Sortu es legal, por Fernando Blázquez (@ferblazrom)

El Tribunal Constitucional ha legalizado Sortu este miércoles por seis votos a favor frente a cinco en contra. Emitirán votos particulares tres de los cinco magistrados que se han mostrado desfavorables: Javier Delgado Barrio, Ramón Rodríguez Arribas y Manuel Aragón Reyes. Recordemos que la emisión de un voto particular no tiene ningún efecto sobre la sentencia y que sólo tiene consecuencias en la jurisprudencia a largo plazo. Para entendernos, es la forma que los jueces tienen de decir: “las cosas se han hecho así pero, a mi entender, también podrían haberse hecho de esta otra forma“.

Se avecinan días de lucha intestina. Que si Sortu es ETA, que si el PSOE apoya a ETA, que si la legalización se ha producido bajo el Gobierno de Rajoy, que si yo la tengo más grande, que si tú eres más tonto que yo. Vamos a leer parte del capítulo preliminar de los estatutos de Sortu -estatutos sobre los que se ha decidido- y que cada uno se forme su opinión:

La Izquierda Abertzale ha realizado un proceso de debate interno adoptando resoluciones políticas de carácter estratégico para el desarrollo de su proyecto independentista y socialista. Unas decisiones cuyas referencias básicas son, en primer lugar, el impulso de un proceso democrático, adoptando una posición clara e inequívoca de actuación por vías exclusivamente políticas y democráticas; en segundo lugar, la búsqueda de alianzas políticas y sociales que permitan avanzar hacia un cambio político y social en la senda de la construcción democrática del Estado Vasco en el marco europeo; y, finalmente, el compromiso para contribuir a conformar un escenario de paz y respeto a todos los derechos individuales y colectivos de la ciudadanía vasca“, para seguir con que “el nuevo proyecto político y organizativo de la Izquierda Abertzale supone la ruptura con los modelos y formas de funcionamiento de los que se ha dotado ese espacio social y político en el pasado y, por tanto, con los vínculos de dependencia a que aquéllos daban lugar. Se trata con ello, de impedir su instrumentalización por organizaciones que practiquen la violencia, o por partidos políticos que fueron ilegalizados y disueltos por razón de su connivencia con ella.”

Ahora bien, ¿la decisión es política? Desde luego. Pero, ¿alguien se sorprende? El Tribunal Constitucional, por mucho tribunal que lleve en su nombre, es un órgano totalmente político. Conviene no olvidar que, de sus doce miembros, ocho los eligen las Cortes Generales (cuatro el Congreso y cuatro el Senado), dos el Gobierno y otros dos el Consejo General del Poder Judicial (cuya composición, a su vez, también eligen las Cortes).

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*