¿Es Internet una iglesia o secta perniciosa?, por @ElMetronauta

-Entramos cada día como corderitos en su cibertemplo a través de portales luminosos, aceptando sus normas sin leer y pagando por estar ahí sometidos a un dios desconocido. Tenemos FE en su Poder entre y sobre nosotros los Humanos.
-Entregamos a los proveedores del Sistema (sus clérigos oficiales) nuestros datos personales, nuestras opiniones y esfuerzo para que "alguien" los retenga y archive y comercie con ellos. Aceptamos sus ritos de paso y mandamientos.
-Trabajamos gratis horas y días en busca de una satisfacción frustrante para publicar y sentirnos reconocidos y alguien gana dinero con ello, pone su publicidad, vende nuestro hueco (texto, imagen, idea o intención manufacturada en casa) a través de canales comerciales que no podemos controlar y nos estafa.
-Si tratamos de rebelarnos el "dios desconocido", antes apodado Big Brother nos vigila, ficha, persigue, incluso puede hacer que vayan a detenernos físicamente a casa (o corta nuestro acceso a la religión mundial oficial) y no sólo en Cuba o Irán, también en la "ciberdemocracias avanzadas" como EEUU o Europa-España.
-Aparentemente nos da información, diversión, trabajo remunerado y nos permite comunicarnos y formarnos a un precio modesto. En realidad es todo lo contrario, pues todo son simulacros comerciales para explotar los recursos que aportamos más eficientemente, nuestra fuerza física, emocional y mental humanas son exprimidas en la red, como siempre hizo el PODER:
1 La información está regulada y la que se escapa algo a su control es perseguida, desmentida, pervertida y ridiculizada por miembros reconocidos del sistema que la hacen digerible y consumible en cualquier formato.
2 La diversión (música, literatura, imágenes, juegos, etc) producen grandes beneficios a sus comerciantes de la red NO a los creadores de los mismos pues son pirateados y su obra manipulada y convertida en beneficio para ellos.
3 Quienes trabajan, salvo grandes ejecutivos del sistema como en la grandes compañías capitalistas o empresas estatales y políticos o iglesias, saben que se valora y paga mucho menos que en la producción industrial, al igual que en esta se paga menos que en la artesanal el trabajo individual humano. Y eso cuando cobran y no son burlados y estafados.
4 En cuanto a la comunicación y la transmisión y adquisición de conocimientos a través de la RED son altamente paradójicas (1) pues todo se hace en el mercado global controlado y grabado por el PODER que tiene copia de todo para su uso represivo o explotación comercial, lo que refuerza sus estructuras hagamos lo que hagamos en Internet y debilita el rango de los lazos humanos.
5 A través de este ecuménico Internet como con las viejas religiones sectarias con sus mitos y ritos catárticos para el miedo y la desesperación (la angustia vital de la muerte) de los individuos y masas humanas nos ideologizan y alienan, nos venden sus productos (físicos e inmateriales) y controlan nuestros deseos y sueños. Y además se lo damos todo gratis con gran ilusión (en realidad, pagando por ello) y esperanza redentora. Incluso este escrito, que antes puse en papel, al entrar en el cibercircuito mundial se aliena y convierte en pieza de consumo sacrificial al dios digital, como lo hacen mis fotos y mis ideas.

Adoramos Internet y a ella nos entregamos sumisos esclavos para mayor gloria del Cibercapitalismo global del patrón-oro digital (dolar, euro, libra, yen, yuan e incluso bitcoin) al que aportamos tecla a tecla un plus de beneficio que no sólo llena los bolsillos de alguien, sino que le hace más poderoso con nuestra información.
Le rezamos (podríamos decir que nos santiguamos o inclinamos) cada vez que marcamos el código de entrada en la red social con nuestros nuevos rosarios computacionales (ordenadores, teléfonos, tabletas,...) y a él encomendamos nuestras plegarias, las miserias y pecados, las felicitaciones y las penas en busca de redención o exaltación mística.
Y como todas las sectas que aspiran a religiones ecuménicas oficiales (esta ya lo es, pero sus perversos métodos de captación y adoctrinamiento por parte del Poder no solo la hacen ser más perniciosa que las viejas religiones monoteístas caducas sino que las incluye y canibaliza) logra protección de los estados y macroestados, de las multinacionales y de los organismos internacionales y hasta de las religiones míticas de dioses incorpóreos a las que hace hueco dentro.

Pero ¿es una secta destructiva o iglesia como parezco afirmar?
Bueno, eso depende del punto de vista individualista o colectivista con que se observe. Su "humanismo" es global: no exige raza ni condición social, cultura ni nivel educativo, ni siquiera intereses específicos, hay para todos... Solo pide aceptación de lo global como superior a lo individual y sumisión al sistema de poder y consumo digital, rezar sus oraciones protocolarias y firmar continuamente la entrega de datos a disposición de grandes compañías, colectivizar los pensamientos retroalimentando el sistema y producir un excedente de valor que se apropian los proveedores de servicios y del que casi nunca llega algo a los productores reales.
Además, detrás de toda esta Red están las industrias financieras y bancos, las armamentistas y tecnológicas, las farmaceuticas y de la salud, el placer y el tráfico de personas, animales, ADNs y los depredadores ecológicos que esquilman el planeta que habitamos, las industrias culturales y de comunicaciones que arramplan con todo lo que les de beneficios y somos miles de millones el ganado que aporta sus recursos con nuestros "clicks" a su saco.

Ahora yo no os voy a decir qué hacer más allá de esta reflexión porque creo en la LIBERTAD INDIVIDUAL REAL no en las palabrerías neoliberales para vender fetiches comerciales que es lo que significa este CIBERCAPITALISMO. Solo, Piensa un poco .... y existe de una vez, aunque sea fuera de Mátrix.

Juan Luis Jaén Urueña

*1- Por un lado, nos aísla del mundo para participar, como las religiones hacen con sus fieles al rezar: desde el terminal con que entramos en soledad, "conectando" nuestros dedos-mente a la red social en la que aterrizan las ideas y se subsumen en lo colectivo, despersonalizadas, troceadas, manipuladas y tergiversadas y, sin embargo, engaña a nuestro EGO haciéndonos creer que nos escucha el mundo del mismo modo que las religiones tradicionales nos hacían creer que su Dios oía los ruegos de su pueblo y a veces respondía con un gesto descifrable (ahora: "me gusta", "comparto", "comento", o si hay muchos corazoncitos en la foto de Instagram, etc ) nos reconforta pero nadie paga nada por el trabajo y, sin embargo, alguien gana ahí con él.

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