Sanciones de pandereta, por @FutbolRH

Me parece que el manido tema de los indultos de la Federación ha vuelto a dejar retratada a demasiada gente. Gran retratada para variar la prensa de este país, que haciendo gala de su habitual imparcialidad y sentido común, ha convertido todo este tema en la enésima guerra Madrid-Barça, sacando trapos sucios de chochinillos y espantadas, en las que el Barça salió bien parado en otras épocas. Cosa cierta, por otra parte, que el club azulgrana ha salido favorecido anteriormente, pero no por ello, ni aquellos ni estos indultos vienen a ser menos lamentables. Lo verdaderamente importante - cosa en la que veo que la prensa hace poco o ningún hincapié - es que los indultos son medidas  absolutamente vergonzosas en una competición que pretende ser seria y dice ser la mejor del mundo. No lo seremos en eso entonces. En cambio, la prensa prefiere centrarse en discusiones infantiles del tipo "empezaste tú", que vuelven a demostrar su nivel, a poner en duda su interés por el beneficio del fútbol, y evidenciar una vez más una tremenda objetividad.
Por contra, no parecen haberse preocupado en saber por qué, casi un año después, Mourinho y Tito Vilanova aún no han cumplido sanción. Otro punto que deja nuestra Liga y nuestra Federación a la altura del betún, por cierto. Para mí, la respuesta es evidente, y retratan tanto al organismo presidido por Villar, como a personajes tan circunspectos que salen a pedir sanción con tanta vehemencia para el entrenador rival, como el señor Toni Freixá, que incluso no descarta tomar medidas legales en nombre del Fútbol Club Barcelona. La razón por la que aún no ha cumplido sanción es porque esa cuadrilla de compinches que forman Villar y los clubes grandes de nuestro fútbol sabían que este año había elecciones y por tanto indulto. Y si el personaje sale elegido, me ahorro unos partidos de sanción para mi entrenador, y el susodicho personaje se asegura así unos votos con bastante peso, y todos ganan. ¿Casualidades? No lo creo, no en ésta Federación, no en todo este circo. Porque eso es lo que es, un circo. Con actores diferentes, cada uno con sus intereses, pero que a la hora de la verdad quedan todos retratados, capaces de convertir agresiones graves que deberían tomarse en serio, en auténticas sanciones de pandereta.

Por Lázaro F.

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