Ella, por @RocioSanar

Me encanta observar cómo se toca el pelo… Cómo, suavemente, lo coloca detrás de la oreja, esa tan pequeñita que tiene. Me gusta también cómo farfulla un inglés incomprensible cada vez que suena su canción favorita y ese movimiento de cabeza, de un lado para otro, con el que la acompaña. Y esa chaqueta vaquera desgastada, muy de los 80. Son sólo 20 minutos los que compartimos en el metro, desde Ciudad Lineal hasta Gran Vía, los suficientes para saber que la quiero. Mañana me atreveré, por fin, a darle los “Buenos días” cuando nos encontremos en la estación.

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