Las verdaderas causas de la crisis en España, por Ernesto Carratalá

Sobre la dramática situación que vive el país, se habla mucho pero se concreta poco. Es como si nadie pudiera o supiera explicarlo. Y ante tal circunstancia, se prefiere decir tonterías que, en realidad, ni Dios entiende. Voy a intentar ser un alumno aventajado de Leopoldo Abadía, y explicar lo que verdaderamente pasa.

El secular problema de la economía española se llama déficit por cuenta corriente. La cuenta corriente es un apartado de la balanza de pagos donde se miden las operaciones reales y de rentas que se llevan a cabo entre los residentes de un país con el resto del mundo.

El déficit por cuenta corriente registraba un saldo negativo en enero, de 5.727,1 millones de euros, un 7,1% menor que el del mismo periodo de 2011. Se está comportando mejor la balanza de pagos, (diferencia entre importaciones y exportaciones), y fluyen las transferencias de bienes y servicios. En otras palabras, mejoramos en esa materia.

Si el comportamiento del déficit por c/c mejora, ¿por qué es el principal factor negativo de nuestra situación? Muy sencillo: porque siempre ha estado ahí, pero en épocas de bonanza se ha camuflado con una cuenta de capital positiva. Pero ahora se está produciendo una fuga de capitales de dicha cuenta, como consecuencia de la crisis de confianza. Y si este fenómeno se mantiene e, incluso, se incrementa, asistiremos a una falta adicional de ingresos que llevará a más recortes al no poderse financiar la economía española.

De ahí que se estén respetando ciertas prerrogativas para los dueños del capital, una actitud incomprensible para las clases medias y bajas que consideran injusto el reparto de los sacrificios. Nadie ha tocado las SICAV ni ha recuperado los gravámenes fiscales que afectan a los ricos Y encima se dictamina una amnistía fiscal que beneficia a los defraudadores.

De todos es sabido que el dinero es miedoso. Y se sabe, también, que, a las malas, el dinero no se mueve, se oculta e, incluso, se evade a lugares más “tranquilos”. Los inversores nacionales son incapaces de utilizar lo que tienen “en el calcetín” para acciones solidarias, como por ejemplo, la inversión en deuda pública que tanto nos está costando. De ahí que a la llamada del Estado español acudan inversionistas extranjeros y, en especial, los especuladores, que poseen mucho de lo que se está emitiendo por lo que necesitan inflar el globo todo lo más posible para obtener rentabilidades que permitan pingues beneficios aún a costa del empobrecimiento de un país.

Por lo tanto, ya tenemos la clave más o menos perfilada. La cuenta de capital que maquilla la balanza de pagos está a cero. El ahorro no existe y el dinero, oculto en alguna parte, no aflora para ayudar a financiar el descomunal déficit público.

Rajoy dijo, durante la campaña electoral que lo llevó a La Moncloa, que sabía lo que tenía que hacer para acabar con la crisis. En su “hoja de ruta” hay varios caminos en los que se reparten los sacrificios. Hasta ahora sólo ha sido capaz de sacar adelante los que afectan a las clases medias y bajas. Pero, ¿Cuándo tocará la puerta de los pudientes, los que verdaderamente están capacitados para sacarnos del atolladero, con la factura en la mano para exigirles que paguen?

Es curioso que tengamos varios ciudadanos en la hiperselectiva lista de multimillonarios que elabora Forbes. Curioso, también que varios ciudadanos españoles pertenecen al “opaco” club Bilderberg. Curioso que alguno de ellos esté siendo investigado por fraude fiscal. Y más curioso, aún, que luego vengan los cantamañanas de siempre a decirnos que “España es lo que es” y que debemos replantearnos nuestro modo de vivir “porque no somos ricos”.

No admito esta reflexión hasta que alguien no me diga dónde está “la cuenta de capital” que maquilla la balanza de pagos. O que me explique por qué hay que acudir a inversores extranjeros, casi siempre especuladores, cuando aquí sabemos que hay dinero si no suficiente para financiar la deuda, sí para pagar buena parte de ella.
¿Está claro?

