"Mamá, quiero ser feminista", por Silvia Tinoco (@DunaLoves)

No imaginé que empezaría tan fuerte mi nuevo año lector, peeero... La vida es así, de repente te pone por delante un libro y...

Carmen G de la Cueva
"Mamá, quiero ser feminista" es la historia de su autora, Carmen G. de la Cueva, una chica que a sus tiernos 13 años descubrió que no quería lo que las demás niñas del pueblo, donde se esperaba que una se casara con el novio de toda la vida. Ella quería ser escritora, como Jane Austen o Virginia Woolf, ¿había que tener un marido para conseguirlo? Estudió Periodismo, aunque las mujeres no aparecían en el programa de estudios y estuvo de Erasmus en varios países buscando su camino. Un día, otra chica la reconoció como su igual, como una feminista, y ella fue corriendo a investigar qué significaba aquello; resulta que el mejor ejemplo estaba en su pueblo, en su familia.

La verdad es que este libro me ha gustado más de lo que esperaba. Carmen va repasando algunas cuestiones que nos planteamos las mujeres a través de su propia vida, lo que hace que las comparaciones con Caitlin Moran sean inevitables y hasta la cita un par de veces. A mi me encanta "Cómo ser mujer" de Moran, pero me es más fácil identificarme con el día a día de Carmen. Me encantaría tener la experiencia de vida de Moran que hasta salió una noche con Lady Gaga, pero la realidad es que mi vida es más como la de Carmen –con quien además no estoy lejos en edad–.  Eso hace que los caminos de ambas autoras se separen y "Mamá, quiero ser feminista" me parezca un libro valioso en sí mismo.

Ver cómo todos tus amigos se casan, tienen piso propio y hasta hijos cuando tú aún no tienes nada de eso. Preguntarte qué has hecho mal en lugar de cuestionar si tú realmente quieres todo eso. Salir a buscar tu camino y volver con el rabo entre las piernas una y otra vez... Es la crisis de mi generación: esperábamos haber conseguido ciertas cosas al llegar a una edad y, de repente nos encontramos con que no han llegado ni la mitad. ¿Por qué? ¿Y por qué a mi?

A este drama existencial súmale el handicap de ser mujer en una sociedad que cree que como eres joven y no tienes responsabilidades, ¿para qué vas a cobrar un sueldo de verdad?; que si sales de noche, tienes que andarte con cuidado y por donde haya luz, no vaya a ser que te pase algo; y en las fiestas no sueltes tu copa que te pueden echar cualquier cosa; que si estás soltera, ¿el novio para cuando? ¿Y luego la boda? ¿Y el niño? ¿Y la parejita? No creo que los hombres tengan esta presión social, ¿o sí? Yo tengo toda esta conversación con mis amigos en cada cumpleaños casi desde que pasé los 30...

"La mujer independiente, afirmaba Beauvoir, estaba dividida entre sus intereses profesionales y las inquietudes de ser mujer, le cuesta encontrar un equilibrio entre lo que ella quiere ser y lo que se espera que sea y, cuando lo consigue, es a cambio de concesiones, sacrificios, acrobacias que exigen de ella una tensión perpetua"

Por plasmar todo esto desde su propia experiencia y además salpicarlo con interesantes referencias a autoras de las que ahora estoy deseando saber más o que acabo de descubrir, por eso, me ha gustado el libro. Es sencillo, directo, humilde, realista y no busca venderte nada; en tus propias manos queda reflexionar o no tras su lectura. Nada más. Porque lo que hace Carmen es intentar responder a sus propias inquietudes sobre el feminismo acudiendo a las mujeres que admira como escritora y es capaz de encontrar después el reflejo en su propia vida.

Muy recomendable.



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