Quejas de becarios de la Universidad de Málaga, por @FeSPeriodistas

 

Los becarios de la UAM en medios de comunicación locales cubren puestos de trabajo estructurales y reciben un aporte gracioso de menos de 400€.

La semana pasado supimos que la Inspección de Trabajo obligó a la UAM a pagar las correspondientes cuotas a la Seguridad Social de los 367  becarios que cubrieron puestos de trabajo estructurales. Ahora, es el digital revistaelobservador.com el que denuncia casos similares en muchos de los cuarenta y un cursos de grado que tiene la Universidad de Málaga.

En lo referente a los estudios de periodismo este digital señala que estas becas “tienen muy mala fama, ya que se llega a trabajar de 10 o 12 horas, diez días seguidos, y todo a cambio de 340 euros, no es trabajar gratis, pero casi (La situación laboral de los becarios empleados en los medios de comunicación de Málaga es desoladora. Los alumnos en prácticas sustituyen a los trabajadores, teniendo la misma carga laboral pero cobrando un sueldo que no llega a los 400 euros). Esto sucede especialmente en verano, cuando llegan las vacaciones y los medios buscan cubrir los puestos de quienes están de descanso, algo en lo que la Universidad participa “vendiendo” a los estudiantes a las empresas como denuncia el colaborador de esta revista Alberto Aguiar (AQUÍ). “Puede tener alumnos preparados para trabajar durante 6 meses por 400 euros al mes” o “seleccione alumnos en prácticas para su empresa este verano”, así ayuda la UMA a la inserción laboral, dando la espalda a la realidad que viven los becarios.

Otra antigua estudiante de periodismo que prefiere identificarse como María, cuenta su experiencia de prácticas extracurriculares, de las cuales tuvo dos ‘totalmente opuestas’, ambas conseguidas a través de la plataforma Ícaro. ‘La primera vez estuve en la Universidad de Málaga en Cultura, en mi contrato ponía que iba a hacer muchas cosas, al final acabé tres horas al día cuidando de una sala de exposición durante un año’ afirma. Añade que para lo que hacía le pagaban ‘bien’, 360 euros, pero que no aprendió ‘nada’, ni llegó a conocer nunca a su tutora que cuando terminó le firmó un papel y puso una nota aleatoria.

Esto dentro de la propia UMA, que en lugar de contratar vigilantes de salas escoge becarias, la inmensa mayoría de ocasiones chicas, que no tienen nada que ver con este sector. La segunda experiencia fue algo peor, en un diario local de Granada, cobrando 340 euros, trabajando 10 días seguidos una media de 8 a 10 horas. ‘Estábamos cubriendo las vacaciones de los redactores, nos presionaban, y no se dedicaban a enseñarnos, ese mismo periódico ha hecho varios EREs y pretende seguir adelante de este modo’, concluye.”