Tanatopraxia: poner guapa a la muerte, por Javier Manzano (@elcharolito)

1

 

 

“Hoy maquillamos un cadáver, vestimos a la muerte…; hoy: tanatopraxia.

Tanatopraxia, etimológicamente, es la práctica con los muertos. Dicho en formato definición, tanatopraxia es el conjunto de prácticas que se realizan sobre un cadáver para su conversación, embalsamamiento, restauración, reconstrucción y cuidado estético. Sería, para entendernos, vestir a la muerte, maquillarla, ponerla guapa.

Un arte, una práctica o una técnica con tanto tirón como que si en google tecleas tanatopraxia te aparecen 300 y pico mil entradas, y entre las primeras varias que te remiten a cursos, academias o centros de formación con el slogan “tanatopraxia, una profesión con futuro”. Eso sin contar blogs o web especializadas en la materia, la tanatopraxia.

Hoy la vamos a conocer, más allá de la teoría pero más acá de la práctica. Hoy sabremos cómo es un tanato-practor y cómo se prepara, pero sobre todo hoy sabremos cómo se hace la tanatopraxia: por dónde se empieza, qué complicaciones tiene o puede tener, qué suelen pedirle al “artista”, e, incluso, si en esos lances los muertos se mueven o hacen ruidos o si les crece el pelo. En definitiva, una mañana más rompiendo tabúes y explorando territorios en los que lo que se respira es vértigo.

Unos segundo más antes de ir con ello para fijar algunos conceptos y datos.

Por ejemplo que esto que se llama tanatopraxia comenzó allá por la prehistoria cuando a los muertos se les aplicaba rudimentarias e ingeniosas técnicas de conversación del cadáver pensando en la vida eterna, en la vida en el más allá, y en la resurrección. Todos los pueblos lo hicieron, hay momias con varios miles de años, y se sabe que por ejemplo los sumerios embalsamaban con aceites, perfumes, mirra o 2azafrán; que los persas usaban cera y los etíopes goma transparente; que el cuerpo de Alejandro Magno fue conservado en miel o que los escitas embalsamaban a sus reyes rellenando sus cavidades con platas aromáticas, incienso y enebro y después de coserlos los recubrían con cera. Y eso sin hablar de los egipcios que, como es sabido, a esto lo convirtieron en arte.

Y así hasta ahora. Con más técnicas y especialización pero casi con las mismas herramientas: ganchos, pinzas, agujas, hilo, algodón, y un sinfín de productos cosméticos y de maquillaje con los que pasar de la tanatopraxia a la tanatoestética. Todo con el objetivo que el padrino Corleone fijó al funerario Bonasera cuando acribillaron a su hijo Sonny: “quiero que utilices toda tu habilidad, no quiero que su madre lo vea así”.

¿Cómo se hace? ¿Cuáles son esas habilidades? ¿Por dónde se empieza a vestir a la muerte? ¿Cuánto se tarda en maquillarla?
Preguntas que vamos a hacerle a nuestro invitado, tanatopractor del Cementerio Jardín de Alcalá de Henares, en el oficio desde hace 25 años. Se llama Juan Luis Donaire”.

Y ahora ya: ¡a escuchar!

Antes, te recuerdo: puedes escuchar Las Crónicas Del Vértigo los martes a las 11:30 en Las Mañanas de RNE. Además, puedes seguirnos en Twitter, @cronicasvertigo , y puedes contactar con nosotros y contarnos lo que quieras aquí: lascronicasdelvertigo@gmail.com

A cuidarse!!

La entrada Tanatopraxia: poner guapa a la muerte aparece primero en Javier Manzano.

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*