4 Comments

  1. Hola soy de Chile y ayer TVN Chile transmitió un reportaje sobre la crisis española y como ha golpeado a españoles e inmigrantes. La gran pregunta es como es posible esta dualidad de imagenes que proyecta España hacia el resto del mundo.
    La Liga de las Estrellas, con equipos millonarios y todopoderosos que pagan sueldos estratosféricos a futbolistas, entrenadores y dirigentes, todos los cuales no son tocados en lo mas mínimo por la crisis....y del otro lados profesionales y técnicos desempleados o ganando un sueldo miserable que con suerte alcanza para comer o pagar el alquiler(pero no ambas). Para que hablar de aquellos que no detentan un título profesional...en su mayoría hoy cesantes y viviendo en base a seguros de desempleo y comiendo en los comedores de caritas.

    Políticos socialistas que culpan a Rajoy de aumentar la devacle que los propios socialistas hicieron estallar y no hicieron nada por evitar en los años que estuvieron en el poder.

    Mucha fuerza para la clase media y obrera española...y ojalá los banqueros miserables y políticos ineptos algún día paguen por las muertes de todos aquellos que no han podido soportar esta crisis.

    Una idea: presionen a sus políticos por una Ley que establezca la inembargabilidad de las viviendas sociales. Si se niegan quemenlos, apedreenlos, amenazenlos...despues de todo fueron ellos los causantes de este infierno.

  2. Los españoles no nos fiamos de nuestro propio gobierno, y menos cuando no sacan continuamente casos de corrupción en prensa. No somos ni muicho menos el pais mas corrupto de europa, cuando encima la propia CEE tiene casos de corrupcion pa asustar a cualquiera. Yo le hago una pregunta señor Catarrá, ¿ que parte de sus propios ahorros tiene en deuda pública española? seamos coherentes.

  3. Después de leer su articulo D. Ernesto, no podía por menos de ratificarme a mi manera y enviarle mi comentario.

    PEDIMOS TRABAJAR CON LAS MISMAS HERRAMIENTAS.

