Memorias de una becaria 3/365, por Lola Hierro (@NabiaOrebia)

Hoy también ha sido día de comer gratis y bien. En La Copita Asturiana nos han insistido en que probáramos alguno de sus platos después de la entrevista que he hecho a María, la propietaria. Mi compañero fotógrafo y yo hemos aceptado pese a que solo eran las doce del mediodía. Yo pensaba que nos traerían un pequeño platito, pero la señora María ha aparecido con una fuente de fabes con almejas, otra de fabada asturiana y con una bandeja de cholos (un embutido asturiano tan sabroso como pesado, estilo botijo). Hemos zampado todo lo que nos ha cabido, pero no ha quedado más remedio que rechazar las chuletas y el arroz con leche: aún teníamos que visitar otros dos restaurantes.  Nunca había comido tanto a hora tan temprana, pero ha merecido la pena: eran las fabes más deliciosas que he probado en mi vida. Casi lloro de la emoción. El paseo en moto hasta la redacción que ha venido después ha sido otro regalo. He cambiado por un día el humo negro y la gente apretujada del metro por el sol y fresquito que hacía hoy en Madrid.

Estas fabes con almejas se pueden comer en La Copita por unos 15 euros. Lo valen

Estas fabes con almejas se pueden comer en La Copita por unos 15 euros. Lo valen

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