El reloj de Nadal, por Javier Astasio



Hace no muchos años la hubiesen llamado loca. Ella, Cris, la Princesa Inca de La Ventana de la SER, prefiere decir que está diagnósticada y que es eso lo que la diferencia de nosotros, los demás. Pues bien, ha tenido que ser Cris, poeta a tiempo completo, quien, con su manera de hablar, un tanto macarra, dijese lo más sensato que he escuchado sobre el desaparecido y -no me sale de las narices escribir "felizmente"- recuperado reloj de Nadal.
Cris estaba ojenado la prensa, mientras le abrían el micrófono en el estudio de Radio Barcelona, cuando, desde Madrid, Puri Beltrán, la conductora ayer de La Ventana, aprovechó la ventaja que le daba la webcam conectada para jugar a regañarla, diciéndole que la habñia sorprendido y había visto como cerraba de goilpe el periodico que no era otro que, precisamente, El Periódico. Pero la princesa, segura de sí misma, explicó que no lo habñia cerrado por sentirse pillada en un renuncio, sino porque le había escandalizado la información relativa a la desaparición del reloj del teniatas, sobre todo al enterarse de que el relojito de marras está valorado en trescientos mil euros, cuando ella tiene amigos que, para llegar a fin de mes, tienen que comer macarrones todos los días.

Fue, como digo, lo más sensato que se había dicho al respecto, porque los chistes sobre quién podía habérselo llevado -solo los padres de Nadal y su novia tenían acceso a la habitación- o sobre el piso o los pisos que podrían comprarse con el importe del "peluco" habían sido tan obviso como frívolos.

Tuvo razón Cris y no sé si llegó a decirlo o sólo lo insinuó, pero a mí me llvó a pensar que, en estos tiempos en los que hay tanta gente pasándolo tan mal, es un insulto que alguien lleve colgadas en su muñeca dos viviendas de esas que le quitan a la gente que se ha quedado sin trabajo, por no poder pagar la hipoteca. Creo que Nadal, que es un tipo listo y sensible, debería pensárselo antes de volver a colocarse ese insultante reloj en la muñeca. Tan insultante y desmedido como para que quien se lo robó, ante la imposibilidad de venderlo o disfrutarlo,  haya tenido que confesar su falta y dirigir a los gendarmes hacía la vía del tren donde lo habñia escondido.

El mejor deportista de español de todos los tiempos haría muy bien en liquidar su compromiso con tan exclusivos relojeros y reservar su muñeca para una muñequera, la que sea, que evoque a toda esa gente que, pese a estar pasándolas putas, aquí en España, celebra sus triunfos como los de un amigo, Al menos yo lo celebraría como su octavo Roland Garros.


Puedes leer más entradas de "A media luz" en http://javierastasio2.blogspot.com/ y en http://javierastasio.blogspot.es y, si amas la buena música, síguenos en “Hernández y Fernández” en http://javierastasio.blogspot.com/

Publicado por

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*