La Guerra Civil sigue siendo tabú, por Emilio Fuentes Romero (@efurom1)

Con motivo del 80 aniversario del Golpe de Estado que inició la Guerra Civil española (1936-1939), se están publicando estos días cientos de artículos, se reeditan artículos de la época y se publican nuevos libros.

No podía ser de otra manera: La Guerra Civil -un tema tabú del que aún nos quedan muchos interrogantes por aclarar- no sólo ha marcado la vida de nuestros abuelos, la de nuestros padres y, en distinto grado, la nuestra y la de nuestros hijos. 

En 1936, la tragedia se instaló entre nosotros: padres republicanos enfrentados a hijos falangistas que, después de combatir en la División Azul y tras los "25 Años de Paz" vieron cómo se desmoronaba la Dictadura y tuvieron que enfrentarse a sus hijos, enrolados ahora en el PCE.



Hasta la Constitución de 1978, ese tabú pudo tener una justificación: En público no se podía hablar del tema y las familias no querían transmitir a sus hijos el odio y el rencor de la guerra ni hablar de la represión, el hambre y el exilio de la posguerra.

El problema es que ese "pacto de silencio" se viene prorrogando desde la Transición hasta nuestros días...a pesar de que el tema ya puede ser abordado en los medios de comunicación y en la escuela.

En un comentario a uno de los artículos publicados estos días se decía: "

Lo de los herederos del franquismo es cierto. Por eso en los programas educativos, el número de horas dedicado a Historia es cada vez más reducido. Por ejemplo, para Selectividad, antes había un examen de Historia y otro de Filosofía. 
En las últimas convocatorias, después de recortar "hasta el infinito y más allá" los programas, el alumn@ podía elegir entre ambas.

En cuanto a los libros de texto, muchas editoriales no se quieren meter en berenjenales: Te cuentan, eso sí, fechas, datos y actores principales de la tragedia...pero de forma un tanto aséptica. Además, a "La España del franquismo" le ocurre lo mismo que a la Unión Europea: Parece que los han puesto aposta  como los últimos temas de unos programas tan recargados que en ocasiones ni se tocan en clase.




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