"Hay que trabajar, trabajar y trabajar. El movimiento se demuestra andando”, por @LorenaCan0

Tres volúmenes de Como Borregos y una novela gráfica, Fish Food, ha hecho de Kiko Pérez uno de los autores de cómic más reclamados en el mundo de la ilustración y, cómo no, de las librerías. Grafista y animador de profesión, Pérez tiene muy claro que lo suyo también es dibujar y si puede, con ello, arrancarnos más de una sonrisa en unos momentos en que la profesión de los medios lo están pasando peor que nunca.
Kiko Pérez durante la entrevista

-¿Animador, dibujante, o las dos cosas?

Aunque parezca que a simple vista las dos facetas son muy diferentes, no lo son tanto, porque para ser animador tienes que dibujar. Entonces es bueno que, aunque hay animadores en 3D que no saben dibujar, partas siempre de dibujos para crear los personajes, diseñar decorados, objetos, atrezo… todo lo que necesites para la animación. En el fondo, cuando haces un trabajo así partes de un dibujo inicial. De hecho, a la gente que le gusta la animación también le gusta el cómic. Son mundos que están muy relacionados, aunque como técnicas sean diferentes.

-¿Cómo nace Como Borregos?
 

Como Borregos surgió de una manera muy casual. Fue un día dibujando con mi sobrino pequeño. A él le gustaban muchos los coches, y como buen tío, pues bueno, te pones con él a dibujar. Pero llegó un momento en el que la cosa ya empezaba a cansar, y sin más comencé a incluir esos mismos coches en un paisaje. Por variar. Y, de repente, salieron arbustos y nubes con formas de oveja. Me gustaron, y pensé: mañana pruebo a hacer una tira con esto. Y así lo hice. Empecé a reflexionar sobre lo que me pasaba en el día a día, y tuve la suerte de que en Antena3, donde trabajaba en aquel momento, me pidieron hacer un blog ilustrado para su web. Entonces una cosa llevó la otra, y comencé a criticar temas sociales, a hacer viñetas del día a día… y de ahí salió la tira de Como Borregos.

 

-Unas tiras cómicas con las que, doy fe, nos hemos sentido identificados todos en algún momento. ¿Tienen un punto autobiográfico?
Sí, pero no. Muchas veces, evidentemente, dibujo sobre las cosas que me rodean, incluso vivencias un poco personales. Pero, en otras ocasiones, son cosas que le pasan a gente cercana, como amigos, familia o compañeros de trabajo. Y entonces te das cuenta de que cualquier persona puede contarte una anécdota que, si tiene gancho, puedes dar la vuelta y sacar de ella una tira cómica. Sí es verdad que Como Borregos podría estar formado en un 70% con contenido autobiográfico y en un 30% con historias de gente muy cercana.  
-¿Crees que esa “retroalimentación” de la que hablas podría ser la solución de muchos para salir adelante en momento tan difíciles como los que se viven ahora?
Hombre, es una manera un tanto terapéutica de salir adelante. Cuando empiezas a plantearte las cosas que te rodean y a observar el mundo que tienes alrededor, te obligas a dar esa especie de vuelta de tuerca. Es una manera de ver lo que te rodea, criticarlo y buscar el punto positivo. Las cosas muchas veces se solucionan con un punto de risa, es absolutamente sanadora. Desde mi punto de vista, cualquier problema que tengas, con un poco de vis cómica, siempre es una manera de solucionar los problemas.

 

