Globalización de la mierda, por @German_Temprano

lus_brcenas

Globalización de la mierda

Pocas cosas más internacionales que el olor a mierda. Une a países y clases sociales de tal modo que, por mucho que lo quieras espantar, el hedor perdura como recordatorio de la faena. La política, cierta política, y los políticos, ciertos políticos, te obligan a ponerte escatológico a la hora del desayuno.

Algo harto desagradable pero difícil de evitar cuando, leído lo leído, de lo único que te dan ganas es de defecarte en tanta hipocresía, tanto doble rasero, tanta mentira y tanto choriceo. Es vomitivo, como no podía ser menos al hablar de semejantes temas, que el PP diga hoy no conocer nada y contestar menos sobre los 22 millones de euros que su tesorero (repetimos… SU tesorero) ocultó en cuentas de Suiza mientras, por su airada exigencia de responsabilidades, parece conocer hasta el número de las que, supuestamente, abrieron los Pujol y compañía.

No digo que no sea cierto ya que la tesis de estas líneas es, precisamente, que la golfería, el saqueo de lo público y la falta total de vergüenza es un lazo mucho más sólido que cualquier amor a la patria que esta gentuza comparte y que no es otra que su interés. No hay hecho diferencial que valga. No sé si el CIS lo refleja en sus ratios o hay algún chequeo sociológico que lo evidencie, pero, si no es así, ya les digo yo que estamos hasta los cojones u ovarios. Llámenme ambiguo si quieren, pero es lo que hay. La globalización de su desfachatez es asombrosa. Si el uno dice que dimitirá si se demuestra que su partido se financió de manera ilegal no lo hace y si la otra asegura que hará lo propio si alguien de su partido es descubierto con cuentas en Suiza pues tampoco.

Y en el camino de ese viaje sin retorno a la desvergüenza más absoluta se encuentra uno con áticos alquilados a la tercera parte de lo que se cobra a cualquier mortal que no sea Ignacio González, compras posteriores justo un día antes o después de que se abra el caso, macroenchufes en Galicia, privatizadores sin escrúpulos con la melena impoluta, ERE’s en Andalucía, extraños indultos, prebendas millonarias en pago a incompetencias manifiestas y, por supuesto, cierre de centros de urgencias porque una cosa es que se muera un abuelo en un pueblo por no llegar a tiempo al hospital y otra, totalmente intolerable, que no sea rentable llegar a la política cuando se entiende no como un servicio público sino como una excusa para servirse y lucrarse de lo que es de todos. Hasta ahí podíamos llegar.

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