Pacto PP y PSOE en Defensa, el acuerdo del que nadie se ha enterado, por @CarlosPenedoC


  • Una resolución del pasado debate de la nación, votada mayoritariamente, aprueba impulsar la política europea de seguridad y defensa. 
  • Morenés tarda tres meses en informar al Congreso del consejo europeo de diciembre sobre Defensa

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Entre la maraña de discursos, réplicas, contrarréplicas y polémicas del último debate del Estado de la Nación hubo un brote verde que nadie advirtió. Y tuvo que ser en una parte árida y gris del debate político a la que los dos líderes de los grandes partidos no suelen hacer gran caso: la Defensa y seguridad. Los grupos parlamentarios Popular y Socialista aprobaron una resolución que insta al Gobierno a impulsar la política europea de seguridad y defensa. Este ejemplo de consenso en una política de Estado ha pasado desapercibido.
León del Congreso, "fundido con los cañones tomados
al enemigo en la guerra de África de 1860", según dice
su base (Foto: secretosdemadrid.es).
En muchos círculos más o menos informados se aboga insistentemente por el acuerdo entre los grandes partidos en prioridades políticas del país, amplios consensos que incluso traspasen legislaturas, un deseo bienintencionado que llevado al extremo acabaría con el debate político y la saludable alternancia. En cualquier caso se entiende la voluntad de que se alcancen acuerdos, pero entonces cuando se producen habría que reconocerlo.
Aquí, extractados, los ocho puntos de la resolución número trece sobre seguridad y defensa europea y su traducción aproximada.
El Congreso de los Diputados insta al Gobierno a proponer y acordar con los socios comunitarios medidas conducentes al establecimiento de una política común de seguridad y defensa funcional y efectiva, y entre ellas:
1. El reconocimiento de la necesidad de una estrategia europea global y actualizada de defensa conjunta (…).
Traducción: el documento estratégico sobre Defensa de la UE fue elaborado en 2003, hace once años, con Javier Solana como responsable de política exterior. En su momento, con la invasión de Irak encima de la mesa, la estrategia europea de seguridad ofreció una visión muy avanzada, que apostaba por soluciones multilaterales y añadía su poder blando –diplomático, económico- a la fuerza militar; el contenido se revisó en 2008 y hoy nadie discute que Europa necesita redefinir su visión estratégica si quiere avanzar, qué riesgos y amenazas detecta y qué medios pone para contrarrestarlos.
2. Preparar una posible reorganización de las estructuras de gestión de crisis existentes, con el fin de fortalecer el grado de integración entre los componentes militares y civiles.
Está reconocido que una de las fortalezas de la UE es la combinación de instrumentos militares y civiles en la resolución de las crisis. Todo lo que se haga para mejorar este aspecto es avanzar en uno de los elementos distintivos de la política exterior de la UE.
3. Crear un Cuartel General Europeo de Operaciones permanente y modulable con capacidad de planificar a largo plazo y dirigir, en el nivel operacional, las misiones civiles y militares en curso hasta el nivel de actuación que se determine.
La UE carece de un cuartel general permanente capaz de la planificación y dirección militar de operaciones, una reivindicación ya antigua por parte de algunos países –una década- que cuenta también con la oposición frontal de otros como Reino Unido. La Unión depende de la OTAN a este nivel para distintas operaciones, lo que le resta autonomía y agilidad.
4. Facilitar el despliegue de los mecanismos y capacidades de Respuesta Rápida, en particular de las agrupaciones tácticas de despliegue rápido "battlegroups".
Traducción: la UE cuenta desde 2007 con unidades de respuesta rápida, los denominados battlegroups, agrupaciones tácticas formadas por 2.400 soldados donde se integran unidades de combate, de apoyo al combate y de apoyo logístico, y desplegables en una semana en un radio de acción de 6.000 kilómetros. La responsabilidad va rotando entre países, las fuerzas se preparan, se activan… y nunca han actuado en una operación real.
5. Avanzar en el proceso de desarrollo de capacidades y su armonización con las estructuras equivalentes en la OTAN, potenciando la Agencia Europea de Defensa.
Las últimas crisis –Libia, Malí- han evidenciado algunas debilidades en capacidades militares de la UE que habría que reforzar, como drones, reabastecimiento en vuelo, comunicaciones por satélite, ciberdefensa. Para que fuera un instrumento potente de impulso de las capacidades europeas, la Agencia debería contar con unos medios y un presupuesto que hoy no tiene.
6. Desarrollar acuerdos y estructuras que permitan la implementación de una gama más amplia de capacidades, en especial a través de la puesta en marcha de la cooperación estructurada permanente prevista en el Tratado de Lisboa.
El Tratado de Lisboa de 2007 recoge contenidos avanzados en materia de defensa que no han sido desarrollados. Uno de ellos es la cooperación estructurada permanente, es decir, la posibilidad de que algunos Estados miembros refuercen su colaboración militar, no los 28 al unísono.
7. Potenciación de la base tecnológica e industrial de la defensa, favoreciendo el desarrollo de tecnologías de doble uso y apoyando a las pymes del sector de seguridad y defensa.
Apoyo a la industria de defensa y abrir algo el mercado a la competencia.

