El sector audiovisual andaluz, por Rogelio Delgado (@rogeliodr)

El colega Manuel Bellido , el editor de Agenda de Empresa, realiza un interesante análisis sobre el sector audiovisual donde resalta su fortaleza y de forma especial la necesidad de su existencia para poder mantener , no solo el empleo, sino las realidades identitarias que un sector de tan elevada visibilidad aporta en la construcción de los grupos humanos, de los ciudadanos.

Me permitirá el amigo que discrepe de su conclusión ; una Ley Audiovisual de Andalucía como elemento necesario para desarrollar el sector.

Actualmente el panorama legal del audiovisual de Andalucía tiene un marco , desde mi punto de vista adecuado, leyes para regular la radio televisión de Andalucía, para regular el tema de las TDT y el papel estatutario del Consejo Audiovisual . Otras leyes siempre es posible mas debemos de recordar que existe una panoplia legislativa nacional y europea, la normativa de la Televisión sin frontera, por ejemplo. Leyes propias solo tendrán sentido si existieran nuevas competencias que se transfieran desde el ámbito central para regularlas y normalizarlas. Por ejemplo si al final la competencia de Cine fueran transferidas a la Comunidad.

En cambio es necesario un política audiovisual unitaria y global que ponga orden entre las múltiples iniciativas que existen en este campo por parte de la administración autonómica ; actualmente la Consejería de Presidencia, de Cultura, de Economía, de Innovación , etc  tienen todas competencias en el área audiovisual y no existe una coordinación real y ejecutiva .Es otros términos clarificar las competencias , posiblemente situándolas , como en otros modelos, todas UNA sola Consejería que diera impulso a los recursos existen, eficiencia en el gasto público y de forma especial una línea cohererente de actuación en un sector que tiene todas las opciones para ser , como venía siendo, un sector líder en la creación de empleo y de competitividad. Y para esto ,querido Manolo, no es necesario ,ahora, una ley pero si es obligatorio la voluntad política de resolver un problema de coordinación administrativa e impulso político.

El sector audiovisual andaluz

Fuente : Manuel Bellido/ @mbellido /Agenda de la Empresa

El sector audiovisual es una realidad imprescindible de nuestro tiempo, parte del  tejido de la dinámica social y, por su evidente importancia e influencia en todos los sectores, es objeto de una constante revisión de métodos, de objetivos y de comportamientos. La época actual está caracterizada precisamente por el desarrollo constante de este sector y de sus tecnologías que están permitiendo una extraordinaria conexión personal y directa a la información, a la cultura y a la diversión desde nuestra casa o a través de dispositivos móviles en tiempo real.

Se trata de un sector generador de  medios que no solo satisfacen  necesidades de información, sino que  son capaces de acelerar movimientos de socialización, acercando distancias, creando vínculos, haciendo visibles problemas o hechos que acontecen en los más remotos rincones del Planeta y que antes pasaban desapercibidos, medios que  estimulan la participación y la corresponsabilidad y abren caminos a la unidad universal.  Hablamos de un sector que con la complicidad de los  medios de comunicación se revela en la actualidad como uno de los elementos más concretos para favorecer la maduración del ser humano, porque pone a disposición de muchos, instrumentos que pueden servir para  la divulgación del conocimiento, el fomento del diálogo, el crecimiento de la conciencia, de la cultura, de la moral y del desarrollo de la opinión pública. Sin embargo, nadie puede ignorar que estos mismos instrumentos están sujetos a los intereses de la industria, de la economía o de la política partidista y, en algún caso, pueden tender a impedir o excluir el desarrollo de una verdadera promoción humana en libertad. La excesiva comercialización de ciertos productos audiovisuales, el bajo nivel artístico o cultural, la ausencia de preocupaciones de orden moral y educativo pueden ejercer efectos nocivos en las facultades mentales, intelectuales y espirituales  del ser humano. Es un sector que por su diversificación y riqueza puede conducir  a la pretensión de sectores económicos, políticos o muy ideologizados de amaestrarlo, domarlo, convertirlo a un discurso único.

De consecuencia, se necesitan instituciones, legislación al día, normas y orientaciones básicas, vigilancia y control por parte de la Administración Pública para mejorar las condiciones marco de este sector tan estratégico,  con miras a beneficiar tanto a la industria como a los consumidores. Y, por supuesto, garantizando siempre la libre competencia y los mercados abiertos.

Hemos querido afrontar este mes la situación del sector audiovisual en Andalucía, hablando con sus protagonistas y dando una visión general del mismo en nuestra tierra. Hemos querido informar a los lectores sobre todo aquello que desde el sector privado se hace y se piensa, repasar el trabajo que se lleva a cabo por parte de la Junta de Andalucía en cuanto a las licencia, concesiones, ayudas y programas que se vienen poniendo en marcha para impulsar la producción, fomentar obras audiovisuales y potenciar la nuevas tecnologías digitales.

Después de estudiar el conjunto de nuestra observación, una de las conclusiones que sacamos es que ante la importancia de este sector en nuestra comunidad autónoma se  hace necesario impulsar la redacción de un  proyecto de Ley Audiovisual de Andalucía.

Quedan en el aire algunos interrogantes en relación a las licencias y su arrendamiento o en relación a la sostenibilidad del modelo actual en las TV y radios públicas, autonómicas y municipales. Hay que seguir profundizando en las nuevas oportunidades de negocio para la producción, buscando nuevas sendas que  trasciendan la propia TV o el cine, como pueden ser los juegos online o el convertir las producciones en marcas que generen otras formas de negocio. Hay que seguir estudiando los aspectos jurídicos que van conformando el nuevo marco sectorial en todos los sentidos, incluso  en la legislación publicitaria. No hay que perder de vista lo que se va intuyendo que será la TV del futuro también en el aspecto de programación. Ni desde la empresa privada ni desde la Administración pública se deben desaprovechar las oportunidades que ofrece el sector. En este sentido queremos mirar el futuro con optimismo.

 


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