Moda flamenca: Aurora Gaviño, por Noelia Jiménez @njimenez79

Fotos: Chema Soler

A veces hippie, otras vintage. Entre el remedo de Estrellita Castro y el aire étnico. Así es la colección Despertando los sentidos de Aurora Gaviño.

La Gaviño no es ningún descubrimiento en esto de la moda flamenca. Lleva años conquistando al personal con mezclas atrevidas de tejidos, con diseños personales y distintos, que logran imprimir su firma en cada volante, en cada talle. Y eso es lo que propone para pasear por el Real en este abril que se resiste a dejarse amilanar por la crisis cuando puede rebozarse en color y juerga.

Faldas con mucho volumen, gasas, bordados, guipur y todos los colores imaginables, salpicados con bordados, con aplicaciones de pasamanería y en algún caso con una versión tuneada del clásico fleco, son la base de una colección en la que la flamenca es a ratos gitana, a ratos zíngara y siempre icono de elegancia.

En las creaciones de Aurora Gaviño los accesorios dejan de ser personajes secundarios para convertirse en una parte esencial del modelo: elaborados a mano y sin caer en el reduccionismo cromático, serpentean el cabello o el escote con originales creaciones hechas con cordón de seda, bisutería metálica y piedras.

Para los mitómanos, ahí va un punto a favor de esta diseñadora sevillana: Rocío Jurado fue una de sus clientas preferentes e inspiró un tipo de volante que Gaviño bautizó como "volante Rocío Jurado" y que consiste en lograr que, al levantar el brazo, tanto el envés como el dorso del volante en cuestión luzcan exactamente igual. Porque son los pequeños detalles, quizá una nimia puntada, los que hacen que una prenda trascienda la moda para convertirse en escultura.

[Publicado en Todo sobre mis trapos]

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*