Hollywood museum: Max Factor, por Cristina J. @Loqllevelarubia

Ya sabéis que soy una enamorada de la moda y del cine. Por eso hoy os quería enseñar en este primer post dedicado al Museo de Hollywood en Los Angeles la zona dedicada a Max Factor, el maquillador de los actores y actrices del star system por antonomasia. Hasta hace algunas décadas este lugar era un museo dedicado  a Max Factor en Los Angeles, ya que ahí estaba situada la sede del estudio del maquillador. Actualmente el edificio es el Hollywood History Museum y de ahí que aún estén expuestos muchos objetos, utensilios, maquilljes, documentos, salas y fotografías relacionadas con el gran maquillador. La verdad que es una preciosidad de sitio muy cuidado que te hace ir por sus pasillos y salas como si vivieras en la época dorada de Hollywood y en cualquier momento te fueran a pintar los labios de rojo y hacerte unas ondas al agua...

Max Faktorowicz (se cambió el apellido por Factor al emigrar a Estados Unidos en 1904) fue un polaco nacido en 1877, maquillador y peluquero del Ballet Imperial Ruso, que además fabricaba pelucas. Se estableció en Los Angeles a principios del siglo XX, cuando la ciudad era ya el germen de la actual meca del cine. Allí se dió cuenta de que las estrellas no sabían cómo maquillarse para tener buen aspecto delante de cámara. Y ahí es donde Max vió el  negocio.

Los salones de Max Factor estaban divididos como vereís en las fotos en salas para rubias, morenas y pelirrojas. Cada actriz de Hollywood tenía sus maquillajes y objetos personales en cada una de estas salas. Y hoy en día la visita se realiza así. Rita Hayworth o Judy Garland están en la sala de pelirrojas, Marilyn Monroe en las rubias y Liz Taylor o Joan Crawford, por supuesto, en la de morenas.

Max Factor abrió una tienda de maquillaje profesional para actrices y profesionales del cine. Gracias al boca a boca terminó convirtiéndose en el maquillador oficial de la mayoría de las super producciones de la época. El slogan “El maquillaje de los maquilladores” nació ahí.

Las investigaciones de Max Factor dieron resultado y en 1914 creó el famosísimo maquillaje compacto. En poco tiempo fue el producto estrella en todos los estudios de cine y se terminó convirtiendo en el pan stick que conocemos.

Como véis en las fotos todas las grandes estrellas como Jean Harlow, Lana Turner, Mae West o Hedy Lamar, entre otras muchas, se ponen en las manos de Max Factor en el ámbito profesional pero también para las fiestas y eventos sociales de Hollywood. Esto hizo que no sólo el star system utilizara sus productos sino que el resto de de la sociedad comenzara a usarlos. Así, surgen las primeras tiendas de la firma por todo el país aumentando su prestigio, su fortuna y su popularidad.

Max Factor falleció en 1938 dejando a sus herederos todo un imperio cosmético que hoy depende ya del gigante de la cosmética Procter&Gamble ¿Quién no tiene hoy en día algún producto de la firma?

Aquí estoy yo haciéndome unos retoques en el pelo en esta sala preciosa. Es la sala de las pelirrojas pero espero que no se den cuenta...Chssss!!!

De estos rizadores de pelo a las actuales GHD hay un trecho,  ¿verdad? Jejejeje...

Jean Harlow, Claudette Colbert, Bette Davis, Lucille Ball y prácticamente todas las actrices de cine más importantes eran clientes habituales del Salón de belleza Max Factor, de ahí que el Museo guarde tantos recuerdos auténticos y bien conservados de todas ellas.

Muchos de sus clientes famosos, como en este caso Rita Hayworth, aparecieron en anuncios de revista a todo color publicitando sus productos cosméticos.

Es hora de entrar en mi sala (para rubias) que precisamente tiene todo lo que puedas imaginar relacionado con Marilyn Monroe. Si queréis visitarlo, pinchad aquí y el enlace os llevará al post en donde ya hablamos de ello.

Esta es mi sala, me siento a ver si me arreglan un poquito...

Welcome morenas!!!!

Aquí tenéis esta máquina que parece un instrumento de tortura pero que realmente servía para medir las facciones del rostro y decidir qué partes había que corregir con el maquillaje. Muy interesante, de aquí viene el dicho de "para presumir hay que sufrir" seguramente...jajajaja.

Judy Garland o Joan Crawford fueron también imagen de la firma por aquellos tiempos.

Yde repente en la sala de las pelirrojas, en la parte de objetos de Judy Garland, me topé con los preciosos zapatitos de rubíes rojos de Dorothy en El Mago de Oz, no sabéis la ilusión que me hizo. Es mi película favorita.

Además, como curiosidad os contaré que Max Factor inventó en 1919 las pestañas postizas para la actriz Phyllis Haver y desde entonces, las miradas de aquellas actrices derrocharon glamour en la gran pantalla.

Como os contaba al principio del post, fue de los nombres más importantes de la historia del maquillaje, pero también creó pelucas y postizos para muchas estrellas del cine como John Wayne o Frank Sinatra.

Un recorrido por la historia de Max Factoren Hollywood que espero os haya gustado y sobre todo, os haya hecho soñar.Si tenéis posibilidad no olvidéis visitarlo. La semana que viene os espero para un nuevo post en el que esta vez recorreremos el vestuario y los objetos de muchas películas míticas. No os lo perdáis.

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