Los 'pata negra', por Javier Astasio


Miguel Ángel Heredia, secretario general del PSOE en Málaga y número dos del grupo socialista es un claro ejemplo de cómo se progresa en política en este país y, por desgracia, del autismo y la endogamia que aquejan a los partidos políticos, todos, en España. Heredia, del que ayer pudimos escuchar todo un ramillete de "flores", repartidas a diestro y siniestro hace cinco meses en una reunión con miembros de las juventudes de su partido, es la prueba evidente de cómo, al final, lo que importe no es el ideario, el programa o las necesidades y aspiraciones de los votantes a quienes dicen representar sino el apuntalamiento de la rígida estructura del partido las posibilidades de medrar, de "hacer carrera", que éste les ofrezca.
Miguel Ángel Heredia, procedente de las Juventudes Socialistas que llegó a dirigir en Málaga, fue elegido diputado al Congreso a los treinta años, en 1996, y, desde entonces mantuvo un discreto papel, hasta que Susana Sánchez le impuso como sustituto de Eduardo Madina en la Secretaría del Grupo Parlamentario Socialista, al que entonces creían mero "testaferro" de la presidenta andaluza en Ferraz, Pedro Sánchez.
Es decir, Heredia es un "pata negra" del partido, criado en las dehesas de las juventudes socialistas, bien alimentado, ocupando esos cargos públicos que, en tiempo de bonanza, se repartían a manos llenas en los dos partidos mayoritarios y fiel, muy fiel, a quien fuera su compañera en las Juventudes del PSOE de Andalucía, Susana Díaz, de quien, dicen, se ha convertido en "los ojos y los oídos" en Madrid.
Lo que no sabemos, ni probablemente sabremos nunca, es si Susana Díaz también habla por su boca. De momento, la aspirante a la secretaría general del PSOE, ya ha desautorizado a Miguel Ángel Heredia por decir en público, sin saber que estaba siendo grabado y ante los jóvenes socialistas, que aquella noche, por la del "golpe de estado en la ejecutiva socialista, "hicimos lo que hicimos", porque el acuerdo de gobierno entre Pedro Sánchez, Podemos y "los independentistas" ya estaba firmado. Algo que, visto en la distancia y desapasionadamente sería de una gravedad extrema, porque, de ser cierto que existía tal acuerdo, lo que hicieron equivaldría a despreciar el mandato recibido por Pedro Sánchez en las urnas para tratar de formar gobierno y no sería otra cosa que anteponer los intereses de una parte del partido, la que estaba dispuesta a dar vía libre al PP, como hicieron, a los deseos de los millares de militantes y los intereses de los millones de electores que les dieron su voto. Unas explicaciones más que vergonzantes, dadas a media voz, a los alevines del partido, mitad como tales explicaciones, mitad como avisos para navegantes, que ni siquiera se ajustan a la verdad, en la que se inventa una llamada del secretario general de CCOO, Fernández Toxo que nunca se produjo, para justificar "la noche de cuchillos largos" en Ferraz.
Pero Heredia, obediente servidor de los intereses de quien le ha colocado donde está, Susana Díaz, llamo “hijaputa” a la independiente Margarita Robles, de la que despotrico, como de la ex comandante Zaida Cantera, ala s que acusó de estar "endiablando" el grupo parlamentario, lo mismo que al PSC al que propuso disolver por lo poco que pinta Ferraz en sus decisiones. En fin, toda una demostración de quien está contento y orgulloso de ser un funcionario del partido en busca de ascenso, un pata negra de las Juventudes Socialistas que no ha conocido más mundo que el PSOE, dispuesto siempre a mentir y a intrigar por ese mundo que pretende suyo y de nadie más.
Un pata negra, sí, pero no olvidemos, lo sé por un amigo, que también los jamones pata negra encierran enterradas en sus pezuñas alguna que otra larva asquerosa.

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