Irak tiene un plan para acabar con el grupo Estado Islámico, por @CarlosPenedoC

Avance de sus fuerzas armadas sobre el terreno con apoyo aéreo internacional y acuerdo político interno. Wadee Al Batti, embajador en España, afirma que su país empieza a tomar la iniciativa

Carlos Penedo. Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.

El embajador de Irak en España, Wadee Al Batti (derecha). | PND
Irak no quiere tropas extranjeras en su suelo. Su embajador en Madrid, satisfecho con la movilización internacional contra el Estado Islámico, lo expresa gráficamente: "Irak no quiere que los hijos de los demás mueran en esta lucha". Es su forma de decir que da la bienvenida a la coalición internacional formada este septiembre y los ataques aéreos en marcha contra posiciones del grupo terrorista Estado Islámico, que ocupa parcialmente el noroeste del país, pero que no se plantea la posibilidad de militares extranjeros sobre suelo iraquí.
"Irak lleva años advirtiendo del gran peligro" de esta amenaza terrorista, "que podía dañar el mundo entero, en caso de que no se resolviera la situación en Siria", afirma.
Wadee Al Batti es muy consciente, en cualquier caso, de que "sólo los bombardeos no nos llevan a ninguna parte", no son la solución a medio plazo de la violencia en su país, sino un apoyo importante para soluionar una crisis que considera temporal.
En línea con los principales análisis, Al Batti afirma que "la solución debe ir en dos ejes, uno político y el otro militar".
El embajador cita resoluciones de Naciones Unidas (se aprobó el día 23 un texto llamando a impedir el reclutamiento de combatientes extranjeros), palabras del presidente norteamericano, Barak Obama, en la Asamblea General de Naciones Unidas, sobre la amenaza del terrorismo yihadista. Agradece "el gran apoyo regional e internacional, no lo hemos tenido hasta ahora", en alusión a la gran coalcición internacional creada tras la reunión de Yedda (Arabia Saudí) el 9 de septiembre y la cumbre de París del pasado día 15.
"La solución debe ir en dos ejes, uno político y el otro militar"
En el apartado de la lucha armada el embajador reconoce que el ejército iraquí se encuentra recuperando lentamente territorio, aprovechando el valioso apoyo aéreo que en las últimas semanas realiza Estados Unidos, algunos países árabes aliados y, desde este fin de semana, también cazas de Reino Unido.
Al Batti, físico nuclear y embajador de Irak en España desde 2013, es cristiano asirio y procede del norte del país, donde su propia familia se ha visto obligada a huir de la violencia del terrorismo yihadista. Sin embargo, señala que se están produciendo avances y sus fuerzas armadas ya se encuentran a pocas decenas de kilómetros de Mósul. Justifica la lentitud del avance por evitar el riesgo de que la recuperación de zona hoy ocupada se traduzca en la muerte de civiles, también por la destrucción de puentes y la siembra de minas que los yihadistas realizan en su repliegue.
El embajador reconoce no obstante errores propios por parte del Estado iraquí, de sus fuerzas de seguridad y de las fuerzas armadas, que facilitaron la toma de la segunda ciudad del país el pasado mes de junio. Se han reemplazado mandos militares y, en su opinión, la situación ya está cambiando, aunque también plantea necesidades. "Tenemos recursos humanos. Necesitamos apoyo aéreo, logístico, de información e inteligencia", reclama, así como equipamiento y material para combatir.
En cuanto a la faceta política del conflicto, el embajador de Irak en España señala las recientes elecciones legislativas vividas en su país, que se han traducido en la elección de nuevo presidente, primer ministro, nuevo Gobierno y nuevo presidente del Parlamento.
El nuevo Ejecutivo, afirma, recoge todas las sensibilidades políticas y comunitarias de Irak, y al frente ha sido elegido Haidar el Abadi, en sustitución de Nuri al Maliki, que ha ocupado el puesto durante los últimos ocho años y ha sido acusado de provocar o no saber impedir un enfrentamiento creciente entre comunidades. En el nuevo Gobierno Maliki ocupa una vicepresidencia.
El embajador señala el caos de la guerra civil siria y la disolución del ejército iraquí en 2003 como potenciadores de la actividad terrorista
