento tuvo voluntad negociadora, simplemente han asistido a las reuniones para repetir una y otra vez que en su modelo de RTVM no caben sus trabajadores. Han alegado razones económicas sobrevenidas para acometer el despido colectivo masivo y quedarse con los directivos que tienen sueldos mucho más altos. Cuando se les ha ofertado ajustarse al presupuesto a costa de los sacrificios de los trabajadores, han alegado causas organizativas y de modelo empresarial para rechazarlas.

Tampoco fue valorada y se despachó con el calificativo de utópica por parte del Director General, la reducción del equipo directivo y el tope salarial de 60.000 € para todos los trabajadores del EPRTVM (incluidos los directivos), una medida lógica en una empresa pública que en momentos de crisis y en todo momento debería dar ejemplo de austeridad. Sin embargo, todo el equipo directivo (43 personas) permanecerá en sus puestos y mantendrá sus salarios mientras verán cómo se pone en la calle a la inmensa mayoría de la plantilla.

Lo que sí ha quedado patente es que no quieren seguir conviviendo con unos profesionales que creen en una radiotelevisión pública al servicio de los madrileños y que la defenderán hasta el final. Para ellos sobramos todos.

Esta obsesión les ha llevado a cometer errores y excesos que, sin duda permitirán defender con muchas posibilidades la nulidad del proceso en los tribunales, lo que traerá graves consecuencias al bolsillo de todos los madrileños. Pero esto a los directivos les da igual porque las consecuencias de sus decisiones nunca recaerán sobre ellos ni sobre su patrimonio personal, nadie asumirá ninguna responsabilidad.

Intensos pero estériles han sido los intentos de la representación de los trabajadores por abrir vías de negociación, con propuestas y alternativas. Como intensa, ejemplar y masiva viene siendo la participación de la plantilla en la extensión y popularización de la necesidad de una radiotelevisión pública independiente de todos y para todos.

Las propuestas que ha presentado la representación sindical parten de las consideraciones previas que legalmente deben enmarcar el despido colectivo pretendido por el Ente Público Radio Televisión Madrid:

• Apostar por el acuerdo para encontrar, a través de consultas y negociaciones previas, la posibilidad de evitar o reducir los despidos colectivos, y de atenuar sus consecuencias mediante el recurso a medidas sociales de acompañamiento (RD 1483/2012, art 7)

• Sujeción al presupuesto de 86 millones de euros para 2013 aprobado por la Asamblea de la Comunidad de Madrid, así como a las demás normas que regulan la estabilidad presupuestaria para las empresas públicas.

• Encaje del conjunto de las propuestas en un Plan de negocio o de Viabilidad a medio y largo plazo, elemento este ausente de la propuesta empresarial a pesar de haber sido solicitado con insistencia a lo largo del periodo de consulta.

La propuesta empresarial para el masivo despido dice basarse, de manera exclusiva, en causas económicas derivadas de insuficiencia presupuestaria. Sin embargo, todos sus argumentos tienen como origen y destino final causas esencialmente organizativas que en ningún momento han sido explicitadas, moviéndose en la más absoluta de las opacidades. Quieren, y así se ha venido planteando, sustituir el actual modelo que se hace con plantilla y producción propia por otro del cual se niegan a informar de cómo y con qué medios materiales y humanos se pondrá en marcha y sólo se dice que se hará con empresas externas que deberán ajustarse a los presupuestos.

El gobierno de la Comunidad de Madrid incumple sus acuerdos Han incumplido el compromiso de negociación asumido inicialmente por el Presidente del Gobierno de la Comunidad, y los pasos que han dado, lo han sido solo en la dirección de evitar a toda costa un acuerdo en la negociación.

Las propuestas de la representación sindical han intentado conciliar la situación económica general y la particular del EPRTVM, la continuidad en la prestación de un servicio público legalmente exigible y el mantenimiento de la mayor parte de puestos de trabajo a través de medidas concretas que se contemplan para su negociación en un Plan social de acompañamiento, cuyos elementos esenciales, entendidos siempre de manera flexible con el fin de no predeterminar negativamente un posible acuerdo, se han reiterado hasta la saciedad en:

• Recolocación de un número aproximado de 150 puestos de trabajo en el ámbito de la Comunidad de Madrid, en línea con lo hablado a este respecto entre el Presidente y los sindicatos más representativos

• Bajas incentivadas voluntarias que, en función de la indemnización ofrecida pudieran acoger a un número mínimo aproximado de 100 personas.

• Prejubilaciones para personas con edad igual/superior a 55 años durante los tres próximos años, en términos similares a los ofertados por la representación empresarial (neto 80%, tasa revalorización del 2.5% y enlace jubilación a 64 años), dentro de un plan cuyos costes se distribuirían en varios años. Aproximadamente, y por los datos aportados por la dirección unas 120 personas podrían resultar afectadas por esta causa

Apuesta por cambiar la flexibilidad externa pretendida por la empresa, concretada en el despido del 80% de la plantilla, por otra de carácter interno que, renunciando a las bajas no voluntarias, apueste por la adopción de medidas concretas de flexibilidad en y para la plantilla con el fin de facilitar un modelo de gestión empresarial que concilie el necesario y exigible equilibrio entre presupuesto disponible, plantilla existente y modelo público a prestar, entre ellas:

• Reducciones temporales de jornada, al 50 % y/o al 25%, durante un periodo de dos años

• Renegociación de aquellos aspectos del Convenio Colectivo que resulten necesarios a los fines perseguidos, tanto desde el punto de vista de la masa salarial y su distribución en salarios u otros complementos como de las condiciones de trabajo pactadas, todo ello en un marco de transitoriedad por el tiempo que se acordase y con el fin último de la estabilidad en los empleos que se mantienen

Todas estas propuestas habrían sido posibles en el marco presupuestario acordado por la Asamblea de la Comunidad de Madrid y podrían haber servido de bases para un preacuerdo que hubiera mantenido el equilibrio y la proporcionalidad exigibles en un proceso de negociación.

Fuente original http://www.fsc.ccoo.es/webfsc/menu.do?Inicio:483362

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