El reconocimiento a la superación, por Jorge Gómez García (@xurxogg)

13 horas del martes 7 de agosto. Estamos en plenos Juegos Olímpicos. España entera, país futbolístico por antonomasia, vibra con la actuación de un superhombre: Javi Gómez Noya. Twitter es un claro termómetro social del seguimiento. Durante las menos de dos horas que emplearon los triatletas para superar el recorrido, son trending topic, hagstags, frases o palabras como #ForzaJGN “Vamos Javi”, “Gómez Noya” o “Brownlee”. Al término de la prueba, felicitaciones de twitteros anónimos y no tanto. Y es que Gasol, Nadal, Puyol, Piqué o sus paisanas Iria Grandal y Bea Gómez llenaron la red de mensajes de enhorabuena dedicados al deportista gallego.
Homenaje de http://somosolimpicos.com/  a Javi Gómez
Noya por su medalla de plata en Londres

Javi Gómez Noya ha conseguido la primera medalla olímpica para España en la modalidad de Triatlón. Un logro ante el que nos habíamos quedado a las puertas durante varios años. Que se lo pregunten al propio Javi en Pekín. Ayer, el triatleta se resarció de la pequeña decepción que supuso no obtener metal en las Juegos de 2008, cuando partía como máximo favorito. Por fin consiguió lo que le faltaba para redondear su espléndido palmarés, en el que sobresalen los dos campeonatos del mundo conquistados en 2008 y 2010 y la triple corona europea -2007, 2009 y 2012-.

Con este último éxito, Javi Gómez Noya entra definitivamente en el olimpo del deporte español. Pero la senda para llegar hasta aquí no fue precisamente fácil.

 A los 16 años, médicos del Consejo Superior de Deportes le detectaron una anomalía cardíaca –vulvopatía aórtica congénita- que según ellos le incapacitaba para la práctica profesional de triatlón, por lo que fue desposeído de su licencia. Sin embargo, Javi no se rindió, consultó a diversos especialistas y siguió compitiendo en diferentes  pruebas de carácter más amateur hasta que en 2003, gracias a la intervención de un médico inglés, recuperó la licencia. Tras ello, victoria en el Campeonato del Mundo sub 23. Pese a la decepción que le supuso no ir convocado a los Juegos de Atenas, parecía que su prometedora carrera se había vuelto a relanzar. Sin embargo, en 2005 el CSD volvió a pedir a la Federación Española de Triatlón su inhabilitación deportiva. Vuelta a empezar el calvario. Gómez Noya vivió sus peores momentos a nivel profesional, pero nuevamente, peleó con uñas y dientes para volver a obtener la licencia para competir. «En el caso de que llegara a unos límites extremos, evidentemente yo sería el primero que pararía, pero mientras que eso no suceda me gustaría seguir, porque el triatlón es mi vida», declaraba Noya sobre su enfermedad cardíaca en 2005. Tras diversos exámenes médicos, Javi consiguió de nuevo su objetivo, esta vez de forma definitiva: en 2006 recuperó su licencia y retornó a la alta competición. A partir de aquí, fue añadiendo grandes éxitos a su currículum, acompañados de algún que otro fracaso. Entre ellos destaca, además del ya citado incidente olímpico de Pekín, el 40º puesto obtenido en el Europeo de Pontevedra en 2011. Javi corría en casa, con el público a su favor, pero en el agua sufrió el acoso del británico Witshilre, que le impidió avanzar en varias ocasiones hasta hacerle perder 20 segundos –posteriormente el británico fue sancionado con 6 meses de inhabilitación deportiva- y en la carrera a pie, un problema estomacal acabó por hundirle en la clasificación.

Gómez Noya, imagen del deporte
de Pontevedra, ciudad dónde
entrena y reside
Pese a estos pequeños borrones que –como todo gran deportista- presenta su historial, se puede decir bien alto que Javi Gómez Noya ha sido, es y seguirá siendo una de las grandes figuras del deporte español. Actualmente, es junto con David Cal, referencia del deporte gallego en general y del pontevedrés en particular –ambos son imagen, junto con la nadadora Beatriz Gómez y la piragüista Teresa Portela, del deporte de Pontevedra, pues residen y entrenan en la ciudad gallega-.

Sin embargo, el legado de Gómez Noya no son sus éxitos individuales. Javi es más que números. Es un superhombre, un deportista que ha logrado enganchar a España entera delante de un televisor viendo un deporte que, hasta entonces, la mayoría desconocía. Muchos han descubierto en estos Juegos el Triatlón, quizá el deporte más exigente inventado hasta la fecha. Ahora la gente sí valora a Javier Gómez Noya, un deportista con mayúsculas. En el deporte, como en la vida, sólo los más luchadores triunfan. Él lo es. No lo tuvo fácil, pero a base de no rendirse nunca fue superando todos los obstáculos que se le ponían en su camino. El ferrolano es mucho más que un triatleta, es un ejemplo de superación. Ahora, con 29 años y pese a haberse quedado a las puertas del título olímpico, le llega el verdadero reconocimiento mediático. Hoy España entera conoce quién es Javier Gómez Noya, un hombre que encarna la figura del deportista con mayúsculas. Felicidades, campeón.


[Xurxo Gómez G.]

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*