Gran liberación mundial de libros a través del bookcrossing, por Elisabet Luengo (@sumasyrestas)

Seguro que todos tenéis algún libro en la estantería del que os podéis desprender. Venga, pensad. Ese que os regalaron y tenéis repetido, aquel que os decepcionó tanto que no pudisteis llegar a acabar o uno que consideráis que todo el mundo debería leer. Y se va a quedar ahí, aparcado en un anaquel acumulando polvo para el resto de los días.

La literatura en sí misma es un acto de compartir

El escritor hace partícipe al público de  una historia, un mensaje o un código. El lector se hace cómplice y dedica parte de su tiempo a lo que el autor ha querido transmitir. Si ambos conectan a través de la narración, lo más probable es que el libro crezca. Alguien lo recomendará o lo regalará involucrando a una tercera persona con la que merece la pena compartir ese relato. El propio ciclo es ya en sí mismo extraordinario.
Pero se vuelve mágico cuando además el libro viaja y guarda tras sí otras historias más allá de las que aparecen impresas sobre el papel. Los asiduos a las librerías de segunda mano ya participan de esta filosofía rescatando ejemplares que en otro tiempo pertenecieron a quién sabe quién. Algunas ciudades como Heidelberg tienen estanterías situadas en la vía pública (concretamente en la ajetreatada Hauptstraße) en las que se produce un tráfico constante de libros entre quienes se llevan a casa ejemplares y quienes los dejan para el disfrute de otros lectores. Siguiendo la misma línea, se encuentran también las liberaciones de libros que desde hace más de 10 años se llevan a cabo en diferentes puntos del planeta con el objetivo de expandir las historias hacia límites indefinidos.

 

Tercera Gran Liberación Mundial de Libros

Mañana 21 de marzo tendrá lugar una nueva liberación.  El Club de los Libros Perdidos ha lanzado a través de Internet una nueva convocatoria a nivel internacional que pretende fomentar la circulación de libros a través de una cadena invisible de lectores.

El planteamiento es sencillo. Cualquier persona podrá ceder voluntariamente el libro que desee liberar depositándolo en un espacio público (parques, museos, paradas de autobús, cafeterías o cualquier otro lugar de acceso general) junto a una nota en la que deben aparecer los siguientes datos:
  • El libro forma parte de El Club de los Libros Perdidos
  • Quien lo encuentre será su propietario hasta que una vez leído, vuelva a ser puesto en libertad.
  • Día y lugar donde fue depositado el ejemplar.
De este modo se incentiva que el nuevo propietario del libro entre en contacto con el movimiento y empiece a participar en él volviéndolo a liberar tras su lectura. Especialmente interesante es la posibilidad de realizar un seguimiento sobre los lugares por los que ha viajado cada ejemplar, por lo que es recomendable enlazar esta iniciativa con la de BookCrossing.

BookCrossing. El mundo como biblioteca

El propio acto de abandonar libros en lugares públicos con el objetivo de que nuevos lectores los rescaten y los mantengan vivos se conoce como bookcrossing. El término fue acuñado por la plataforma homónima que comenzó con este movimiento en 2001 en Estados Unidos, y que permite realizar un seguimiento de los libros que se han prestado a través de la iniciativa. 
La manera más adecuada de liberar un libro pasa por registrarlo en la plataforma (http://www.bookcrossing-spain.com) y obtener el BCID (número de identificación) que pasará a formar parte de la base de datos que alberga todos los ejemplares liberados. A continuación el propietario del ejemplar identificará con el BCID el libro del que se va a desprender, bien escribiéndolo en el propio libro, bien adhiriéndole una etiqueta en la que se hace referencia al código y a la plataforma en la que está registrado.

Cuando alguien encuentre el ejemplar deberá notificarlo en la web. Así podrá además puntuar o compartir su opinión sobre él y realizar un seguimiento de las veces que ese libro ha sido liberado y de los lugares que ha recorrido. Asimismo, la plataforma facilita alguna información que  revela datos sorprendentes: en los últimos 3 días se han liberado en España 1.367 libros que aún están por capturar. 

La trayectoria que haya tenido cada ejemplar solo dependerá de cuántas veces ha sido leído y vuelto a liberar, por lo que queda en manos de los lectores que el libro acumule más historias de las que caben en sus propias páginas. Mañana Pedro Páramo saldrá de mi estantería destino a algún lugar de la ciudad, donde le espera un futuro propietario que aún no sabe que lo es. Ánimo para quién aún no se haya atrevido a dejar que algunos de sus libros sean libres, y enhorabuena a todos los que volváis mañana a casa con una nueva historia bajo el brazo. 

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