'No soy de derechas', por @JosefinaLpez

Llevo unas semanas que cuando me decido a meter baza sobre algún asunto de actualidad, surge otro que me inspira más. Todo empezó con la celebración de la Diada de Cataluña y la cadena humana a favor del independentismo y demás. Lo cierto es que no opiné en su día porque realmente a mí me da igual que los habitantes de un territorio de una nación digan libremente no quiero estar ahí. Yo es que no enarbolo la bandera de España jamás, ni siquiera cuando el Mundial de Fútbol, y en calidad de este desarraigo que presumo y que me encanta porque me hace más libre, creo que cuando mayoritariamente se elige marcharse, romper los lazos con tu pareja, lo mejor es no resistirse con provocaciones y con críticas que efectivamente alientan las ganas de salir corriendo. Esto no sé por qué me recuerda a esas parejas en las que él quiere dejar la relación y ella opta por quedarse embarazada para comprometerlo… Al final, no sale bien porque las uniones deben ser libremente decididas por todas las partes y no obligadas. Yo aquí sólo apuntaré que Cataluña me parece una tierra magnífica y que me encantaría que este conflicto territorial se quedara en agua de borrajas. Luego apareció en escena lo del Toro de la Vega, como si éste hubiese sido el primer año de celebración de tan macabra fiesta. No, a mí no me gusta, pero tampoco el escarnio público al que han sometido a los participantes de tal festejo. Y deben ser ellos quienes decidan eliminar este evento o convertirlo en otra fiesta donde no haya un toro alanceado. Si total, para tomarse unas cervezas y exhibirse no hace falta toro de por medio… lo digo por experiencia. Y finalmente lo que más me inspiró, lo que más me animó, fueron las declaraciones del Papa: ‘No soy de derechas’. Toma, ni yo. Es que los de derechas están más cerca de esos que arremeten contra Cataluña y sus ciudadanos por plantear su independentismo y se sienten menos incómodos cuando se alancea a un toro. Pero del ideal político del Papa sólo apuntar que a mí no me extraña para nada. Lo artificioso, lo antinatural es que la Iglesia sea tan sumamente conservadora e inmovilista, que sea tan incapaz de predicar con el ejemplo y que esté tan cerca del pecado como un ser humano cualquiera. En fin, que amar al prójimo no es un pensamiento de derechas. Ah y del debate sobre si el heredero de la Corona debe sustituir a su padre mientras está convaleciente, no digo nada. Una es española, pero no sabe de todo.

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