Por un periodismo responsable ante el conflicto catalán, por @FeSPeriodistas

 

La PDLI y la FeSP recuerdan a los medios de comunicación y a los periodistas su responsabilidad ética frente a la ciudadanía.

La Plataforma en Defensa de la Libertad de Información (PDLI) –de la que forma parte la FeSP– ha hecho público el Manifiesto por un Periodismo Responsable ante el Conflicto Catalán en el que constata, tal como recoge el Código Europeo de Deontología del Periodismo del Consejo de Europa y en otras normas similares, «que los medios de comunicación deben ser factores importantes para prevenir momentos de tensión y deben favorecer la comprensión mutua en situaciones de conflicto». El texto completo del manifiesto, que la FeSP suscribe, es:

«Ante la gravedad de los hechos que se están viviendo en relación con el conflicto catalán y las consecuencias irreversibles que pueden llegar a tener, de inmediato o a medio y largo plazo, las organizaciones y personas abajo firmantes manifestamos lo siguiente:

PRIMERO. Hacemos un llamamiento a medios de comunicación, profesionales y analistas a que ejerzan su función con la mayor responsabilidad cuando informen u opinen sobre el conflicto catalán, siendo conscientes del alcance de sus contenidos y de las repercusiones políticas y sociales que de los mismos se pueden derivar.
SEGUNDO. Recordamos que los medios de comunicación, además de estar sujetos a los derechos y deberes de la profesión periodística, tienen una responsabilidad ética en la que es necesario insistir en los momentos actuales.
TERCERO. Entre las obligaciones morales del periodismo se encuentra la de defender los valores de la democracia, el respeto a la dignidad humana, la solución de los problemas a través de métodos pacíficos y de tolerancia y, en consecuencia, oponerse a la violencia y al lenguaje del odio y del enfrentamiento.
CUARTO. Es por ello, y así está recogido en el Código Europeo de Deontología del Periodismo del Consejo de Europa y en otras normas similares, que los medios de comunicación deben ser factores importantes para prevenir momentos de tensión y deben favorecer la comprensión mutua en situaciones de conflicto.
QUINTO. El respeto a la veracidad y la imparcialidad en la exposición, descripción y narración de los hechos es irrenunciable en el periodismo, independientemente de la legítima línea editorial de cada medio de comunicación porque por encima de la misma se encuentra la ciudadanía, que es la auténtica titular del derecho a la información.
SEXTO. Las opiniones, aun siendo subjetivas, no deben intentar negar u ocultar la realidad de los hechos o de los datos y deben expresarse desde planteamientos honestos y responsables.
SÉPTIMO. Ante realidades complejas, el periodismo dispone de medios para ofrecer una visión completa y sosegada. Las simplificaciones son otra forma de faltar a la veracidad y no pueden justificarse por razones de género periodístico, formato o cualquier otra.
OCTAVO. Si bien estas obligaciones éticas afectan a cualquier medio de comunicación independientemente de su titularidad, los medios públicos tienen además el peso de la responsabilidad jurídica y política, y de manera especial los audiovisuales por ser los de mayor impacto en la ciudadanía. El respeto a la verdad, a la imparcialidad, al pluralismo informativo y su misión de promover la tolerancia y los valores democráticos son indisolubles de su propia existencia y funcionamiento. En concreto, recordamos la especial responsabilidad y misión de los prestadores del servicio público audiovisual, tanto a nivel estatal como autonómico, de servir al conjunto de los ciudadanos sobre la base del suministro de información objetiva y equilibrada, sin someterse por ello a directrices o reflejar la posición de los gobiernos correspondientes.
NOVENO. Condenamos y vemos con gran preocupación la reiterada vulneración de estos principios -que no son nuevos sino, al contrario, consustanciales al ejercicio del periodismo- en relación con el conflicto catalán. Es por ello, que instamos a editores, directores y profesionales de los medios de comunicación a reconducir la situación y a mantenerse dentro de las obligaciones éticas (y, en su caso, jurídicas) de las que el periodismo nunca debe apartarse, y menos aun en momentos de tensión o conflicto.
DÉCIMO. Invitamos a toda la sociedad a vigilar y denunciar las vulneraciones de estas obligaciones que se produzcan, al tiempo que hacemos un llamamiento a respetar a los profesionales de los medios mientras realizan su trabajo, porque están sirviendo al derecho constitucional a la información que tiene la ciudadanía.»

Para adherirse al manifiesto, dirigirse a este enlace