Radicalización: estremece (no) saber por qué se unen a la yihad, por @josmurgui

Entre los muchos debates que se han abierto tras los ataques terroristas contra el semanario satírico Charlie Hebdo en París, como es el caso de si publicar caricaturas de Mahoma traspasa las fronteras de los límites de la libertad de expresión, un hecho se ha visibilizado: jóvenes europeos, criados en la Unión Europea, se unen a la yihad y se radicalizan en grupos de inspiración religiosa, como Al Quaeda o el denominado Estado Islámico, que parecen competir por ser el “número 1″ en sembrar el horror en Occidente.

Tras los ataques terroristas que asolaron París, se han producido múltiples detenciones en la Unión Europea, en Francia, Bélgica y Grecia: supuestas células terroristas durmientes que tenían como objetivo atentar, según informaciones oficiales.

refugiados que huyen de Siria o Irak

No olvidemos por favor el número tan elevado de refugiados que huyen de las condiciones de vida en Siria o cómo se vive en Irak /Hamburg. J.M

Preocupa en este ambiente de incredulidad, la radicalización de jóvenes europeos. Por una parte, cómo se da y se desarrolla ese proceso de radicalización. Por otra parte, qué hacer con los nacionales que vuelven una vez han recibido entrenamiento y adiestramiento fuera de las fronteras de la Unión Europea (UE), como es el caso de Siria o Yemen; riesgo de recluten a futuros combatientes en la UE; riesgo de que cometan atentados en la propia casa; riesgo de que no ocurra ninguna de las dos cosas.

¿A qué se refiere el término radicalización?

“Proceso por el cual un individuo cambia de la pasividad o el activismo a convertir en más revolucionario, militante o extremista, cuando existe, especialmente, el intento de apoyar la violencia”, definen los académicos, que estudian por qué jóvenes europeos se convierten en combatientes extranjeros en Siria o se unen a Al Qaeda. En los ataques de París tiene un reflejo directo: los tres atacantes eran franceses.

Según el libro “Los combatienes extranjeros, identidad, delincuencia en conflictos civiles“, escrito por David Malet, la conclusión más directa es que los jóvenes se unen a este tipo de movimiento radicales por razones ideológicas, ya dijimos en un post anterior que el terrorismo tiene poco que ver con la pobreza o el nivel de educación. La mayoría de los perfiles examinados coindicen en el sexo masculino y en la juventud (máximo 30 años, mínimo 20), se calcula que existe un 10 o 20 por ciento de mujeres que se unen a estos grupos radicales, rigen razones étnicas, algunos de ellos se han convertido al Islam.

El proceso de radicalización exige lógicamente tiempo. Según el modelo de Moghaddam, comienza por personas infelices en la sociedad, que se situaría en lo básico de la pirámide, para después pasar al siguiente paso que sería la búsqueda de la justicia. En un nivel mayor se expresaría la frustración, para después pasar a convertirse en un miembro de un grupo radical, produciéndose una radicalización más profunda y siguiendo a la cúspide de la pirámide en la que se situaría el terrorismo. Sin embargo, esta pirámide parece ser bastante generalista, en el artículo que se enlaza, se muestra cómo la decisión de unirse a un grupo radical es el primer paso: viajar, entrenarse y luchar, volver, y conspirar. Si es que el retorno es posible, y no se muere en combante o se dedice combatir en otra guerra o simplemente se vuelve sin abrazar la violencia.

La patria os espera. Alemania

La patria os espera, dice este cartel que fotografié en un campo de concentración en Alemania. /Hamburg. J.M

El estudio “Jihadi terrorists in Europe, their characteristics and the circumstances in which they joined the jihad: an explotary study” elaborado por Edwin Bakker, afirma que el terrorismo yihadista, trasnacional, como hemos podido ver en los ataques en París, es una combinación de ideología islamista y la idea de la yihad. El estudio aclara que utiliza el término terrorismo como “actos intencionales que fueron cometidos  con el objetivo claro de intimidar a la población”. Europa siempre ha contado con tres tipos de terrorismo: nacionalista como el caso de IRA o ETA; izquierdista como la RAF o Brigadas Rojas; ala derecha inspirada por grupos neo-Nazis. Este tipo de terrorismo yihadista no ha sido sobrevalorado, ni controlado y muchas veces ha sido incomprendido, aclara el estudio. El estudio trata de indagar por qué los individuos se unieron a este tipo de terrorismo, para ello investigaron 70 variables aglutinadas en tres categorías: razones sociales, motivaciones psicológicas y circunstancias para unirse a la yihad. El estereotipo de que se tratan de terroristas pobres, enfadados y fanáticos religiosos es mentira, la mayoría de ellos pertenecen a la clase media, han recibido educación y se han criado en varoles de religión, espiritualidad y empatía con sus comunidades.Tampoco se observaron patologías psiquiátricas ni traumas emocionales en su pasado (aunque este punto creo que presenta dificultades de estudio, no sé hasta qué punto puede observarse que no se sufrieron traumas emocionales en el pasado).

Vínculos sociales y enlace a la yihad

En el proceso de radicalización el elemento crucial son los vínculos sociales. “El apoyo social y emocional mutuo, el desarrollo de una identidad común, y el estímulo para adoptar una nueva fe”. Son los lazos sociales, en amigos o familia, el elemento determinante para la radicalización. Pero no es suficiente, la accesibilidad a un enlance con la organización que defiende la yihad es necesaria para la radicalización. El componente inmigración juega un papel destacado. Los perfiles investigados muestran cómo la mayoría de ellos correspondían a la primera, segunda o tercera generación de inmigrantes, que tienen conexión con países árabes o del norte de África.

Factores como problemas personales, dicultades con las autoridades, un propósito en la vida, proteger a personas pobres, proteger a la comunidad de creyentes, el proceso grupal, la aventura y la violencia, así como la posibilidad de morir como un mártir son importantes. Algunos de esos factores los señala la periodista Mayte Carrasco en el programa Tierra Hostil retransmitido por Antena 3, cuyo extracto hemos querido compartir para ampliar la información, aunque la música de fondo nos parezca un poco sensacionalista.

Sectores esenciales para combatir la radicalización

En la Comunicación de la Comisión al Parlamento europeo y al Consejo sobre la captación de terroristas: afrontar los factores que contribuyen a la radicalización violenta informa de que los sectores esenciales en los que hay que actuar de manera inmediata son “medios de radiodifusión, Internet, educación, participación de los jóvenes, empleo, cuestiones de integración y exclusión social, igualdad de oportunidades y no discriminación, diálogo intercultural”, así como las relaciones exteriores. Con independencia que las medidas a estudiar sean más teóricas que prácticas, pues se sabe que el principio de no discriminación es un elemento central de la Unión Europea pero al mismo tiempo asistimos a un nacionalismo económico por parte de Alemania y Francia que plantea serias dudas sobre si respetan ese principio en su totalidad, llama la atención el elemento integración: “una calidad de vida adecuada y la garantía deintegración de los individuos en la sociedad, a nivel personal, son factores clave para prevenir la captación por grupos radicales”.

Respecto de un entendimiento intercultural, se aconseja “dado que los terroristas también atentan a menudo contra el Islam moderado, es importante lograr que las organizaciones y regímenes islámicos moderados cooperen con las políticas antiterroristas. Además, el apoyo a los grupos islámicos moderados y al pensamiento islámico moderado, tanto dentro como fuera de Europa, puede contribuir a limitar los apoyos al extremismo y, en consecuencia, reducir el alcance de la captación de terroristas“.

 

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