Macron reclama una respuesta europea a la crisis del #coronavirus, por Emilio Fuentes Romero (@efurom1)

En España hemos pasado ¡en cinco días! de sacar a 120.000 personas a la calle en Madrid el 8-M (contra el criterio del Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades, ECDC) a declarar la alarma por el coronavirus. Confinados en casa, seguimos atónitos una intensa lluvia de informaciones y opiniones sobre las medidas que se están tomando en nuestro país. ¿Son estas medidas las mismas y se han tomado al mismo tiempo que en otros países de la UE? Al parecer, no: Siete países de la UE (Alemania, Austria, Polonia, R. Checa, Lituania, Hungría y Lituania) han re-establecido controles fronterizos, con gran disgusto de la Comisión Europea que ve en peligro el espacio Schengen y el Mercado Único Europeo. Esta misma tarde se ha anunciado que España cierra sus fronteras por tierra. El cierre de las escuelas es generalizado, pero en España será durante 15 días, en Francia "hasta nueva orden", en Lituania hasta el día 27 de marzo, en Portugal hasta Semana Santa y en Reino Unido (todavía es difícil hacerse a la idea de que ya no están en la UE) se niegan por ahora a tomar esta medida. En Chequia se han prohibido las reuniones de más de 30 personas y la asistencia a teatros, cines, conciertos, piscinas y bibliotecas. En España, hasta la declaración del estado de alarma, hemos estado viendo grandes aglomeraciones en las terrazas de los bares (por no hablar de los 3.000 aficionados del Atlético de Madrid desplazados a Liverpool).
                           Hinchas del Atlético, rumbo a Anfield (20minutos.es) Esto sucede también en el aspecto económico. Sánchez anunciaba una batería de medidas para paliar los efectos del coronavirus en sectores tan sensibles como el turismo, el transporte, el comercio o las pymes, pero ¿son similares a las que se están tomando en Francia, Alemania o Polonia? Frente a esta diversidad de medidas tomadas unilateralmente por cada uno de los Estados, Macron, hasta ahora el único jefe de Estado que parece mirar más allá de sus fronteras, reclama una respuesta europea a la crisis del coronavirus. La Comisión Europea y el BCE están tomando, con fortuna diversa, cartas en el asunto: Mientras que Ursula von der Leyen ha declarado "La pandemia es una prueba para todos. Esto no es solo un desafío sin precedentes para nuestros sistemas sanitarios, sino también para nuestras economías...haremos lo que sea necesario para apoyar a los europeos y a la economía europea", Christine Lagarde ha anunciado una serie de medidas que no solo son insuficientes (al no bajar los tipos de interés) sino que han contribuido al desplome de las Bolsas europeas y, en concreto, del Ibex.

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