¡Estoy desempleado!, por @MilagroMendoza

Frustración, rabia, decepción, miedo, angustia, son algunas de las emociones que se disparan ante el anuncio de desempleo.

Los empleados que dedicaron tiempo extra a su jornada laboral, trasladando sus responsabilidades al hogar. El tiempo en familia perdido, los viajes que se pospusieron, las intervenciones quirúrgicas suspendidas hasta el momento propicio. Son algunas de las decisiones que en harás a cumplir con la productividad laboral, hoy quienes son desempleados, tomaron en su momento.

Situaciones como estas alimentan la rabia, y la decepción. A medida que transcurre el tiempo, el desempleado puede caer en la trampa de la desesperanza.

Las responsabilidades familiares, las cuentas por pagar, aumentan el desosiego en algunos desempleados.

En algunos países Iberoamericanos, el sistema social, alivia la presión con una pensión de desempleo. Sin embargo, es solo un paliativo, ante la fuerte carga emocional que implica quedar desempleado.
La pérdida del empleo, implica algo más que dejar de percibir una remuneración semanal, quincenal o mensual.

El empleo se fusiona con la identidad de la persona. Al presentarnos ante otros solemos, señalar: soy médico, soy periodista, soy abogada, etc. La persona que fusiona su profesión con su valía individual, experimenta momentos de angustia y depresión, sintiéndose inútil o fracasado, convirtiéndose en un trauma personal. Tardando más en recuperarse del duelo por la pérdida laboral.

Los pensamientos negativos, como soy viejo, no sirvo, estoy desactualizado, atacan directamente a su psique, aumentando las emociones negativas, y por ende paralizando al sujeto ante nuevas estrategias de afrontamiento.

A medida que aumenta el tiempo de paro, o desempleo, se pueden presentar síntomas más serios como los trastornos del afecto, en especial la depresión y en algunos, los pensamientos suicidas.

El desempleado experimenta un círculo de irritabilidad, miedo y esperanzas de corta duración. Algunos se alejan de familiares y amistades, regodeándose en lo que hizo o dejo de hacer cuando laboraba.
El desempleo es necesario verlo en su justa medida. Es parte de una coyuntura política, social y económica. Y no representa una desvalorización o ataque individual al sujeto.

La familia es un importante apoyo, al comprender que las emociones que experimenta el desempleado son normales, y como todo duelo debe pasar. El estancarse es una señal de buscar ayuda profesional.

Es ánimo, no quejas, es comprensión, no exigencias, es adaptación no reclamo por la pérdida del nivel de vida, el apoyo que necesita la persona desempleada.

Es un cambio de verbo, no soy; ejerzo.

 Es importante para nuestra salud mental, separar nuestra actividad laboral de nuestra identidad personal.
El desempleado en más de una ocasión, se despertará en medio de la noche, en especial y da vueltas a sus problemas personales. Sin embargo, el vaso hay que ver que esta la mitad lleno, no solo medio vacío.

La actitud mental, hay que preservarla para afrontar la situación de desempleo y generar alternativas laborales.

¿Cómo afrontar el desempleo?
Toda crisis, genera una oportunidad de crecimiento. Es un momento de reflexión. ¿Qué puedo mejorar? ¿A dónde me dirijo? ¿Era todo mi potencial? ¿Qué puedo hacer?

En procesos críticos, algunas personas  encuentran su verdadera vocación, o una habilidad que desconocían poseer. ¿Es el momento de iniciar un proyecto nuevo?

En el mercado laboral, los visionarios son aquellos que encuentran nichos no explotados y en los cuales no se satisface una necesidad particular. ¿Puedes detectar esa oportunidad en tu zona de influencia?

Aquí entra otro aspecto a considerar ¿por qué no mudarse a otro lugar? En algunas personas implica una adaptación a una nueva cultura e idioma. Otros, la búsqueda de oportunidades les llevaría al uso de las nuevas tecnologías.

En el caso de los jóvenes, en la búsqueda de su primer empleo, se cierran al tema: eso no fue lo que estudie. Si bien es cierto, nos preparamos para una labor específica ¿Quién dice que no puedes introducir nuevas formas de ampliar el mercado?

De allí es importante tener una actitud abierta, positiva, ante la incertidumbre del desempleo. La mente, en estado de quietud puede ofrecer opciones que durante los momentos de angustia no se pueden apreciar.

Además, el compartir con amigos y colegas, permite que des a conocer tu nueva situación laboral.

Hay que mantener la mente limpia de pensamientos negativos. Practica alguna actividad deportiva o artística, aprovecha el tiempo para enriquecer tu base cultural, aprender un idioma, darte a conocer. Expresa tus sentimientos a tu familia, apóyate en tus amigos, y si aún persiste el duelo laboral. Busca ayuda profesional.
Una mente relajada, encuentra soluciones; una mente perturbada, solo callejones sin salida.
Autora.
Lic. Milagro Mendoza
FPV. 7062

Lic. Milagro Mendoza Colegio de Psicólogos del Edo. Carabobo Nñ 340- FPV Nº 7062. PREVIA CITA GUACARA: Frente a CEQUIGUA Calle Arevalo Gonzalez. 0414-4221867. VALENCIA: Instituto Docente de Urologìa, Piso 2 Urb. La Viña

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