Lo de Cañete no es un sainete, por Emilio Fuentes Romero (@efurom1)

Aparentemente, todo lo que rodea a Arias Cañete, al menos desde su nombramiento como cabeza de lista del PP para las elecciones al Parlamento Europeo (sin mencionar  yogures caducados y duchas frías ), parece un sainete:

Rajoy retrasó, casi hasta el límite legal, su nombramiento. En palabras del propio Cañete, no se enteró por Rajoy sino por un SMS de Cospedal. La campaña electoral, totalmente improvisada y rayana en el desprecio a los ciudadanos, fue un completo despropósito que culminó con sus declaraciones machistas hacia Elena Valenciano.

Tras una pírrica victoria del PP, ya tenemos a Cañete en el Parlamento Europeo. Ahora comienza la segunda parte, que es la más interesante: la batalla por un buen puesto en la Comisión Europea. Rajoy juega a dos bandas: quiere a Luis de Guindos en el Eurogrupo y a Cañete en Competencia. Pero claro, no se puede tener todo al mismo tiempo. A Merkel le agrada de Guindos, pero no le pasa lo mismo con Cañete.

Juncker le ofrece en primera instancia la cartera de Investigación, Desarrollo e Innovación. La respuesta de Cañete, para enfado de miles de investigadores españoles, no se hace esperar: "esa cartera es un insulto".




Es necesario proseguir las negociaciones para saciar el ego de Rajoy y de Cañete. Finalmente parece que se encuentra una solución: Juncker ofrece la cartera de Clima y Energía.

Aquí el sainete dejar de tener gracia: Los medios atribuyen a Cañete ser el artífice de una más que polémica Ley de costas, de cargarse las industrias de energías renovables en España -en las que éramos punteros- en beneficio de las compañías petrolíferas, en algunas de las cuales, Cañete ha ocupado cargos importantes y es accionista.

Para lavar su imagen ante el examen del Parlamento Europeo el próximo día 1 de octubre, Cañete (al que, solo  con echar un vistazo al apartado III de su Declaración de intereses, se le puede calcular una fortuna de más de 600.000 €, sin contar bienes inmuebles)  ha vendido sus acciones en las petroleras y espera poder demostrar que lo del machismo es un infundio.

En cualquier caso, los medios señalan a Cañete como el eslabón más débil de la cadena, el que más posibilidades tiene de ser reprobado por el Parlamento Europeo. Esperemos que el sainete no termine en drama. Todavía se puede evitar ese "escandaloso error europeo".

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