La desigualdad del SIDA, por José Alfocea García (@jalfocea)

Como año cuando llega el 1 de diciembre, se celebra el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA. Este tipo de conmemoraciones que en ocasiones no nos parecen más que eso, mero actos sin un beneficio efectivo y real resultan, muy al contrario, de gran importancia dando una mayor visibilidad al problema y, sobre todo, poniendo en evidencia a aquellos que podrían hacer algo, o que aún haciéndolo, podrían hacer más para que el SIDA no siga siendo una de las principales causas de muerte en el mundo.

SIDA y los responsables de su carácter desigual

Desde su aparición, el SIDA ha sido una enfermedad profundamente desigual pero no por sí sola, sino por la acción, o más bien inacción, de dos actores fundamentales: gobiernos e industria farmacéutica.

1996 fue un año clave en la lucha contra el SIDA. La combinación de tres medicamentos antirretrovirales demostró ser efectiva contra el VIH pero son ello surgía un nuevo problema: el tratamiento costaba 15.000 dólares por persona y año y pocos podían acceder a él. La industria farmacéutica poseía la tan inmoral patente sobre un medicamento que salvaba vidas, y ponía el precio, negándose a cualquier rebaja y negándose también al suministro de tratamientos genéricos, mucho más económicos. Mientras,los gobiernos, sumisos al poder económico, en este caso, de las farmacéuticas, consentían semejante atrocidad.

La desigualdad del SIDA

Durante muchos años, y aún a día de hoy, los afectados sin recursos del llamado primer mundo y la práctica totalidad de los infectados en el Tercer Mundo morían de SIDA mientras el medicamento estaba guardado en el maletín. El resultado es esa profunda, vergonzante e inmoral desigualdad ocasionada por los dos agentes antes mencionados, su egoísmo, su avaricia y, sobre todo, su escasez de humanidad que provoca que la inmensa mayoría de muertes por SIDA, perfectamente evitables, se produzcan en las regiones menos favorecidas del planeta.

Las evidencias del SIDA y su desigualdad

  • En 2013, 35 millones de personas vivían con el SIDA y de ellos, 24,7 millones sólo en África subsahariana.
  • De esos 35 millones de infectados con SIDA, sólo el 37% (12,9 millones) tuvieron acceso a la terapia antirretrovírica
  • Desde el comienzo de la epidemia de SIDA, aproximadamente 78 millones de personas contrajeron la infección por el VIH y 39 millones han fallecido a causa de enfermedades relacionadas con el VIH.
  • Los nuevos casos de SIDA han descendido globalmente en un 38% desde 2001. A nivel mundial, 2,1 millones de personas contrajeron la infección por el VIH en 2013, en comparación con los 3,4 millones de casos registrados en 2001 pero estos nuevos casos son el reflejo del grave desequilibrio del que estamos hablando pues aproximadamente 1,5 millones de esas nuevas infecciones por el VIH tuvieron lugar en África subsahariana, lo que representa el 70% del total mundial de nuevos casos de SIDA.
  • Desde el pico alcanzado en 2005, los casos de muerte relacionados con el SIDA se han reducido en un 35% así, en 2013 fallecieron 1,5 millones de personas en todo el mundo, frente a los 2,4 millones registrados en 2005, pero una vez más aquí comprobamos lo desigual de esta enfermedad pues de todas esas muertes, 1,1 millones corresponden a África subsahariana.

Podríamos continuar comparando cifras y regiones pero como ya podemos comprobar, el avance en la lucha contra el SIDA, si bien en evidente, también es profundamente desigual castigando a aquellas áreas del planeta más pobres.

Puedes descargar la hoja informativa 2014 de ONUSIDA aquí (pdf, 310kb)

MÁS INFO: OnuSIDA

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