    Este sistema neoliberalista imperialista creada por los países más avanzados y dominantes del mundo, introducida e impuesta en las economías de los países más débiles, vendida como una necesidad fundamental para su competitividad y desarrollo en las empresas, trama eficazmente introducida con el único fin de crear dependencia e impedir su capacidad negociadora en los organismos internacionales, quitándonos la capacidad de decisión y desarrollo sobre su propio futuro.
    Evitando e impidiendo la evolución natural de sus economías, además de controlar sus mercados financieros especuladores e internacionales, sacar al sistema financiero privado los mejores servicios públicos fundamentales, reduciendo su capacidad de decisión en estas empresas público-privadas sobre sus propios servicios y materias primas dirigidas al gran consumo.
    Empresas multinacionales que canalizan sus réditos hacia las empresas matrices con sus sedes centrales en países fuera del nuestro en el mejor de los casos, y en el peor a través de los denominados paraísos fiscales. Me sorprenden los comentarios que dicen.. "Si no facilitamos los negocios a estas empresas, estas se llevaran el dinero a otros países" uno se pregunta, acaso no se lo llevan ya a través de estos mecanismos mediatizados institucionalizados y monopolizadores, tampoco parece que sean muy solidario política y laboralmente con el nuestro.
    Un producto comprado por el método On Line por un consumidor Español en las grandes empresas que todos conocemos con sede en Estados Unidos o Asia por ejemplo, con otro comprado en un país de origen europeo, es muy posible que este sea lamentablemente más alto de precio que los adquiridos en los países fuera de la UE, a veces tan solo por la baja fiscalidad, debido a la trama empresarial y fiscal creadas en muchos casos en paraísos fiscales, además de otro cumulo de circunstancias favorables como el valor del cambio de moneda, acuerdos político-económicos-fiscales especiales, como no mencionar las diferencias salariales y sociales en origen de los productos fabricados de dudosa moralidad laboral, mercados que tan solo tienen en cuenta sus beneficios, es imposible además de poco conveniente seguirles el mismo juego.
    Este tipo de compras no aporta prácticamente nada a la economía del país consumidor como fiscalidad o crecimiento de trabajo, pues destruyen mas que crean, generan competencias desleales descompensadas e imposibles de combatir por las empresas nativas, por el hecho de no estas sujetas a estas condiciones tan ventajosas para poder competir en igualdad de condiciones, quieras o no, por lo tanto no se trata de seguirlas el mismo juego y si la de controlarlas. Esta forma de Capitalismo Neoliberalista, solo pretende dejar a los demás empresas de menor calado fuera de mercado competitivo con todas las consecuencias económicas, sociales y políticas que ello conlleva.
    ¿Creen ustedes que los acuerdos TTIP entre Europa y Estados Unidos serán buenos para los empresarios Españoles en la agricultura, la ganadería, la industria, el mundo financiero etc… ¡¡Yo lo dudo mucho!! ..más bien todo lo contrario, esto es más de lo mismo pero a lo grande.
    La UE no parece tener capacidad para frenar esta situación, más bien parece lo contrario, en la que se puede apreciar sin demasiados tapujos, que los acuerdos también favorecen más a los países más poderosos de la Unión, la prueba la tenemos en la ubicación y distribución de algunas de estas empresas multinacionales americanas, asiáticas con puntos de distribución en Alemania, Inglaterra, Francia.
    Se observa en España claramente, que las políticas conservadoras no nos están posicionando en el lugar más adecuado, acorde a nuestra población, consumo y renta percapita, también se observa al sometimiento de las decisiones de otros sin dejarnos apenas capacidad para defenderlas o negociarlas con dignidad, no nos enfrentamos a los acuerdos con la fuerza necesaria, tenemos la sensación de que aquí mandan otros. Nos perdemos con frecuencia en conversaciones ideológicas estériles poco realistas, nos autoculpabilizamos de los errores de otros sin analizar el fondo de la cuestión y sus orígenes.
    Creo que los datos facilitados últimamente afianzan este comentario, en el que el nivel de empobrecimiento crece alarmantemente, ya supera el 25% y sin que suceda nada, con decir “esto es lo que hay o esto es lo que toca” frases que ya de por si dicen mucho, dando a entender el estar sometidos y complacientes a lo que tenemos sin ningún espíritu de lucha para conseguir algo mejor.
    Nos queda el autoempleo de los autónomos, a este también le quedan los días contados, debido a las múltiples deficiencias y ataques acumulados en este grupo laboral, sin ayudas ni futuro, por cierto también subcontratados por estas multinacionales sin escrúpulos, pagándolas la hora de trabajo a precio ridículos, con la única intención de dejarles ganar un mísero suelto con 10 o 12 horas diarias a cambio de tener trabajo, sacrificando su futuro y su nivel de vida. Véanse las subcontratas de compañías de seguros, transporte de mercancías, compañías de comunicaciones, que en vez de contratar su propio personal, acude al autónomo que le es más fácil de controlar y despedir, es curioso el ver algunas grandes empresas el personal fijo que tienen contratado, a pesar de su dimensión y facturación.
    ¡¡ Por aquí no vamos bien!! Antes o después nos encontraremos con nuestra propia realidad, no habrá suficiente dinero para las pensiones debido a las bajas cotizaciones, esto no lo digo yo, ya lo dice la propia administración pública, el consumo se verá afectado de forma grave aún más con todas sus consecuencias, el nivel de empleo no podrá subir en años, el déficit público es ya imposible de pagar….mientras la deuda privada ya se encargan los bancos de cobrársela a sus titulares por la vía cobro o embargo.
    Todos imaginamos que hay algunas manos negras ocultas que manejan todos los hilos sin apenas encontrarse oposición para acometer sus fines, esta sociedad parece no actual, no estar dispuesta a ver las realidades y exigir a sus políticos las soluciones adecuadas. Por otra parte hay mucho miedo a tomar las decisiones adecuadas e impopulares por parte de los políticos para corregir los distintos abusos, hay miedo a tener que tomar medidas contra el propio sistema político y sus prebendas.
    ¿¿Quizás estamos esperando a que se resuelvan solas??

    Un saludo
    Miguel Ángel Delgado

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