Entre los orígenes de la rápida expansión del Estado Islámico, el embajador apunta a un factor externo, el caos generado por la guerra civil siria, y las consecuencias de una decisión derivada de la invasión de Irak en 2003 como fue la disolución del ejército iraquí, que ha tenido que crearse prácticamente desde cero con una "capacidad limitada" desde entonces para controlar la importante frontera con el vecino sirio.
Junto con la ofensiva militar, "la movilización popular ha conseguido también tomar la iniciativa y empezar a parar el avance" de Daesh, acrónimo árabe del grupo autodenominado Estado Islámico. Menciona también una reciente fetua -edicto- de líderes religiosos haciendo un llamamiento a todas las fracciones para luchar unidos contra el Estado Islámico.
"Hay partes en Irak que están en contra del proceso político nacido en 2003, ayudados por restos del antiguo régimen". Según su interpretación, estos opositores firmaron un acuerdo no escrito, o al menos dieron la bienvenida a los terroristas del Estado Islámico, un acuerdo temporal entre ambas partes que da por disuelto. El estado Islámico "no quiso tener ningún socio sobre el terreno", afirma, y tras la toma de Mósul se volvió también contra sus colaboradores iniciales. Afirma que grupos que apoyaron al principio a los yihadistas hoy están ya combatiéndolos.
En relación con la financiación del terrorismo yihadista, el embajador se muestra cauto y apunta a apoyos individuales, no a países ni gobiernos, a personas que viajan al conflicto desde países occidentales o árabes, combatientes o financiadores, a quienes descalifica pero individualmente, al igual que afirma que algunos comerciantes -posible alusión a empresas petroleras que no nombra- se están enriqueciendo de la crisis al comprar petróleo a 20 dólares el barril, en lugar de los 95 del mercado internacional.
El embajador de Irak en España no rehúye cualquier aspecto sobre la actualidad, copada por el terrorismo y su respuesta, pero se muestra mucho más abierto al hablar de inversiones, "ese tema es mi trabajo, el interés de mi país, la construcción de una economía fuerte. El Estado Islámico no va a durar siempre", afirma.
"Mi trabajo, el interés de mi país, es atraer inversiones y la construcción de una economía fuerte. El Estado Islámico no va a durar siempre"
En cuanto a las relaciones con España, el embajador agredece el apoyo continuo recibido durante todo el proceso electoral y las muestras de colaboración pronunciadas por el Gobierno español en los últimos días. A falta de mayor concreción, Batti recuerda la catástrofe humanitaria que ha provocado la expansión del Estado Islámico, con 1,8 millones de despalazados internos, campo de posible colaboración entre ambos países.
El embajador se muestra satisfecho de la relación cercana entre Irak y España y asegura el voto favorable de su país en la próxima votación para un puesto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que España se disputa con Nueva Zelanda y Turquía.
Batti Hanna afirma que la embajada "no ha dejado de emitir visados a empresas españolas" con intereses en Irak, sigue presentando a su país como una tierra de oportunidades y menciona proyectos en marcha de empresas españolas en el sur del país, en proyectos petrolíferos, también en el campo de los recursos hidráulicos, médicos y de infraestructuras. "Todos los días me llegan licitaciones y concursos que difundimos a través del Consejo Superior de Cámaras", añade. A nivel más general, menciona el objetivo de su Gobierno de alcanzar una producción de cuatro millones de barriles de petróleo a comienzos de 2015.
Desde Occidente se observa la crisis de Irak a distancia y a través de pantallas, la del objetivo de un caza, la de televisión que reproduce con generosidad la propaganda de los terroristas. Su embajador en España ofrece la visión del responsable iraquí sobre terreno iraquí, suelo que pisará en breve el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, en fechas y con contenidos que su Ministerio aún no confirma. Será la primera visita de alto nivel del responsable de la diplomacia española a Irak desde la invasión de hace una década.

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