Los niños, las fotos y las redes sociales, por Julio Estremadoyro (@jestremadoyroa)

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La noticia es digna de compartirla con todo el mundo: ¡tienes un hijo!, y las ganas de presumir son incontrolables. Ahora, si su celular toma fotos seguro que  desea compartirlas de inmediato en las redes sociales… pero, ¿es buena idea?

Indudablemente Facebook y Twitter, por mencionar las dos redes sociales más populares, son herramientas muy importantes para la comunicación de los seres humanos en el Siglo XXI. Sería absurdo prohibirlas o censurarlas.

En menos de 10 años, Facebook ha logrado conectar (directa o indirectamente) a más de mil millones de usuarios, Twitter rebasa los 600 millones de usuarios.  Brasil tiene poco más de 164 millones de habitantes, Estados Unidos cerca de 400 millones, por lo tanto, las redes sociales son, numéricamente, países muy extensos.

En ambos casos, incluyendo además otras comunidades como Youtube, Instagram y Pinterest, la información se genera, se transforma y circula.

 

Controlar lo que se publica

El mensaje, la foto, el video que usted publica, es como una hoja en un ventarrón, llegará a dónde usted no pueda verlo, por ello es necesario tener controles respecto a lo que se publica, más aún cuando la seguridad de nuestros pequeños está en juego.

A mediados del mes de junio del 2013, Ron Bowles, un experto en seguridad informática, notificó en su blog (skullsecurity.org) que tomó “prestados” datos de 100 millones de cuentas en Facebook. Es una cantidad de miedo. Bowles realizó dicho acto para evidenciar la falta de seguridad en la red social en cuestiones de datos “privados”, los datos incluyen números de teléfono, direcciones postales y direcciones de e-mail, ¿cuántas fotos habrá ahí? El señor Bowles puso a disposición de cualquier cibernauta el archivo de 2.3 GB en el sitio Pirate Bay.

Internet es como una Plaza Comercial, existen usuarios de todo tipo, con intenciones diversas, desde el académico, pasando por el común que solo busca un rato de entretenimiento, hasta sujetos dedicados a la extorsión mediante el acopio de información, que infantilmente nosotros mismos brindamos.

Facebook tiene diversas opciones para “resguardar” la privacidad de los usuarios, sin embargo hay que entender una ley básica en la Internet: sí en verdad es privado, no lo publiques. Puede haber cientos de candados para evitar filtraciones de material o contactos indeseables, pero nunca existirá mejor opción que la prudencia.

Esto es, si bien la orgullosa abuela que vive a kilómetros de distancia no quiere perderse un solo instante de su nietecito, o bien los tíos quieren llevar la sonrisa del pequeño en su celular, lo mejor será crear grupos específicos, seleccionar adecuadamente a las personas con las que quiere compartir la foto, y, a modo de recomendación particular, borre  la imagen después de unos minutos.

Twitter también  ofrece una opción para proteger sus Tweets y que éstos no puedan ser vistos por cualquier persona, a menos que se autorice el “follow”, o que le sigan. Sin embargo la red del pajarito azul no tiene un filtro para censurar imágenes de NINGÚN tipo.

 

Las siete recomendaciones

Aquí  una serie de recomendaciones al momento de publicar fotografías de sus hijos en redes sociales:

 

Nunca suba fotos de los niños desnudos, es un momento de mucha ternura cuando se van a bañar o si están corriendo felizmente en pañal, pero hay monstruos que se dedican a coleccionar imágenes de infantes con poca ropa para saciar instintos muy bajos.

    No publique diariamente imágenes de sus pequeños, regresamos al inicio del texto, es algo digno de presumir, pero el hacerlo constantemente lo puede colocar en un estado vulnerable, “¡Ey! tengo un niño pequeño y sabes que es mi punto débil”, expone su seguridad y la del menor.

    Si sube a Internet fotos tomadas en casa, procure que no sean visibles artículos de valor: televisores, computadoras, el mismo automóvil, la imagen puede ser vista por los contactos de tus contactos (gente que no conoces), y no sabes si alguno de ellos está interesado en lo ajeno.

    Comparta fotos familiares en lugares públicos, tenga cuidado de hacerlo en algún sitio que demuestre exactamente el lugar donde vive y que no sea visible el nombre de la calle o la entrada de la casa.

    Ponga atención en la forma en la que rotula las fotos, es ahí donde ofrece información valiosa, ejemplo: “Aquí saliendo de la escuela______ siempre a las 2 de la tarde”.

    Borre las fotos de sus álbumes después de algunos días.

No suba fotos de su bebé o hijos en situaciones comprometidas o con caras “demasiado” chistosas, en la época de los memes de Internet, es muy común que esa imagen que le tomó cuando se cae se pueda convertir en una broma compartida millones de veces.

El tener un niño en casa es todo un suceso, hay que cuidarlo en la calle y en la computadora.

(Fuente: http://familias.com/siete-consejos-a-seguir-antes-de-publicar-fotos-de-tus-hijos-en-las-redes-sociales#sthash.h5ihNNfz.dpuf)

 

 

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