-¿Por qué como borregos? ¿Somos así en realidad?
Bueno, como he comentado antes, todo salió un poco por casualidad, aunque la verdad es que me vino muy bien dibujar estos personajes para contar lo borregos que somos socialmente. De hecho, por eso, en principio no quise dar más importancia a unos o a otros personajes, porque todos funcionamos como masa. Me venía muy bien que todos los protagonistas de mis cómics fueran un rebaño de borregos, porque es una manera de reflejar a la masa que sigue las tendencias, las modas, y que no siente la necesidad de plantearse lo que le rodea.
-¿Kiko Pérez es más lobo o más borrego?
Yo creo que soy más lobo con disfraz de borrego (risas). Hay una tira que me gusta mucho del segundo volumen de Como Borregos donde aparece un borrego vestido de lobo, y un lobo vestido de borrego. Entonces se conocen y descubren que han nacido para estar juntos. Y es que a mí siempre me ha gustado mucho ese doble juego que tenemos todos, con parte de borrego y parte de lobo. Muchas veces conoces gente que es realmente un borrego pero que va disfrazado de lobo, o viceversa, y eso siempre me ha llamado mucho la atención. De hecho pienso que no tenemos porqué ser una cosa o la otra. Podemos ser  una mezcla de las dos. Pero si tengo que contestar a tu pregunta, tengo que decir que soy un poco más lobo.
-Pero no todo son lobos y borregos. También hay ovejas, y negras…
Evidentemente para hacer humor viene muy bien echar mano de determinados clichés de la sociedad. Siempre se ha hablado de las ovejas negras, de los juegos de palabras, entonces, evidentemente, es un “caramelito” muy jugoso para este tipo de humor en cómics.
-Ahora estás en España, pero has vivido en otros países como Normandía o Berlín. Este es un momento en el que parece mucha gente se va fuera, ¿lo aconsejas?
Salir fuera te da mucho. Incluso si te sale mal. El hecho de plantearte con un poco de valentía el irte, por lo que sea, es muy bueno. Yo en su momento decidí dar un cambio a mi vida, me cogí mi maletita y me propuse cambiar. Aunque al cabo de dos años he vuelto otra vez a España, yo siempre miro aquella experiencia como algo muy enriquecedor. He aprendido muchísimo, no sólo a nivel de idiomas, sino a nivel humano y profesional.
De hecho, cuando estuve en Vancouver haciendo un máster en animación en la Vancouver Film School, realicé para el trabajo de fin de curso el cortometraje en 3D Estudio Mendizábal, que luego comencé a mover, y por suerte, ganó dos premios internacionales y fue nominado por el Guggenheim de Nueva York en octubre de 2010. La verdad es que es bastante impresionante ver tu cortometraje proyectado en la mismísima fachada del Guggenheim de Nueva York. Pero lo mejor no fue eso, sino saber que dos personas españolas estábamos nominadas a un premio como aquel.
-Además de publicar Como Borregos, acabas de lanzar una novel gráfica ¿Cuándo decides pasar de una cosa a la otra?
Bueno, en realidad la novela de Fish Food empezó antes de Como Borregos. Llegué a hacer hasta casi la tercera parte de la novela gráfica pero tuve que parar el proyecto porque en ese momento en Antena3 me propusieron el tema del blog, y no tenía tiempo para dedicarme a las dos cosas. Aquello se quedó parado hasta que terminé el tercer volumen de los borregos, y fue en aquel momento cuando sentí que necesitaba retomar aquella historia otra vez, además de que, como autor, me sentía más seguro para empezar la novela con otra perspectiva.
-Para muchos puedes ser un ejemplo de superación, ¿algún consejo?
En momentos de crisis, muchas veces lo mejor es sentarte, mirarte al espejo y decidir qué es lo que quieres hacer con tu vida. Y ahí saldrá lo que más te apasiona. A partir de ahí, hay que trabajar, trabajar y trabajar. Porque el movimiento se demuestra andando.

 

-Seguramente te lo haya preguntado mucha gente, pero ¿cómo hace Kiko Pérez para ponerse en la mente de una mujer en Fish Food?
Si te digo la verdad ha sido algo realmente difícil (risas). No, es broma. Nina, la protagonista, reacciona de determinadas maneras, y simplemente yo nunca reaccionaría así. Sí es verdad que hay que hacer un esfuerzo mental, meterme mucho en la piel del personaje y pensar como lo haría una mujer. Pero cuando tú tienes un personaje creado, dibujado, y le has dado una identidad, prácticamente reacciona solo. Aunque tengo que decir que, por suerte, estoy rodeado de mujeres fascinantes que me aportan muchas cosas.
-¿Has tenido alguna crítica, tal vez de esas mismas mujeres, por crear un personaje femenino un tanto 'tópico'”
No, porque además yo he intentado que Nina no sea la típica mujer plagada de tópicos. Incluso la editorial me decía que la debería haber dibujado más guapa, más femenina. Pero quería que este personaje estuviera lejos de cualquier estereotipo y fuera simplemente humana y natural. Así que no, por ahora no.
-¿Cómo se crea una novela gráfica?
Tienes que plantearte una historia completa que desarrollas y que plasmas en un guión. Una vez que está más o menos cerrado, es cuando empiezas a poner las ideas en imágenes, como si fuera un storyboard de una película pero con las herramientas de un cómic. Y a partir de ahí a dibujar. En mi caso, además, incluso después lo coloreo y lo maqueto completamente, para mandarlo a la editorial. Yo mismo hago todo el proceso creativo. 
-Me consta que eres una persona muy dinámica. ¿Te han podido las prisas alguna vez?
Sí (risas). Y fue con Fish Food, porque como lo empecé en 2005, luego paré con los borregos, y lo volví a retomar, muchas de las viñetas, incluso páginas completas, fueron a la basura porque realmente como autor, y tal como iba la historia, en 2012 ya no pegaban. Entonces el trabajo ha sido doble al tener que integrar lo que tenía en un principio y lo que tenía después, para que tuviera una misma línea y funcionara la evolución de los años que ha vivido este trabajo.
-No puedo terminar sin preguntarte si hay algún nuevo trabajo a la vista...
Con los borregos voy a seguir porque tienen demanda, sobre todo en el plano web. Pero es algo que iré haciendo poco a poco, según lo vaya necesitando. Y, bueno, sólo puedo decir que mi próximo proyecto es una novela gráfica completamente diferente a Fish Food. Paso de una historia contada desde un punto de vista femenino con mucha acción emocional, a todo lo contrario. Una historia mucho más masculina, e incluso violenta, con mucha acción física. Todo un reto, la verdad.

 

Todo sobre Kiko Pérez en www.kikoperez.com

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