Memorias de una becaria 2/365, por Lola Hierro (@NabiaOrebia)

Hoy toca contar un marrón. Me ha pasado bien entrada la tarde, cuando creía que tenía una historia: un centro de salud que llevaba varias semanas sin calefacción. Por teléfono la historia que me contaba una de sus empleadas pintaba interesante: que no tenían estufas, que hacía mucho frío, que solo les habían dicho que cambiar unas piezas de los radiadores y no les había llegado el presupuesto hasta hoy… así que me he acercado esperando encontrarme salas llenas de ancianos con abrigo exhalando vaho, enfermeras constipadas, bebés llorando con madres desesperadas, quejas por doquier… ¡Bah! Cuando he llegado, el termostato marcaba 22º, el centro estaba repleto de calefactores y reinaba la paz y la armonía. Así que me he pegado un paseo de casi una hora en metro para… nada. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué?

Si es que el día pintaba negro, negro...

Si es que el día pintaba negro, negro…

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