La universidad de los horrores, por Natalia Laura Méndez (@Hipatalia)

Llegó la graduación, día de nervios, lloros y melancolía para muchos. Desahogo y final de préstamos hipotecarios para muchos, generalmente los padres. Para otros, mi caso y el de muchos estudiantes de la Universidad Rey Juan Carlos, es el fin de desfachateces,  escasos conocimientos y mucho fanfarroneo de muchos profesores, censura en trabajos u opinión, mala gestión (aunque tiene guasa que muchas de las asignaturas sean Gestión Pública, Gestión de la información, Gestión de empresas...)

No, no soy una alumna marginada, ni tampoco alguien con una nota media mala, ni si quiera alguien con una época universitaria traumática. Simplemente he sufrido la grandeza de la URJC.

No tenían suficiente con ahogarnos en burocracias, eliminar especializaciones o borrar asignaturas cuando ya estabamos matriculados. Sino que el circo URJC alcanzó su máximo esplendor al contratar a Julian Muñoz (sí, el Cachuli) como profesor de economía, ¿lo malo? que no estoy bromeando, ¿lo peor? la censura y malas caras y palabras a los alumnos nos manifestamos a las puertas para impedir la entrada de otro corrupto más (porque pensabamos que ya había suficientes). Las clases de corrupción, para las que hay que reconocer que este hombre esta muy cualificado, no llegaron a impartirse (claro, para limpiar la imagen de la institución universitaria, que fisno queda eso, las excusas fueron cientos, como por ejemplo esta del Diario de Sevilla). Asi que se intentó con Ruiz-Mateos, “eramos pocos y parió la abuela”. Con estas dos contrataciones de 2009 quedó claro que a)de qué pie cojea la universidad y b) que el encargado de estas aberraciones o bien estaba allí a dedo pero no sabía hacer la o con un canuto o que su carrera era la de burrología. Pues bien, este burrologo fue Juan Luis López-Galiacho, conocido periodista con apariciones estelares como en Aqui hay Tomate.
                                     

La trama de los profesores no se paró ahi, ni mucho menos, sino que hay que añadir al show al profesor Jesús Calvo Soria, que imagino que no les sonará por su excelente trabajo como enseñante de Marketing social y político, por recochineo que tenga la situación, sino por ser uno de los imputados de la Trama Gürtel.

Pero claro, como no se va a hacer este tipo de cosas en los escalones bajos de la universidad si en los altos teníamos al excelentisimo rector González-Trevijano, quien desempeñaba su cargo en contra de los estatutos pero que gracias a estas dudas que siempre rodean al PP con sus papeles y pagos, los tribunales le dieron la razón. Y con las vueltas que da la vida, sí, esas vueltas inesperadas, esas casualidades que nadie entiende, esas, Gonzalez-Trevijano resultó ser nombrado a los pocos meses Juez del Tribunal Constitucional. ¡Ahora encaja todo! ¿Cómo iban a desprestigiar a un futuro juez del constitucional? ¿dónde quedaría su legitimidad?

Ha llegado el verano, y con él la última entrega de “Las cosas de la URJC”. Empiezan los cursos de verano y se hace público el último, fantástico y grandioso fichage de la Universidad Rey Juan Carlos: Jorge Javier Vázquez como profesor de El futuro del periodismo.




Y solo queda hacer una pregunta al señor Wert: si quiere hacer una reforma universitaria tan necesaria en nuestro país, si lo hace por el bien de los estudiantes presentes y futuros, si hay que recortar para conseguir la excelencia...¿por qué no reforma, beneficia y recorta cerrando este antro?

Después de cinco años luchando contra esta institución, ante la perspectiva de tener que  portar en mi curriculum y mi memoria el nombre de Universidad Rey Juan Carlos solo me queda una cosa: lamentarme porque una parte de mis impuestos paguen a los políticos corruptos y la otra a los corruptos políticos o politizados que acaban en la URJC.




Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*