Las cosas que Ignacio (de Miguel) nos cuenta sobre vino, por @Raqueliquida

Llevo un tiempo discutiendo con gente del vino, amigos, fuentes, conocidos… aquello de que muchas veces lo que les contamos a los lectores no lo entienden, no lo captan o no les interesa. Pero de vez en cuando me cruzo con gente que sabe hablar de vino para todos, y que sabe transmitir su entusiasmo, haciendo que quien le escucha tenga ganas inmediatamente de tomarse una copa. Para mí, esa gente no tiene precio. Ya os hablé hace unas semanas (o meses) de Tao, que desde Convento de las Claras logra despertar el interés por el vino en un entorno donde no puede vender una sola botella o donde no está arropado por una arquitectura abrumadora, una historia apabullante o un entorno privilegiado. Para mí, y para vosotros, los que tenéis un mínimo interés en el vino, estas personas son pequeñas joyas que no nos apartan, sino que nos acercan. Eso es difícil de encontrar. Pero como las meigas, haberlos, haylos. Por eso hoy voy a compartir un vídeo que grabé para vosotros donde uno de mis enólogos favoritos, el ya consagrado Ignacio de Miguel, habla sobre uno de los vinos que perfila en Castilla- La Mancha, Bucamel. Ignacio es un tipo genial, tiene una medida cantidad de modestia y un encanto desmedido (lo siento, pero tengo debilidad por él, fue una de mis primeras fuentes cuando yo empezaba con el vino y cada vez que lo veo aprendo algo de sus palabras) y sobre todo, tiene una enorme y casi irrepetible capacidad de comunicar. Digo casi irrepetible, porque cada vez que pueda grabaré y colgaré vídeos con mis personas favoritas del vino que, además, saben cómo contarlo sin que nos durmamos nadie. Y veréis que no son muchos… Así que hoy le ha tocado a Ignacio, que tiene, como todos los grandes, muchos amigos y muchos detractores (os animo a averiguar más cosillas sobre él). Y os dejo una de las frases que más me gusta sobre su manera de entender el vino: “Puede que yo no haga ningún vino de sobresaliente, pero hago muchísimos de notable alto”. Que, todo sea dicho, se venden y se beben, y muy bien. Aunque parece que va a contar el cuento del abuelo porque se remonta al pasado, Ignacio resume muy bien cómo Rioja se convirtió en símbolo de calidad y logró un prestigio que hoy perdura (gracias también a que se sigue haciendo un vino de altísima calidad). Pero fijaos cómo defiende los vinos españoles, y no lo hace de boquilla, no. Ignacio trabaja con vinos por casi toda España y además viaja por todo el mundo hablando de los vinos que hace, contándoselos a la gente. Es una fuente más que fiable para hablar y defender nuestros vinos, frente a quienes defienden todo lo que llega de Francia. Espero que disfrutéis de estos tres minutos de Ignacio.

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