Libertad de presión, por Mar García Martinez-Albelda (@mar_y_tal)

Esto es una carta abierta a cualquiera que viva en este país, a cualquiera que tenga una cámara de fotos.  Es una carta abierta a la Delegada del Gobierno, Cristina Cifuentes y a su brazo ejecutor, los agentes de policía. Esos que cumplen órdenes sin cuestionarse nada más, los que son cómplices de la represión, los que pegan con ganas y los que no (que dicen, alguno hay).  Es una carta abierta al colectivo de periodistas –del que formo parte- independientemente de sí tenemos carnet o no. Es una carta abierta a esas asociaciones que, ante el atropello que ha sufrido hoy la libertad de expresión y de información, guardan silencio.
Conciudadanos, porque eso son, ni más ni menos. Conciudadanos ocupando un puesto de poder que nosotros mismos les hemos dado. Conciudadanos que nos persiguen, nos criminalizan, nos asustan. Conciudadanos que van a nuestro domicilio a deternos. Y hablo en plural porque lo que está pasando hoy –aquí y ahora- con compañeros como Raúl o Adolfo, nos puede pasar a cualquiera. Porque ya ha pasado antes. Hablo en plural porque puede que, incluso este post, se convierta en un motivo para que me detengan. Pero me da igual, soy libre muy a su pesar porque no tengo miedo. No me lo permito.
Y es que ustedes, tienen la mala costumbre de castigar al que cuenta el error y no al que lo comete. Deben tener tanto miedo que ya ni disimulan y sus prácticas, más típicas de esos tiempos que se niegan a condenar, no van a dejar de ser denunciadas. Cada día más prepotentes, más cumplidores, más expedientados y aún así ven –impotentes- cómo no nos vamos. Como hay gente que sigue saliendo a las calles a luchar por lo que cree. A pesar de las patadas, de las palizas, de los atestados inventados….
Toda esa Dignidad ciudadana –póngale las siglas que quieran- es, sin embargo, silenciada por propios periodistas que se escudan en ejercer el activismo desde su profesión para callar. O incluso es criminalizada por otros que mienten deliberadamente. Medios de comunicación que distorsionan, que hacen de casposo altavoz. Ha tenido que ser @Fotogracción -colectivo fotográfico que pretende tener una filosofía de autogestión, denuncia, transformación social activismo político, a través de la fotografía como arma de transformación social- quien lance un comunicado en apoyo a Raúl y Adolfo. Mientras, organizaciones “oficiales” como la Federación de Asociaciones dePeriodistas de España (FAPE) o la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) guardan silencio. Un silencio denso, pastoso y maloliente.
Ya no valen las medias tintas, hay que posicionarse. Si nosotros no defendemos nuestra profesión, si no defendemos nuestro derecho a ser informados de forma veraz y si no defendemos nuestros derechos, ganarán la partida. Somos parte de lo mismo, más allá de acreditaciones y chalecos blancos.  Mañana tienen la oportunidad de demostrarlo a las 18:00 en Delegación del Gobierno. 

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