Mariano triunfó en Chicago, por Adrian Vogel (@adrianmundano)

Supongo que por razones de seguridad no se anunciaron los detalles del vuelo de llegada de Mariano, quien regresaba después de triunfar en Chicago. Porque de haberse sabido seguro que el recibimiento en el aeropuerto hubiese sido parecido al de un equipo de fútbol (son las nuevas estrellas del Rock).

Pero somos cainitas, un país de desagradecidos, así que nuestro presidente se ha encontrado con una huelga de la educación pública, salpicada por una lamentable intervención de Wert el ministro (tertuliano) del ramo, y unas desafortunadas declaraciones de Esperanza Aguirre respecto a la final de Copa. El caso es que esta concatenación de hechos desviaron la atención de las dos orejas (el saludo a Obama y el paseo en barco con Merkel) y rabo (la invitación a la reunión de lo que ya se conoce como el G-4 del euro) que cortó Mariano Rajoy en la plaza estadounidense.

Max Merkel fue un entrenador austriaco que llegó al Sevilla a finales de los 60. Y triunfó en el Atlético de Madrid (Copa en 1972 y la Liga de la temporada 72-73). Se le conocía como Mr. Látigo. Nuestro Mariano, buen aficionado deportivo, seguro que le recuerda. Y es probable que le relaciona con la führer alemana. En cuyos brazos ha caído rendido. Y baila al son del chasquido de su látigo (nota al margen: nadie ha compadecido aún al marido de Angela Merkel).

Igual la oreja del crucero por los canales de Chicago fue más un castigo que un triunfo. Quizás la invitación de Angela a Mariano fue sobre todo un “secuestro”. Con la pretensión de “someter” al líder de la derecha española de cara a la próxima cumbre europea de Berlín, más la del G-4, y afianzar alianzas, ahora que se ha colado Hollande en la fiesta y de los italianos nunca te puedes fiar (siempre encuentran a una más guapa). Y aparte de repasar los deberes se aventuran nuevas tareas: la subida del IVA este mismo año. Que además podría ser inminente. ¿Para qué esperar al 2013?

Y luego tenemos la faceta “pedigüeña” (¿recuerdan a los populares calificando de esta manera a ZP?): Mariano reclamó poder “refinanciar la deuda”. Un eufemismo que significa pedir dinero -y obtenerlo- para pagar los vencimientos de lo que ya debes.  Es decir, aumentar la deuda. Perverso juego que nos mantiene a flote, y que es una de las raíces de nuestros males. En nuestra economía domestica lo consideraríamos como una huida hacia adelante. Y Rajoy fue muy claro en su petición: especificó que los euros eran para que países y bancos pudieran cumplir con los pagos comprometidos. Si consigue su objetivo aliviará las arcas de unas tesorerías que tienen que hacer frente a importantes plazos de aquí a final de año.

No creo que Mariano haya toreado en peores plazas que estas de los mercados financieros.

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