Viaje a China de @albertina_navas: Parte 2 - Eso de comunicarse en China sin hablar chino es tenaz

Parte 2: Eso de comunicarse en China sin hablar chino es tenaz

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Mi nombre traducido al chino

A nosotros -los occidentales- nos han convencido de que si hablamos inglés nos entenderán hasta en el fin del mundo. ¡Mentira! Además, se nos ha ocurrido pensar que existen palabras universales como hellotaxiplease o thank you. ¡Otra mentira! China es el mejor ejemplo de que el inglés no es tan global como parece. Para muestra, mi barrio chino, donde si uno se pierde, está en problemas porque el ciudadano promedio ni habla ni entiende inglés. Por eso, allí, para hacerme entender, me tocó usar desde técnicas de mímica y dibujo (a lo 'Pictionary') hasta llegar a abusar de la buena voluntad de mis amigos chinos. 


Los expertos hablan de dos años, como mínimo, para estar en capacidad de mantener una conversación básica en chino. No tenía ese tiempo, entonces todo valía para hacerse entender. Las primeras semanas fueron de pánico escénico, luego todo se fue relajando a medida que la creatividad -o la necesidad- me inducían a ser efectiva en la comunicación. Pasé del ostracismo a la vida en sociedad, sin duda, con limitaciones, tropiezos y equívocos.


A continuación les comparto mis 5 técnicas más usadas y recomendadas:

1. Empezar por Lonely Planet: Esta guía de viajes ayuda para un primer acercamiento. Cuenta la historia del Putonghua, también llamado mandarín o chino estándar; explica qué es el pinyin (el sistema de transcripción fonética del chino al alfabeto latino), y tiene listas de vocabulario básico. Lo curioso es que esta guía contiene situaciones poco prácticas. Por ejemplo, enseña cómo pedir una película pornográfica en chino, mientras pasa por alto otros casos más útiles en la vida cotidiana como pedir un taxi. ¡Pequeño detalle!


2. Llevar una ayuda memoria de papel: Soy buena para los idiomas, pero el chino es extremadamente difícil e imposible para un curso express de 3 meses, peor sin profesor. Así que archivé mis ínfulas autodidáctias y me conformé con llevar siempre en la mochila una lista escrita a mano, por mis amigos chinos, dividida en tres columnas: inglés, chino y pinyin. Tenía las palabras más usualmente usadas en mi vida diaria para poder movilizarme, hacer compras o comer. Eso sí, no crean que me libré de estudiar un poco: miàn bao (pan), ni jao! (buenos días), xièxie (gracias)... De memoria.



3. Tener una buena amiga china: Paciencia, paciencia, paciencia. Eso es lo que me tuvo mi querida amiga Joyce Chen. Le llamaba a cualquier hora y yo le decía en inglés lo que necesitaba, luego le pasaba el celular a la persona con quien necesitaba comunicarme y ella lo traducía al chino. Comunicación tripartita. Cuando el requerimiento era menos complejo, le enviaba un mensaje de texto y ella me respondía con la palabra en inglés, su traducción en caracteres chinos y su equivalente en pinyin (foto). Joyce me sacó de miles de apuros. Con decirles que un día se me inundó el departamento y, como no sabía cómo parar la lavadora, de donde salía el agua a borbotones, tuve que tomar una foto a los botones,que estaban en chino, y mandársela a Joyce por mail para que me dijera cuál aplastar. ¡Santa Joyce de Shanghai!

4. Aprender a contar del 1 al 10 con las manos: Dicen que el lenguaje de los gestos es universal, pero no siempre lo es tanto, peor al otro lado del mundo. Y, en China, hay una forma muy particular de contar del 1 al 10 con las manos. La verdad resulta muy útil porque la pronunciación es difícil, así que para comprar y negociar, esta es la opción de comunicación (desde el 6 es distinto):




5. Este es solo un extra. Como el 4 es número de mala suerte en China, nada puede terminar en cuatro, así que este punto es solo una cábala. Al paso, que ¿por qué el 4 es de mala suerte? Porque, como el chino es un idioma tonal, si se pronuncia el mismo ideograma que representa al 4, en un tono incorrecto, puede significar muerte. 


Cuando comento todas estas dificultades de comunicación, siempre me preguntan si creo que el chino será el idioma internacional en las próximas décadas. Mi respuesta es: no. El por qué les cuento en el siguiente post, en el que aprovecharé para compartirles también sobre un simpático fenómeno, que se llama Chinglish. Este último podrá no ser el idioma del futuro, pero, en muchos casos, es del presente. 


Crónicas anteriores:
Parte 1: Una bienvenida que de cálida no tuvo nada


Enlaces de interés:
Galería de fotos de Mi barrio chino
Podcast 'Hablemos de China' con @interdigi@ivanlasso y @albertina_navas



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