Lo que espera al periodismo en 2030, por @FeSPeriodistas

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El Índice Mundial de Libertad de Prensa de Reporteros sin Fronteras muestra que el próxima década será decisiva para el futuro del periodismo y que la actual pandemia destaca y amplifica las múltiples crisis que amenazan el derecho a información gratuita, independiente, plural y confiable.

La organización internacional Reporteros sin Fronteras (RSF) ha dada a conocer la edición 2020 de su “Índice Mundial de Libertad de Prensa”, que publica cada dos años, y que señala que la próxima década será decisiva para el futuro del periodismo, ya que la pandemia de Covid-19 destaca y amplifica las múltiples crisis que amenazan el derecho a información gratuita, independiente, plural y confiable.

El  trabajo, que evalúa la situación periodística en 180 países y territorios, muestra que es probable que los próximos diez años sean “una década decisiva” para la libertad de prensa debido a las crisis que afectará el futuro del periodismo en los geopolítico (agresividad de los modelos autoritarios), lo tecnológico (falta de garantías democráticas), lo democrático (polarización, políticas represivas), la confianza (sospecha, incluso odio hacia los medios de comunicación) y lo económico ( empobrecimiento del periodismo de calidad).

Además de estos cinco tipos de crisis, cuya metodología de clasificación evalúa los efectos, tenemos una crisis de salud: “Estamos entrando en una década decisiva para el periodismo, vinculada a crisis concomitantes que afectan el futuro del periodismo”, declara el secretario general de RSF, Christophe Deloire. “La epidemia de coronavirus proporciona una ilustración de los factores negativos para el derecho a una información confiable, e incluso es un multiplicador. ¿Cuál será la libertad, el pluralismo y la fiabilidad de la información para el año 2030? La respuesta a esta pregunta se juega hoy”.

“La crisis de salud es una oportunidad para que los gobiernos autoritarios implementen la famosa doctrina del shock y aprovechen la neutralización de la vida política, el asombro del público y el debilitamiento de la movilización para imponer medidas imposible de adoptar en tiempos normales , denuncia Christophe Deloire. “Para que esta década decisiva no sea una década fatal, las personas de buena voluntad, sean quienes sean, deben movilizarse para que los periodistas puedan ejercer esta función esencial de ser los terceros de confianza de las sociedades, lo que presupone tener la capacidad de hacerlo ‘.

Crisis Tecnologica:  La ausencia de regulaciones apropiadas en la era de la digitalización y la globalización de la comunicación ha creado un verdadero caos de información. La propaganda, la publicidad, los rumores y el periodismo compiten entre ellos. Esta creciente confusión entre el contenido comercial, político y editorial desequilibra las garantías democráticas para la libertad de opinión y expresión. Este contexto favorece la adopción de leyes peligrosas que, con el pretexto de limitar la difusión de noticias falsas, permiten una mayor represión del periodismo independiente y crítico.

Crisis Democrática: La crisis vista en las últimas dos ediciones del Índice Mundial de Libertad de Prensa, generada por la hostilidad e incluso el odio hacia los periodistas, ha empeorado. Esto lleva a actos de violencia más graves y frecuentes y, como resultado, a un nivel de miedo nunca antes visto en algunos países. Los principales políticos o su séquito continúan alentando abiertamente el odio contra los periodistas. Dos jefes de estado elegidos democráticamente, Donald Trump en los Estados Unidos y Jair Bolsonaro en Brasil continúan denigrando a la prensa y fomentando el odio hacia los periodistas en sus respectivos países.

Crisis de Confianza: La desconfianza en los medios sospechosos de difundir información contaminada o poco confiable continúa aumentando: El 57% de los encuestados en la última encuesta mundial realizada por el Edelman Trust Barometer, que examina el nivel de confianza de las poblaciones hacia las instituciones, cree que sus medios de referencia pueden diseminar información falsa. Debilitados por esta crisis de confianza, los periodistas se convierten en blancos privilegiados de la ira de los ciudadanos durante las grandes manifestaciones en todo el mundo.

El informe:

rsf.org/fr/classement-mondial-de-la-liberte-de-la-presse-2020-nous-entrons-dans-une-decennie-decisive-pour-le

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