Reparto de poder en la UE: ganadores y perdedores, por Emilio Fuentes Romero (@efurom1)

La semana pasada, el Consejo Europeo reunido en Bruselas presentó, después de largas negociaciones, su lista de candidatos para presidir las instituciones europeas y no se puede decir que no haya habido sorpresas: Ursula von der Leyen (Comisión Europea); Christine Lagarde (BCE); Charles Michel (Consejo Europeo), Josep  Borrell (jefe de la diplomacia europea)  y David Sassoli (Parlamento Europeo).  
                                            David Sassoli   ( Copyright @EU)
La elaboración de esta lista implica dos aspectos: Uno, destacado por los medios: se trata de un auténtico reparto de poder de la Unión Europea y hay que tratar de confeccionar una lista equilibrada en varios sentidos: político, geográfico, económico, de género... Pero como el equilibrio perfecto es imposible, siempre se producen ganadores y perdedores. Ganadores A título individual, el puesto número uno de un hipotético ranking de ganadores sería para Macron, que ha logrado situar a un miembro de su "familia política", el belga Charles Michel como Presidente del  Consejo Europeo y a su compatriota Christine Lagarde para el BCE, cortando el paso al  candidato alemán Jens Weidmann, temido en algunos países del sur de Europa. A título colectivo, tenemos varios ganadores: Los "cuatro grandes" (Alemania, Francia, España e Italia son los países de origen de todos estos altos cargos), y en concreto el "eje franco-alemán" se cobra las principales 'piezas' (BCE y CE); el Partido Popular Europeo (sitúa a von der Leyen a la cabeza de la Comisión Europea), las mujeres (nunca una mujer había presidido la Comisión Europea; tampoco el BCE), el Grupo de Visegrado (impide a Timmermans presidir la Comisión), El Consejo Europeo (al esquivar el sistema de Spitzenkandidaten), y los Liberales (al situar a Charles Michel como Presidente del Consejo Europeo). Perdedores Los socialistas (su candidato, Timmermans, era el lunes "presidente virtual" de la Comisión Europea), los países del Este (no han conseguido que el búlgaro Stánishev fuera nombrado presidente del Parlamento Europeo), el Parlamento Europeo (después de mucho patalear no ha logrado que el Consejo respete el sistema de Spitznkandidaten), Italia (pierde el BCE y la jefatura de la diplomacia europea), Merkel (ha tenido que aguantar una rebelión dentro del PPE, se ha debido abstener en la votación de von der Leyen y ha provocado una crisis en la coalición que gobierna hoy Alemania). Y España? El objetivo de Pedro Sánchez era doble: como "negociador principal" de los socialistas europeos, su objetivo era situar a Timmermans en la presidencia de la Comisión Europea; como presidente en funciones del gobierno, pretendía uno de estos altos cargos para Borrell. En cuanto ha Timmermans ha fracasado. En cuanto a Borrell...se nos quiere vender como éxito ("España ha vuelto...") que un español sea el jefe de la diplomacia europea. La realidad es que se trata de un cargo que "nadie quiere".
 

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