Glee, por @JaviMoral_

GleeGW

40 minutos llorando me ha tenido el último episodio de Glee​. No podía ser de otra forma, pues tantas otras veces me había emocionado visionando algún episodio. Desde que me recomendaron esta serie hace 6 años, su música ha formado parte de la banda sonora de mi vida.

La música siempre ha tenido un papel principal en el transcurso de mis días, asociándola a vivencias, a momentos y sobretodo llevándola conmigo a todas partes. Es por que sin ella, mi vida no tendría sentido alguno, pues es el pilar básico que sustenta mi integridad moral y psicológica, levantándome en aquellos momentos en los que he flaqueado.

Quizás es por ello por lo que Glee se convirtió en mi serie predilecta, asociando la música a ciertas situaciones, que si bien son exageradas en la ficción, no dejan de ser una realidad. Me he sentido muy identificado en más de una ocasión con muchos de los temas que se han tratado en la serie y eso me ha llevado a tener una mayor empatía por la ficción incluso en sus horas más bajas. Las relaciones de pareja, la homosexualidad, el transgénero, la tolerancia, la igualdad, la discriminación… han formado parte siempre de la linea argumental de la serie, entremezclada con la lucha por la supervivencia de las artes en los institutos americanos.

Muchas veces me imaginado mi vida así, como un musical donde el protagonista busca el éxito personal a través de sus sueños e ilusiones que comparte con las personas que le rodean, luchando y haciéndose más fuerte cada vez que supera los múltiples obstáculos que la propia vida le pone delante, usando como única arma, la música. Está ficción que contemplo, la he visto reflejada en Glee, mucho de mi “yo” interior, ese “yo” soñador e iluso incansable se ha visto reflejado en Glee.

Desde aquella primera interpretación de la canción de Journey, ” Don´t Stop Believin”, Glee cosechó impensables e innumerables éxitos, convirtiéndose en toda una revelación en 2009 y recibiendo numerosos premios y nominaciones en los Emmy y los Golden Globes. Un total de 16 álbumes de su BSO fueron publicados durante su duración y su elenco realizó una exitosa gira en EE.UU.  Sus tres primeras temporadas, con el elenco original al completo tuvieron una audiencia de récord no bajando de los 9 millones de espectadores. No puedo seguir hablando de Glee, sin mencionar a su protagonista principal, Lea Michelle (Rachel Berry) que sin duda con su voz y su talento contribuyó al triunfo de esta ficción musical y al fallecido Cory Monteith (Finn Hudson) su pareja en la serie, cuya realidad superó a la ficción.

Ayer se ponía el broche final, que califico de oro, a está maravillosa serie la cual consiguió por primera vez que una narración musical dividida en episodios tuviera éxito, sembrando un gran precedente. Como he dicho anteriormente, la realidad superó a la ficción en muchas ocasiones durante el recorrido de la serie y en este episodio final no podía ser menos. Los protagonistas transmitían su emoción a través de sus miradas durante los 40 minutos de duración y en una lenta agonía todos se despedían obteniendo su merecido final feliz.

Así pues, con este texto quería rendir homenaje a Glee. Por último cierro el telón con las últimas palabras de Rachel Berry (Lea Michelle) en la ficción :

“Ser parte de algo especial no te hace especial, algo es especial porque eres parte de ello”.

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*