España también se la juega, por Jorge Gómez García (@xurxogg)

La última jornada de la fase de grupos de un torneo tan corto como la Eurocopa siempre viene cargada con pronósticos, cábalas y cálculos. En el Grupo C, los italianos temen un empate a dos o más goles entre Croacia y España.

No creo que españoles y croatas tengan un acuerdo tácito para forzar un empate que contentaría a ambos. Un 2-2 no es tan fácil de provocar como, por ejemplo, el reciente 0-0 entre Celta y Córdoba que colocaba a los gallegos en Primera y a los andaluces en Play-Off.

El posible “biscotto”, como lo han calificado los italianos, inunda las informaciones previas al choque. Se habla de que las tablas favorecen a La Roja y de que un empate a dos clasifica a ambos. Se ha hablado más de que los españoles se dejen empatar para dejar fuera a los transalpinos que de otra cosa.


La goleada a una débil Irlanda ha transformado las críticas en elogios. Así es la prensa. Sin embargo, ni antes éramos tan malos por haber empatado contra Italia, ni ahora somos tan buenos por haber arrasado a los irlandeses. Por suerte, parece que los jugadores hacen oídos sordos a estas corrientes periodísticas, a las que están más que acostumbrados. Ellos son conscientes de que el de hoy es el primero de los partidos a vida o muerte que tendrán que superar si quieren reeditar título. Croacia no es Irlanda. La prensa la minusvalora, pero los balcánicos ya demostraron ante la azzurra de lo que son capaces. No conviene olvidar que, si cae derrotada, España se va para casa. Nadie lo dice, pero es una posibilidad. Confiamos en los nuestros, que además parten como favoritos, pero que le pregunten a Rusia u Holanda sobre los favoritismos. Les mandarán saludos desde el avión de vuelta a casa. No será un partido fácil. Nos podemos ir fuera.

Lippi ha puesto en duda la honradez del fútbol español
 El empate nos vale a ambos y puede ser que en un determinado momento del partido, según cómo esté el tanteador y cómo vaya el otro choque, ambos se conformen, pero en principio, no irán a buscarlo. Que se dejen de “bizcochos” los italianos, que bastante tienen con lo suyo. España no buscará dejar en la lona a propósito a una de las favoritas del torneo, principalmente, porque  le conviene que por el otro lado del cuadro, Alemania tenga rivales fuertes en los cruces.

Centrémonos en salir a por el partido porque así mataremos dos pájaros de un tiro: nos meteremos en cuartos y acabaremos con las especulaciones. Y si el devenir del partido cristaliza en un empate, mala suerte para los italianos. A nosotros también nos vale, todavía no estamos clasificados. Pero jugamos siempre con honradez. Demostrémosles que nuestro fútbol sí es limpio. Silencio Italia, juega España.

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*