Madridismo y antimadridismo, por @DYCTURF

Con lo fácil que nos lo ponían en otras épocas, sí aquellas en las que el antimadridismo nacía con la envidia de los que no soportan su inferioridad, y los hechos daban la razón a los que amábamos el fútbol y encima nos gustaba ganar.  ¡¡¡Qué tiempos aquellos!!!  ¡¡¡Quién cojones se los habrá llevado!!!

Ahora aparecen como setas los amargados antimadridistas. Tienen, además, motivos para tapar su envidia y argumentar razones lógicas para justificar su irracional animadversión a lo blanco. Y es que durante muchos años los aficionados al fútbol en este país se han dividido entre madridistas y antimadridistas. Y mira que les jodía, pero era una gran verdad. O se era del Real Madrid o no se era de nadie.

Los primeros sabían que sentir el club más grande del mundo tenía ese peaje. Lo pagaban con gusto, sabedores de que su equipo no les iba a fallar y no sólo con títulos. Pero ese cuento ya lleva tiempo cambiando y lo peor es que todavía no se ha escrito el final. Ahora sé es del Real Madrid sabedor de que, en ocasiones, hay que mirar para otro lado y olvidarse de la lógica y los hechos para justificar un sentimiento. Bueno, tampoco eso es trascendente, los sentimientos no se justificas, se tienen. Y punto. De un lado y de otro.

Aunque el fútbol no es lógica, si sentáramos en el diván del psicoanálisis a un madridista y a un antimadridista, ambos estarían amargados. El primero no reconocería a su equipo ni en el escudo. Se quedaría sin argumentos ante lo que unos pocos lo han convertido desde aquella etapa galáctica donde el ego de los jugadores superó todo lo inadmisible, pasando por la época del presidente salvador, para terminar con un entrenador que se cree lo más cercano a lo divino y que es capaz de firmar un pacto con el mismísimo diablo para conseguir sus objetivos. Eso sí no siempre coincidirán con los del club.

Pero si tela tiene que cortar el madridista en su cabeza, el antimadridista tampoco le va a la zaga. Con todo lo mal que lo han hecho, con lo mucho que se les puede reprochar, con el pedazo de enemigo que tienen enfrente, pues al Real Madrid le avalan los resultados y cual cucaracha sigue caminando al son de la canción. Inquebrantable a los ataques y sabedor de que su Historia y su escudo les sujeta aún en momentos tan críticos como los de los últimos años. Y eso enerva todavía más, porque se hace más evidente la envidia y reflota un sentimiento de impotencia de no poder con el enemigo ni en sus horas más bajas.

3 Comments

  1. En fin, el Madrid, te guste o no te guste, siempre lo ha tenido más fácil para ganar en esta vuestra España que teneis organizada. No dudo de su grandeza, pero quienes la han buscado y también obtenido, como es el caso del Barça, se han visto obligados a rozar la excelencia, circuunstancia que vosotros nunca habéis necesitado para salir campeones. Estoy de acuerdo en el mérito que tiene ser una cucaracha y sobrevivir de forma loable a base de escudo y casta ante cualquier situación, y en desacuerdo en cuanto al mundo maniqueo que observais desde la Capital: ese blanco o negro entre el ser del Madrid o no serlo. No es exactamente así..., hay otras sentimientos en el mundo que van más allá del odio al blanco. Visca el Barça! 

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