8. Compromiso de que el desarrollo en las capacidades y en la política industrial europea se armonice con el avance efectivo en la definición y concreción de la Política Común de Seguridad y Defensa.
Aquí un principio defendido en las últimas cumbres europeas por el Gobierno de Rajoy, que la defensa europea avance equilibradamente en sus elementos políticos, militares e industriales. En estos tiempos de fe escasa en la construcción europea algunos socios son partidarios de avanzar en su sector industrial, a poder ser a favor de sus intereses empresariales, y dejar la política común para mejor ocasión.
Existe la voluntad política mayoritaria del Parlamento español para impulsar la política europea de seguridad y defensa
Hasta aquí el contenido de la resolución, una de las 22 aprobadas en el debate de la nación (se rechazaron más de 80) y con apoyos muy mayoritarios. El Congreso tumbó propuestas de resolución de CiU y ERC sobre la consulta soberanista en Cataluña, funcionó en general el rodillo de la mayoría absoluta, con escasas excepciones.
Este tipo de resoluciones son declaraciones políticas, que se aprueban o rechazan cuando las luces del debate y del interés público o mediático ya se han apagado, que tienen además un complicado sistema de negociación, votación y enmiendas por párrafos y líneas.
En este caso se puede resumir claramente: existe la voluntad política mayoritaria del Parlamento español para impulsar la política europea de seguridad y defensa, y acaba de mandar un mensaje claro al Gobierno para que actúe así en los órganos de decisión de la UE donde se sienta.
Los grupos parlamentarios popular, socialista, junto con el catalán, vasco y parte del mixto en el Congreso han llegado a un consenso en una  de las llamadas políticas de Estado. En esta ocasión el hombre ha mordido al perro, no al revés como es habitual, y por tanto debe ser noticia.

Morenés tarda tres meses en informar del Consejo Europeo de diciembre sobre Defensa

Precisamente sobre estos mismos temas el ministro de Defensa ha comparecido este miércoles en el Congreso para informar sobre la evolución de la Política Común de Seguridad y Defensa en el año 2013 y de los resultados del Consejo Europeo del pasado 19 de diciembre de 2013 que trató estos asuntos. Los diputados han tenido que esperar 90 días a que el Gobierno les informe.
Como se ha visto con la resolución, si bien existe un amplio consenso parlamentario sobre el tema, la traducción práctica en medidas ejecutivas de Gobierno –sea nacional o comunitario- parece más complicada.
La sesión de este miércoles 12 de la Comisión de Defensa del Congreso se abrió con la protesta de todos los grupos parlamentarios, excepto del popular, por la demora de Morenés en acudir al Parlamento a informar y debatir sobre tres asuntos reclamados por la oposición: el tratamiento por parte del Ministerio de Defensa hacia traductores e intérpretes que han servido al contingente español en Afganistán; la transformación de las FAS, tras las diversas declaraciones del jefe operativo de las Fuerzas Armadas sobre reducción o no de tropas; y el incremento en un 50% -hasta 850- de los marines de EE.UU. desplegados en la base de Morón, además de la prórroga durante un año más de su permanencia, según autorizó el consejo de ministros del pasado día 7 de marzo.
Los tres asuntos citados quedaron para mejor ocasión, y el ministro informó sobre el consejo europeo de diciembre, que considera “un buen punto de partida” de una política europea de seguridad y defensa, al responder a una planificación seria y creíble, con objetivos claros y evaluables.
El portavoz del Grupo Socialista en la Comisión, Diego López Garrido, contrastó en su intervención la resolución consensuada y la cumbre europea, calificando la primera como muy positiva mientras que el consejo europeo ofreció en su opinión un “resultado decepcionante”, con unas conclusiones excesivamente generalitas y sin señales claras de avance de cara al ciudadano.
La cumbre de jefes de Estado, que trató parcialmente sobre defensa por primera vez en un lustro, giró en torno a tres ejes: incrementar la efectividad de esta política, la mejora del desarrollo de capacidades militares y el fortalecimiento del sector industrial europeo de la defensa.
“La única línea roja de España, defender el avance simultaneo de los tres ejes, lo hemos conseguido”, señaló el ministro, su avance “sincrónico y equilibrado”.
Sobre resultados concretos mencionados por Morenés en la Comisión de Defensa, cabría reseñar la próxima integración de España en el marco europeo de transporte aéreo; el interés y el impulso de nuestro país por una estrategia europea de seguridad marítima, también en la OTAN; el avance de la Unión en ciberdefensa; y la oportunidad que puede suponer para países y empresas con recursos muy limitados la puesta en marcha por la UE de mecanismos financieros y rebajas fiscales para promocionar determinadas líneas tecnológicas asociadas a defensa y seguridad.
Sobre operaciones, el ministro de Defensa avanzó una próxima misión civil de la UE en Malí; los preparativos para la más cercana operación en la República Centroafricana, sobre la que Morenés acudirá la semana próxima al Congreso para solicitar autorización; y mencionó como objeto de atención por parte de la UE el incremento de la inestabilidad en Bosnia.
En el debate de ayer en el Congreso apareció también la crisis de Ucrania, tema caliente en diversos foros en los que ha participado en las últimas semanas el ministro en el ámbito de la OTAN y de la UE. Sobre el particular, Morenés opinó que “en Ucrania debemos ser prudentes pero no podemos dar una sola señal de debilidad” frente a Rusia. Para varios de los diputados presentes, la inexistencia aún de una política europea común de seguridad ha quedado evidenciada con la actuación de la UE durante las últimas semanas en el conflicto Kiev-Moscú.
Dice Morenés que “más vale hacer las cosas por convicción que por necesidad, cuando se tienen que hacer por necesidad se llega siempre tarde”. Y la convicción parece aún insuficiente: “Berlín, Paris y Londres comparten un 60% de sus objetivos estratégicos, no el 100%”, de ahí la debilidad de la UE como actor político internacional, que la Unión pese menos en política exterior que la suma de los 28 individualmente.

Sugerencias

The EU's Common Security and Defence Policy.

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*