Para persuadir y educar, la tele, por @MiriMartin_

En su artículo La televisión persuasiva, Sandra Vázquez Toledo aborda el poder que ejerce la televisión en nuestra sociedad. En la consolidación de este fenómeno influye decisivamente la persuasión, es decir, «la utilización deliberada de la comunicación para cambiar, formar o reforzar las actitudes de las personas». Por lo tanto, la intención de esta técnica comunicativa no es otra que modificar la conducta del receptor.

La televisión surgió como medio de comunicación surgió hacia la primera mitad del siglo XX con el afán de informar y entretener a la gente, a las masas. Décadas más tarde, el interés comercial la acabaría convirtiendo directamente en un bien de consumo, en un poderoso medio de socialización y, en definitiva, en uno de los elementos características de la sociedad contemporánea. La tele ejerce «una influencia creciente en todos los ámbitos de nuestra vida, siendo el principal mediador cultural», señala Vázquez Toledo. Los medios de comunicación de masas son, indudablemente, parte de nuestras vidas. Probablemente, es la televisión el mass media más eficaz y persuasivo, características que se traducen en poder. Un poder ejercido de múltiples formas, pues la tele tiene una gran capacidad para seducir, informar, manipular, crear, transformar, ilusionar, etc. En palabras de la autora, se trata de «uno de los principales protagonistas de la realidad social».

 

Scrambled Television Screen

No obstante, Vázquez Toledo advierte de algunos de los riesgos de la televisión persuasiva. Por ejemplo se refiere a la selección de la información que llevan a cabo los responsables de los distintos programas y/o cadenas. Supuestamente la televisión nos ofrece toda la información de lo que ocurre en el mundo, pero esa información está sesgada, cargada de connotaciones, prejuicios, subjetividad. Y esta manipulación se relaciona directamente con el adoctrinamiento, otro fin para el que la tele puede resultar una herramienta muy eficaz. «La televisión educa, forma e influye en la cultura social de las audiencias, en las actitudes, en los valores, en los comportamientos, en el pensamiento, en la ideología… En definitiva, contribuye a la creación de nuestros esquemas mentales, nuestra forma de entender y afrontar la vida […]», destaca la autora. Se advierte, además, el potencial educativo de un medio divulgativo como es la televisión.

Para beneficiarse de la función educativa de la tele, Vázquez Toledo propone realizar una revisión constante de los contenidos, esto es, disponer una actitud crítica y constructiva a la hora de ver y utilizar la televisión. Me parece muy ilustrativo al respecto uno de los usos que se le da a este medio de comunicación en Finlandia, por ejemplo. Tal y como explica un profesor en uno de los últimos programas de ‘Salvados’ emitido por La Sexta, allí la televisión está subtitulada (no doblada), por lo que los niños se esfuerzan por aprender a leer para entenderla. La televisión entendida como un servicio no sólo público y social.

Si partimos de la consideración de que “la educación empieza en casa” y los padres apuestan por la televisión como una valiosa herramienta educativa para sus hijos, el día de mañana éstos comprenderán de verdad lo que aparece en la pantalla y no se limitarán a absorber como meras esponjas, a ser receptores pasivos. En ese proceso de aprendizaje también resultarán determinantes los usos educativos que los profesores le den a la televisión en las aulas. La implicación y el compromiso de todos los agentes sociales (incluidas las instituciones) en esta tarea resultará determinante en la formación de esa actitud crítica a la que he aludido con anterioridad.

 

Educa TV

 

Es fundamental, por tanto, entender la televisión como «un instrumento tecnológico eficaz para enriquecimiento humano» y no sólo para la distracción y la evasión. Esta concepción evitará, entre otras cosas, la proliferación de “teleadictos” (dependencia psicológica de la tele) y el fomento de un estilo de vida vacío y sedentario (dependencia física) que tanto se está imponiendo en los últimos tiempos en nuestras sociedades… Del uso al abuso de la televisión hay un paso muy corto; de la educación recibida y de los conocimientos obtenidos depende que lo demos o no.

«El significado de la persuasión en sentido vulgar es el acto de convencer a otros con razones sobre cualquier acción». Una televisión de calidad y comprometida con todos los sectores de la sociedad presentará motivos más que suficientes para convencer. Y, por si fuera poco, también educará. Cumplirá así la que debiera ser su razón de ser y, probablemente, conseguirá seguir ocupando su «privilegiado lugar» en plena época de transformaciones tecnológicas y mediáticas.

 

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*Texto: Míriam Martín, @MiriMartin_

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