¿Lobby qué?, por Natalia Laura Méndez Villa (@Hipatalia)


Ayer leí en El País el siguiente titular: “El Congreso obligará a todos los `lobbies´ a figurar en un registro”. La verdad es que me extrañó ver una referencia a los lobbies en un País tan corrupto, pero que tanto se calla esa corrupción. Pero lo que más me impactó fueron las líneas que lo acompañaban “El Gobierno impulsará en los próximos meses la inscripción de organizaciones sociales y de interés...” Mi cara de pocker de ese momento por lo menos debe valer 1.000€.

No me quité la frasecita de la cabeza en todo el día, menuda forma de aguarme el domingo. Y no es porque una mentira más del Gobierno de turno acapare titulares de los periódicos, sino por lo que conlleva. Aunque...¿qué conlleva?

Yo no hoy hablar del Lobby hasta el master, y entonces, con mis ideales por bandera, lo rechacé de la A a la Z. El tema en su momento me impactó, me creó curiosidad y me hizo una chaquetera: estaba a favor de los lobbies que compartían mis ideas y crucificaba a los que no ¡qué relativista me había vuelto!, ¡cómo lo odiaba!.

Y volviendo ayer en el autobús pensé “esto tiene que saberlo la gente”, las ideas se me agolparon en la cabeza, pero... no recordaba con exactitud qué es un lobby, tan solo mi rechazo y cuatro aspectos vagos. He acudido a apuntes, fuentes, internet...y lo que me temía, detestable. No por los lobbies, sino porque si yo, que se supone que debo saber qué es al dedillo por mi profesión, no lo tenía claro ¿cómo van a saberlo todos esos millones de personas a los que le sueltan un palabro como lobby y ninguna explicación?

Pues bien, para los que no lo tengan muy claro un lobby, así, a bote pronto, es una reunión de empresas para defender intereses comunes que, en ocasiones, boicotean o dificultan las tareas empresariales de otras empresas o sectores. Hasta aquí, con esta definición de libro, todo más o menos claro.

¿Dónde se enturbia la cosa? cuando añado a esa definición que también se pueden boicotear o dificultar tareas políticas y que, para que esto no ocurra, políticos y comunicadores de distintos lobbies llegan a acuerdos para que todos logren sus objetivos y, como no, con dinero y chantajes de por medio.

¡Por eso dicen que los contactos son todo en este mundo! Y es que con una información embarazosa de un político un lobby puede conseguir milagros. El lobby deja de lado la ética, y busca estrategias: chantaje político, compra de votos, patrocinio de campañas políticas, pago de sonido en las bodas....

En otros países, Estados Unidos en especial por ser su cuna, son legales, bien vistos por sociedad y políticos y ayudan a conseguir y mantener la transparencia de los movimientos empresas-políticos. Pero en España, que eso de recoger dinero con la mano que tenemos en la espalda se nos da tan bien...¿será igual?

El trabajo de un lobbista no es otro que el de ejercer presión sobre un político o grupo de ellos para conseguir un cambio. Si hablamos del lobby ecologista y el cambio que piden es la reducción de la emisión de gases tóxicos todos aplaudimos su actuación; pero si el lobbista es armamentístico y busca rebajar la edad legal de tenencia de armas a los 16 años porque con esa edad ya queremos poder defendernos solos...¿lo vemos tan bien?

Estos grupos de presión no participan activamente en política, por norma general, su forma de actuar se centra en buscar la complicidad de algún ministro, senador o congresista para que acepten o defiendan sus objetivos e intereses.

Ejemplos de sus prácticas las tenemos con el Lobby judío, de los más potentes y poderosos del mundo, o el farmacéutico, con más poder en EE.UU. que muchos políticos. en Europa, y en especial en España, se les ha diabolizado y rechazado mucho tiempo: pues era más fácil llamar recibir una medalla a través de grupos de presión un regalo estadounidense y no declararlo a hacienda que legalizarlo y que las cuentas de los dineros entrantes y salientes quedasen reflejados. Pero hay tenemos la Round Table, un conjunto de 15 empresas europeas con más poder en la UE del que mucho creemos.

A modo de conclusión y resumen final diré que eso llamado Trama Gürtel es un lobby: empresas o gente con poder que ha dado dinero a un Partido Político para que este abogue por sus intereses, pero como el lobby no es legal en España no “podían” declarar este dinero entrante...¡pobrecitos!

Hasta pronto y una recomendación: que no políticos ni medios os confundan, la política somos todos, y si no entendéis un término buscarlo. Cuando empiezan con palabras raras ¡echaos a temblar!





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